La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Fortalecimiento de la autoridad comunitaria camino a la reconstrucción de un pueblo

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Carlos Bautista

Publicación mensual del Instituto Científico de Culturas Indígenas. Año 1, No. 6, septiembre de 1999 y No. 7, octubre de 1999

 

(Parte I)

Introducción

El movimiento indígena ha tenido que pasar por diferentes procesos, desde la fragmentación hasta la resistencia, desde la conquista hasta las pugnas por el poder al interior del Tahuantinsuyo fueron potencializados por los españoles para asegurar su propio dominio. Sin embargo, han permanecido elementos de identidad que determinan una configuración de los distintos pueblos y nacionalidades indígenas al interior de nuestro país.

Toda la etapa colonial estuvo marcada por la consolidación de la conquista europea. Esto significó la homogenización aparente de los pueblos originarios a la cultura cristiana occidental. El proceso de independización y conformación de los Estados Nacionales se enmarca en la concreción de un nuevo modo de producción: determinando que se mantenga en el olvido nuestros pueblos como identidades históricas diversas. El resultado es la constitución de repúblicas independientes que persiguen no intereses nacionales sino mas bien la imposición de nuevos grupos de poder.

En los inicios del siglo XX, la mirada del Estado y de los grupos de poder a los pueblos indígenas reduce a campesinos, perspectiva común a grupos políticos disidentes. Estos grupos y partidos de izquierda promueven al interior de los pueblos y nacionalidades indígenas organizaciones de "clase", asimilando la diferenciación cultural a la productiva. Es la época en que se configuran las organizaciones indígenas-campesinas regionales y nacionales. En la década de los ochenta, las organizaciones indígenas locales y provinciales de la sierra y amazonía dan lugar al nacimiento de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador CONAIE.

Los pueblos indígenas han respondido a las realidades del Estado Ecuatoriano, en la medida en que hemos sufrido adaptaciones y establecido estrategias que nos han permitido mantener nuestra identidad. Dentro de este proceso se destacan momentos preponderantes que han definido la relación actual con el Estado: La lucha por el reconocimiento de nuestras tierras ancestrales, la reafirmación de nuestra identidad, la construcción de un Estado Plurinacional, pluricultural y plurilingüe.

De esta manera, el movimiento indígena ecuatoriano como sujeto político de su propia historia se constituye en un referente para América Latina. En 1997 el planteamiento de reconstitución del Estado ecuatoriano a través de una Asamblea Nacional Constituyente del Pueblo, impulsa la realización de la Asamblea Nacional Constituyente a través de los mecanismos electorales del país, en la cual se logra por primera vez se reconozca expresamente los Derechos Colectivos en la Constitución Política del Ecuador y la ratificación del Convenio 169 de la OIT por parte del Congreso Nacional.

Los Pueblos y Nacionalidades Indígenas entran en un nuevo proceso que es la re configuración de las identidades organizativas históricas bajo el parámetro de auto identificación y conceptualización como Pueblos y Nacionalidades.

En este nuevo proceso en que ha entrado los pueblos y nacionalidades indígenas, que es la reconstitución de sus identidades, estructuras organizativas propias, no de carácter gremial, es importante ver y analizar en qué situación se encuentran los gobiernos comunitarios, si se encuentran fortalecidos o no, porque una condición esencial para la reconstrucción de un pueblo, es que un gobierno comunitario tenga el respaldo de sus habitantes, tenga autoridad sobre sus organizaciones internas y pleno conocimiento de los Derechos Colectivos establecidos en la Constitución Política del Estado y del Convenio 169 de la OIT a fin de ejercer sus derechos.

En la mayoría de las comunidades indígenas del centro y sur del Ecuador, que constituyen bases de diferentes pueblos Quichuas, a pesar de mantener sus identidades, su idioma y sus costumbres definidas, sus estructuras organizativas impuestas desde la conquista han dispersado la autoridad comunitaria. En algunas comunidades ha llegado a desaparecer la autoridad comunitaria, llegando a tener poder sus organizaciones internas de diferente tendencia, gremiales, políticas, religiosos, entre otros. En esta situación será muy difícil impulsar la reconstrucción de los pueblos Quichuas que impulsa el movimiento indígena, sino no se impulsa un verdadero fortalecimiento de la autoridad comunitaria.

Para esto voy ha ver si el gobierno comunitario de la comunidad de Pijal, que es una de las bases del Pueblo Cayambi, se encuentran ejerciendo su autoridad dentro de la comunidad y si tienen pleno conocimiento de los Derechos Colectivos y el convenio 169 de la OIT para proseguir a la reconstrucción del Pueblo Cayambi.

 (Parte II) Situación de la comunidad de Pijal

Boletín ICCI Publicación mensual del Instituto Científico de Culturas Indígenas. Año 1, No. 7, octubre de 1999

Ubicación de la Comunidad

La comunidad de Pijal está situada en la zona nor-andina del Ecuador, en la parte sur de la provincia de Imbabura, pertenece al Cantón Otavalo, parroquia González Suárez. Según datos del último censo de la comunidad, Pijal está conformado por 1.138 comuneros de los cuales 587 son mujeres y 551 son hombres, del total de la población 227 son niños menores de 5 años (censo realizado por el CODELSPA, Comité de Defensa del Lago San Pablo, 1997).

Está organizado como una comunidad jurídica, siendo la máxima autoridad el cabildo, conformado por el presidente, vicepresidente, síndico, secretario, tesorero y tres vocales. Las dignidades del cabildo se elige mediante asamblea comunal, que se lleva a cabo todos los años en el mes de diciembre, como candidatos participan todos los comuneros y no se limita solamente a un grupo de personas.

Historia de la autoridad comunitaria

Quien dirigía la comunidad, antes de ser jurídica, era el Curaga, éste era la autoridad máxima de la comunidad, su permanencia como Curaga no era limitada en el tiempo y su acción estaba mas centrada en hacer cumplir las normas establecidas al interior de la comunidad. Uno de los requisitos para ser Curaga, era básicamente que debía poseer tierras y ejercer liderazgo en la comunidad.

Al reemplazar al Curaga por el Cabildo, se rompe el esquema propio de la organización tradicional y se adopta la manera que sugiere el Estado, de acuerdo a la Ley de Comunas que entró vigencia en el año de 1937.

Luego de la dirigencia del primer presidente de la comunidad, los miembros de Pijal, paulatinamente hemos hecho nuestra la nueva forma de gobierno comunal, es decir el cabildo, y hemos dejado atrás nuestra propia forma de organización.

La Administración de la Comunidad

El cabildo dirige las actividades comunitarias tales como las mingas para construir la infraestructura vial, la administración de los bienes comunitarios, la mediación de los problemas entre comuneros. También realiza actividades de representación de la comunidad y participa en reuniones con organizaciones filiales y fraternas.

Organizaciones Internas de la Comunidad

En Pijal existe otro tipo de organizaciones internas tales como: Asociaciones Agrícolas Atahualpa, Rumiñahui, Unión y Progreso y Abijo, Cooperativa Forestal Rumiñahui, cinco clubes deportivos, grupos religiosos evangélicos El Buen Pastor y Centro Pijal (un porcentaje pequeño de la población pertenece a la religión pentecostés y la mayoría de los pijaleños se identifican con la religión católica).

La mayoría de las organizaciones internas que se encuentran en la comunidad son jurídicas y tienen independencia para realizar actividades correspondientes al desarrollo de su organización, pero el cabildo de la comunidad facilita el aval para el funcionamiento de las mismas. Pijal está conformado espacialmente por cuatro importantes sectores: Bajo, Centro Alto y San Pedro. En cada uno de ellos encontramos diferentes sitios, que llevan su respectivo nombre, aspecto que facilita a los dirigentes y miembros de la comunidad la ubicación de las cuadrillas (mingas) en donde es necesario realizar los trabajos.

Dificultades de la Autoridad Comunitaria

Según el criterio mayoritario de la población de Pijal es que la autoridad comunitaria (el cabildo) si tiene el poder sobre las organizaciones internas y todas sus actividades lo planifica en asambleas, es decir la toma de decisiones es participativa. Sin embargo tiene algunas dificultades que no permiten coordinar de mejor manera, entre los cuales podemos mencionar:

1. La rivalidad entre los de Pijal Alto y Pijal Bajo no se ha podido superar, constituyendo este uno de los mayores problemas que incluso pretende dividir a la comunidad en dos partes.

2. Hay personas que no creen en la autoridad comunitaria, pero tampoco dan mayores problemas, es decir son gente mas bien pasiva.

3. La falta de colaboración de alguna gente en las actividades que lleva adelante la autoridad comunitaria, conjuntamente con los demás comuneros.

4. Tanto la autoridad comunitaria, pese de haber tenido poder dentro de la comunidad, así como los demás miembros, desconocen sobre la nueva etapa de la reconstrucción de Pueblos y Nacionalidades y el contenido de los Derechos Colectivos y el Convenio 169 de la OIT. Sin embargo, acuden al llamado de estas organizaciones nacionales ante las diversas medidas de hecho frente al gobierno nacional por las diversas reivindicaciones.

5. También, el ejercicio del poder depende de las personas que ocupen estos cargos, hay casos en que entran personas nuevas que no conocen la de administración de la comunidad, simplemente pasa inadvertido, en este caso toman mayor fuerza las organizaciones internas pero presionado a que la autoridad comunitaria asuma con responsabilidad sus funciones. Es decir depende del liderazgo para ejercer la autoridad comunitaria.

6. A pesar de la autoridad que tiene el cabildo, en lo referente a su identidad como pueblo, la mayoría de la población especialmente los jóvenes, no se identifican como indígenas perteneciente al pueblo Cayambi, el algunos casos mencionar el término indígena es casi como un insulto, se sienten avergonzados. Esto se debe básicamente por la influencia de la cultura occidental a través de los medios de comunicación (radio y televisión) y por falta de difusión de los derechos que nos asiste.

La comunidad de Pijal, ha pesar de no estar informada de todos los derechos ganados, en algunos casos por falta de colaboración de sus cabildos con los dirigentes de las organizaciones de segundo y tercer grado, es una comunidad que mayores aportes han realizado al movimiento indígena en general, ha aportado con dirigentes en el ámbito nacional y tiene experiencia por ejemplo en la administración de justicia por su propia mano, razón por la cual en muchos casos sus dirigentes han sido enjuiciados por el sistema judicial occidental.

Algunos aportes para el Fortalecimiento de la Autoridad Comunitaria.

Como ya se expresó anteriormente, el movimiento indígena ha entrado en una nueva fase de reconstrucción de pueblos amparados en los Derechos colectivos expresados en la Constitución Política del Ecuador y del Convenio 169 de la OIT Ratificado por el Congreso Nacional y sobre todo porque este ha sido una vieja aspiración del movimiento indígena, debe fundamentarse especialmente en dar mayor poder a la autoridad comunitaria tomando en cuenta los siguientes aspectos o parámetros:

1. Que la autoridad comunitaria ejerza su propia administración de justicia de acuerdo a los principios de igualdad de derechos y de género, a través de diálogos y consensos y que sea la rehabilitación como principal sanción.

2. Que sea el responsable del manejo comunitario de la biodiversidad y patrimonio natural comprendiendo: patrimonio forestal, faunístico, de flora, aguas los cuales serán manejados y administrados en forma sustentable.

3. Que garantice a la comunidad la participación en la planificación de la obtención de recursos de su ecosistema.

4. La Autoridad Comunitaria debe ser responsable de la administración y uso de los bienes al interior de la comunidad bajo los principios de equidad, igualdad, reciprocidad, solidaridad y justicia.

5. Debe ser el responsable del manejo de las contribuciones y asignaciones del Gobierno Central y los Gobiernos Seccionales (Transferencias de las partidas presupuestarias.

6. Responsable de la ejecución de obras de desarrollo en beneficio de la comunidad.

7. La autoridad comunitaria debe fortalecer y desarrollar la identidad y cultura, proceso de autoafirmación iniciando desde la familia, centros educativos y otras instancias comunitarias existentes.

8. La autoridad comunitaria debe ser responsable del resguardo de los conocimientos científicos, técnicos, tecnológicos y artísticos, los cuales serán respetados y garantizado por las autoridades y organismos del estado.

9. La autoridad comunitaria establecerá su sistema de educación y salud integral que fomente la nutrición, capacitación y formación, investigación científica, procesamiento y aplicación de la medicina indígena.

Para el fortalecimiento de la autoridad comunitaria, con algunas funciones detalladas anteriormente, hace falta que se desarrollen una serie de leyes secundarias en el marco de la Nueva Constitución Política del Estado, de los Derechos Colectivos, del Convenio 169 de la OIT (Por Ejm. Ley de Circunscripciones Territoriales, Nueva Ley de Comunidades), a la par que las organizaciones regionales y nacionales impulsen una verdadera campaña de difusión a las comunidades sobre estos derechos e impulsar su participación en la elaboración de estas leyes secundarias, a fin de que se adueñen de estas propuestas como suyas.

Conclusiones

El mundo indígena asigna a la comunidad roles como: legitimación de valores, normas y prácticas; expresión cultural, representación política y defensa de los intereses comunitarios; gestión social de los recursos. En definitiva la comunidad es un espacio de cohesión social.

En este sentido los pueblos y nacionalidades indígenas han mantenido una histórica organización comunitaria. De allí que es necesario abrir nuevos espacios alternativos que propicien un desarrollo integral con identidad, que abarque todos los planos de la vida social, incluyendo las demandas de autogobierno y autonomía que desafían y estimulan la imaginación política.

Autogobierno (poder comunitario) que debe enfrentar el problema de la territorialidad, viabilizar las propuestas de descentralización provenientes desde las organizaciones representativas de pueblos, adecuar los sistemas de representatividad pública; implementar alternativas económicas y sociales en las comunidades. Lo planteado solo es posible a partir del fortalecimiento de la autoridad del gobierno comunitario, a fin de que los pueblos quichuas, sobre la base de la constitución política, puedan ejercer sus derechos, enfrentar sus problemas y soluciones colectivamente. Ello permitirá fortalecer la comunidad, administrar la justicia, manejar los recursos naturales, la medicina, los proyectos, etc., de manera organizada.

En las comunidades existen organizaciones internas (a veces paralelas) al cabildo, que realizan actividades por separado, tales organizaciones internas como: junta de aguas, mujeres, iglesia evangélica, asociaciones agrícolas, grupos deportivos, grupos artesanales, cooperativas de ahorro y crédito, etc., deben coordinar sus planes, programas o proyectos con el Cabildo para que todos conjuntamente, de manera participativa y democrática, propiciar el desarrollo armónico de la comunidad, a fin de fortalecer el gobierno comunitario.

Además, las organizaciones indígenas nacionales y regionales deben impulsar un proceso de difusión a todas las comunidades sobre los Derechos Colectivos establecidos dentro de la constitución política, elaborar leyes secundarias en forma participativa con todas las comunidades, que recoja sus vivencias y sus realidades.

Si no se realiza esta difusión amplia a las comunidades, si no se impulsa un verdadero fortalecimiento de la autoridad comunitaria como base para la reconstrucción y fortalecimiento de un pueblo, los Derechos Colectivos no serán adueñados por las comunidades y pueblos y quedaran como meros enunciados que no podrán poner en práctica, y por tanto los pueblos indígenas seremos arrastrados por el mundo globalizado sin ninguna identidad propia.

Finalmente, cabe destacar las palabras del desaparecido dirigente indígena del sur de Colombia Juan Gregorio Palenchor "Los yanaconas, nosotros, nos reivindicamos como indígenas porque a pesar de perder la lengua, todavía tenemos el cobijo indígena: nos gobierna el cabildo y estamos en resguardo, bajo la Ley 1889. A pesar de haber perdido costumbres pensamos que si no nos organizamos nos extinguen. Pero queremos sobrevivir, estamos honrosos de sentirnos indígenas todavía. Somos de propia raza, nos consideramos de sangre totalmente indígena "1

En el Ecuador, a pesar de que en algunas comunidades la estructura organizativa está debilitado, hay comunidades y pueblos que mantenemos nuestra identidad, nuestro idioma, nuestros vestidos y nuestras costumbres propias, por lo que estamos convencidos de que solamente el fortalecimiento de la autoridad o gobierno comunitario será la base de la reconstrucción de pueblos y nacionalidades.

Bibliografía

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ECUARUNARI, Quichua Runacunapac Huiñai Causai, Historia de la nacionalidad y los pueblos quichuas del Ecuador, Quito, 1999.

ECUARUNARI, FONDO INDIGENA, Tenientes políticos, jueces y tinterillos vs. El cabildo y la Comunidad, experiencia de Pijal en torno a la administración de justicia, Quito, 1998.

Cieza de León, Pedro, Grandeza de los incas, México, Fondo de Cultura Económica, 1997.

CODENPE: Boletín Informativo No. 1, Quito 1999.

CODENPE: Boletín Informativo No. 2, Quito 1999.

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ICCI: Boletín Informativo No. 2, Quito 1999

ICCI: Boletín Informativo No. 4, Quito 1999

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JIMENO, M. 1998. "Juan Gregorio Palechor: tierra, identidad y recreación étnica" pp. 205-249, en LULLE, T. y OTROS. Los Usos de la Historia de Vida en Ciencias Sociales. Tomo II. Barcelona. Anthropos. Mendizabal, Antxon, La Globalización, Perspectivas desde Euskal Herria, Guipuzcoa, España.

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