La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Educación y exigibilidad de derechos en los pueblos indígenas

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El niño indígena. ¿vulnerabilidad u obturación del desarrollo de la comunidad indígena de pertenencia?

(Jornadas Paraguayo-Canadienses, Asunción 15.03.11)

 

Maria Delia Bueno[1]

1.-      Introducción

2.-      Los Derechos Humanos y la Convención Internacional de los Derechos del Niño

3.-      La Convención de Derechos del Niño y los indígenas

4.-      Argentina

a)   Plexo normativo

b)    Órganos Administrativos de Protección de Derechos

5.-           El niño indígena

6.-      Las comunidades indígenas

7.-      La vulnerabilidad

8.-      Levantando el velo de la vulnerabilidad

9.-      Fortalecimiento de los vulnerables

10.-    Canadá

11.-    Evaluación conclusiva

12.-    Reflexiones informadas

13.-    Propuesta

 

1.-       Introducción 

En Argentina los niños, niñas y adolescentes, es decir, menores de 18 años, representan aproximadamente el 25% de la población total[2] y más de la mitad son pobres (INADI 2005)[3].

Varios millones de  criaturas viven en situación de pobreza e indigencia, privados de sus más elementales derechos, lo que supone que sus padres padecen similares necesidades. Sus descendientes, si el cuadro no cambia, también serán paupérrimos,  en desmedro de la sociedad actual y de las generaciones venideras.

Un segmento significativo de este colectivo corresponde a los niños indígenas[4], no solo de Argentina sino del mundo.

Las organizaciones indígenas están de acuerdo en que, alrededor de un millón de niños indígenas –o tal vez más-, resultan ser los más pobres entre los pobres.

La infancia y la adolescencia que, como franja etaria, es más indefensa que el resto de la población por  falta de madurez física y mental, exhibe un déficit notorio en el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, dado por la marginación y la discriminación..

No es aventurado señalar que, cuando se da extrema pobreza e indigencia, está comprometida la misma supervivencia con lo cual  la cuestión es  primeramente humanitaria y luego social.

2.-       Los Derechos Humanos y la Convención Internacional de los Derechos del Niño 

En las últimas décadas, signadas por la megatendencia de los derechos humanos, el  ternurismo jurídico[5] se plasmó en la Convención Internacional de Derechos del Niño de 1989[6], en adelante la CDN, justamente porque las personas menores de dieciocho años necesitan una atención y protección especiales.

La CDN es el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante para los Estados Partes que incorpora toda la gama de derechos humanos, civiles, culturales, económicos, políticos y sociales de los niños, niñas y adolescentes e insta a que sean respetados. Es un acuerdo ético universal que significa el reconocimiento de los niños y niñas en su condición de sujetos de derecho conforme a los principios de la dignidad humana.

Después de la aprobación de un tratado se suelen añadir protocolos que son mecanismos jurídicos que complementan y añaden provisiones al tratado. Luego de la CDN se firmaron dos Protocolos: a) sobre los Derechos del Niño relativo a la Participación de Niños en Conflictos Armados de 2002  y b) sobre los Derechos del Niño relativo a la Venta, Prostitución Infantil y la Utilización de Niños en la Pornografía de 2003.

 Los Estados Partes contraen obligaciones en cuanto al cumplimiento de la CDN los que elevan informes periódicos sobre la manera en que se ejercitan los derechos relativos a los instrumentos firmados.

En órbita de la CDN existe el Comité de los Derechos del Niño[7], órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación de esta Convención y sus Protocolos Facultativos por los Estados Partes. Se reúne en Ginebra, no atiende denuncias particulares y examina, a través de los informes periódicos que elevan los Estados Partes, los progresos realizados en el cumplimiento de las obligaciones contraídas.

Formula observaciones finales y recomendaciones a los mismos para que implementen medidas especiales, promuevan las buenas prácticas y arbitren formas positivas para operar los derechos.

3.-             La Convención de Derechos del Niño y los indígenas 

La CDN responde a la diversidad existente en el planeta. Constituye el primer  tratado fundamental de derechos humanos que se refiere a los niños indígenas.

Si bien lo hace explícitamente en muy pocos artículos[8]  se diferencia de los niños de las minorías, implícitamente los indígenas quedan comprendidos en toda su preceptiva.

Por ejemplo, al hablar de raza, color, idioma, religión, origen social,  tradiciones y valores culturales de cada pueblo, discriminación, origen étnico, religioso, cultural, lingüístico, identidad cultural, valores, vida cultural, grupo son conceptos clave en la CDN aplicable al colectivo de niños indígenas.

El Comité ha producido una Observación General referida a los niños indígenas en el marco de la CDN a través de un análisis minucioso y esclarecedor[9]

 Dicha Observación contiene diez capítulos y acápites: 1) Introducción, 2) Objetivos y estructura; 3) El art. 30 y las obligaciones generales de los Estados; 4) Principios generales (arts. 2, 3, 6 y 12: No discriminación, el interés superior del niño,  el derecho a la vida, la supervivencia y al desarrollo, respeto de las opiniones del niño):  5) Derechos y Libertades civiles (arts. 7, 8, 12 a 17 y 37 a: Acceso a la información,  inscripción de los nacimientos, nacionalidad e identidad): 6) Entorno familiar y otro tipo de tutela (arts. 5, 9 a 11, 18, par. 1 y 2, 19 a 21, 25, 27 par. 4 y 39); 7) Salud básica y bienestar (art. 6, 18 par. 3, 23, 24, 26 y 27 par. 1 a 3; 8) Educación (arts. 28, 29 y 31); 9) Medidas especiales de protección (arts. 22, 30 y 38, 39, 40, 37b a d y 32 a 36:  Los niños en los conflictos armados y los niños refugiados, explotación económica, la explotación sexual y trata, justicia juvenil; 10) Obligaciones de los Estados Partes y vigilancia de la aplicación de la CDN.

4.-       Argentina 

a)        Plexo normativo 

La CDN fue aprobada por la ley de 1990[10] con reservas y declaraciones, la que se acompasa con otros instrumentos internacionales de Derechos Humanos ratificados por la Argentina, a saber: Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,  el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo, la Convención sobre la Prevención y la sanción del Delito de Genocidio, la Convención  Internacional sobre todas las Formas  de Discriminación Racial, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas  Crueles, Inhumanos y Degradantes, la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 75 inc. 22 CN)[11].

Argentina aprobó en 2002 el Protocolo sobre Participación de los Niños en Conflictos Armados[12] y en 2003 el Protocolo sobre Venta, Prostitución Infantil y Utilización de Niños en la Pornografía[13].

A través de la ley de 2005 de Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes el Gobierno Nacional  asumió la dirección de una política de Estado para la infancia con enfoque en los derechos[14]

Establece el marco jurídico adecuado otorgando los lineamientos generales para la planificación de las políticas públicas efectoras de derechos.

Este espíritu es el que se corresponde con los principios generales del derecho internacional de los derechos humanos: universalidad, indivisibilidad, no discriminación, pro homine, irrenunciabilidad e interdependencia.

El Plan Nacional de Acción por los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes bajo el lema “Derecho a tus Derechos” es una forma organizativa adoptada por la mayoría de los países en América Latina como medio para efectivizar los objetivos enunciados en la CDN[15].

Constituye un ámbito de articulación integrado por representantes de los ministerios y áreas estatales que impulsan programas para el mejoramiento de la calidad de vida de niños y jóvenes en general pero lo indígena es particular.

b)       Órganos Administrativos de Protección de Derechos 

En el orden  nacional la institución rectora es la Secretaria  Nacional  de Niñez,

Adolescencia y Familia que establece los lineamientos y parámetros de políticas públicas de la infancia cuya meta es efectivizar los derechos y garantías reconocidos a los niños, niñas y adolescentes por la CDN[16].

Le  incumbe  el  diseño, la  planificación  y  coordinación  de  la  óptima ejecución  de dichas políticas. En el orden provincial las Provincias participan en dicha Secretaria a través del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia ya que la ejecución se hará descentralizadamente respetando las necesidades locales y la diversidad cultural.

En  el ámbito del Poder Legislativo funciona el Defensor de los Derechos de las

Niñas, Niños y Adolescentes cuya competencia es velar por la protección y la promoción de los derechos reconocidos en la Constitución Nacional e instrumentos de Derechos Humanos.

Su competencia es similar a la del Defensor del Pueblo de la Nación.

A pesar de las críticas, desde el Estado se afirma que las Defensorías han  impactado en las políticas con un rol preponderante en el contralor de las instituciones del Poder Ejecutivo que las diseña y ejecuta y que han impulsado reformas legislativas y han promovido acciones judiciales y administrativas que contribuyeron a la implementación y efectivización de los derechos reconocidos en la CDN.

Coordina y articula con  organismos estatales y con organizaciones de la sociedad civil. Sería importante que contara con funcionarios indígenas.

5.-            El niño indígena 

El niño indígena  se confronta con dos bloques de problemáticas[17], a saber:

Problemática social: Su entorno está sumergido en la pobreza extrema que importa altísima mortalidad de recién nacidos y niños de corta edad; desnutrición  por la pérdida o degradación de las tierras originales que proveían la dieta y la farmacia a la comunidad; habitat con necesidades básicas insatisfechas; la falta de agua potable; el peligro de contraer tuberculosis, cólera, mal de chagas y otras enfermedades sin contar asistencia médica, bajo acceso a la educación primaria, repitencia, altísima deserción, pocos niños completan el ciclo secundario. Los adolescentes sufren el riesgo de caer en los flagelos, ser víctimas de delitos aberrantes y es común el trabajo infantil en áreas rurales. Al grupo familiar se le mina la identidad, más si migra, cuando sus  tradiciones devienen impracticables o resultan seriamente erosionadas; los ingresos de los mayores son los más bajos del país y la síntesis inevitable es la marginalización.

Discriminación: Se padece un apartheid de hecho, el cual marca para siempre al niño indígena quien pierde o resigna oportunidades en la vida social, económica y política del país, configurante de  daño  a la persona por su origen étnico. Se trata de discriminación directa o solapada de las instituciones públicas y privadas como de la sociedad en general que no asume la realidad de un país pluriétnico. Para muchos Argentina es un país europeo y, ante denuncias, las reacciones generadas parecen de fines del siglo XIX o acordes a una costumbre o práctica social superadas.

Las comunidades indígenas en sus territorios tradicionales no conocen de la infancia abandonada ni de los niños de la calle[18].

6.-       Las comunidades indígenas 

El empobrecimiento de las comunidades indígenas en zonas rurales, de origen multifactorial,  es consecuencia de los procesos históricos y en curso, con un modelo agropecuario y de inversiones de la economía globalizada expoliador que, en muchos casos, enerva a aquéllas toda posibilidad de desarrollo, desde su perspectiva, generador de atraso, indigencia y victimización.

Las tierras aprovechadas para la caza, pesca, recolección de frutos, cultivo, crianza de pequeños animales, pastoreo, además de las ceremoniales y cementerios, son codiciadas para grandes emprendimientos: industria maderera, extractiva, explotación de recursos mineros e hidrocarburos y de recursos naturales, construcción de ductos y carreteras, expansión de la agricultura a gran escala, represas, turismo.

El detrimento de tierras y aguas, su degradación y desertificación, provoca el desequilibrio y la destrucción del medio ambiente.

Se producen desalojos, desplazamientos, usurpaciones,  hostigamiento y malestar permanentes y diásporas de familias o jóvenes hacia las ciudades, pueblos -y su periferia- para vivir hacinados, debiendo dedicarse a nuevas actividades, sin adaptabilidad o cayendo en vicios, experimentando inseguridad alimentaria y alienación cultural.

En todos los casos hay una pérdida de la dignidad, núcleo de los Derechos Humanos.

7.-       La vulnerabilidad 

El concepto de vulnerabilidad se aplica a personas, familias, sectores y grupos de población que, socialmente, están en condiciones de desventaja y riesgo para incorporarse al desarrollo y acceder a un mejor bienestar.    

Asumir las abismales diferencias del mundo social conlleva nuevas formas de subjetividad, la de los más débiles, lo cual pone en crisis la igualdad consagrada por la modernidad al visibilizar la discriminación, la fragmentación y la marginalización.

La edad, el sexo, el estado físico o mental, la discapacidad, la pertenencia a minorías o comunidades indígenas, la migración y el desplazamiento interno, la pobreza, la privación de libertad, las condiciones socioeconómicas hacen vulnerables a millones de personas más allá de que el derecho las declare iguales[19]

El reconocimiento de un derecho no alcanza a la hora de hacerlo valer, de aquí que se categorice a ciertos sujetos de vulnerables. Las personas y comunidades indígenas están consideradas como vulnerables (100 Reglas de Brasilia)[20]

Los niños indígenas son vulnerables por varias razones: edad, pertenencia a comunidad indígena, extrema pobreza pudiendo haber otras, tales como discapacidad, victimización, migración y desplazamiento interno..     

Una cuestión esencial es establecer el por qué de la vulnerabilidad, lo que admite más de una mirada debiendo evitarse las falacias argumentativas que, por capciosas empañan la realidad y la distorsionan con serias consecuencias, las que se incrustan en los involucrados.

Desde un ángulo visual, la vulnerabilidad del niño indígena, además de la edad, está dada por los dos bloques de problemáticas analizados[21]

La acumulación de desventajas denota carencia o ausencia de elementos esenciales para la subsistencia y el desarrollo personal e insuficiencia de herramientas necesarias para superar situaciones problemáticas, estructurales o coyunturales.

Las referencias obrantes en la CDN son un reconocimiento de que los niños indígenas, por las  considerables dificultades que afrontan, necesitan medidas especiales para el pleno disfrute de sus derechos, la que insta a los Estados Partes a que las arbitren.

8.-       Levantando el velo de la vulnerabilidad  

La otra mirada apunta a atravesar la misma noción de vulnerabilidad porque, para categorizar a un sujeto como vulnerable, no es suficiente que sea pobre, enfermo, desescolarizado, discriminado o marginalizado.

Los pueblos indígenas –según se dice-  son vulnerables porque no pueden ejercer sus derechos y, por ello, se propician medidas que, en los hechos, tampoco resultan eficaces y la situación de desventaja se reproduce.

Es un rasgo del profesionalismo[22] calificar y, a partir de la calificación, analizar y evaluar. Así se dice “joven rebelde”, “mujer conflictiva”, “grupo vulnerable”. Pero se puede –y se debe- ir más allá y averiguar por qué el joven es rebelde,  la mujer es conflictiva  o el grupo es vulnerable y apuntar a las causas de la rebeldía, de la conflictividad o de la vulnerabilidad, no en los efectos o en lo visible porque –desde esta óptica- nada está dado.

Un ejemplo prosaico puede resultar didáctico[23]. Ante una urticaria, el problema es –para unos- la picazón y –para otros- la intoxicación. Según el enfoque se administrará el tratamiento cuyas consecuencias son diferentes. Significa que se puede poner el foco en las causas o en los efectos, en lo superficial y visible o en lo profundo y no visible.

El niño indígena es vulnerable porque su familia y su comunidad también lo son. Pero es de destacar, que la vulnerabilidad de éstas obedece a que, por diferentes factores, las comunidades indígenas tienen obturado el desarrollo, entendido éste desde su perspectiva.

La palabra “desarrollo” es más que polisémica, trasunta cosmovisiones diversas, la occidental y la indígena, que no es una sino varias, aunque con notas comunes. Es decir, existen dos conceptos de desarrollo, el  de los pueblos indígenas que se tensa con el del mundo occidental[24].

El Comité se refiere, casi al pasar o, por lo menos, sin enfatizar,  a las tierras tradicionales[25] cuando se trata, en cambio, de un aspecto vertebral por el que pasan todas las reivindicaciones de los pueblos indígenas del planeta. A diferencia de lo que ocurre en el Sistema Interamericano[26]. Para éste el desarrollo de la cultura, la vida espiritual, la integridad y la supervivencia económica de las comunidades indígenas depende de la propiedad territorial.

Las tierras ancestrales comprenden las tierras, los territorios y los recursos naturales cuya relevancia  se colige con el cuerpo institucional vigente a nivel internacional y nacional y con los movimientos indígenas y grupos de trabajo de las últimas décadas.

El concepto de propiedad de la tierra para los indígenas es, diametralmente distinto al occidental, dependiendo la supervivencia, la identidad, la cultura y el desarrollo, este último como aspecto aglutinador de los demás, del aprovechamiento de las tierras tradicionales de las que, además, el indio se siente parte.

9.-       Fortalecimiento de los vulnerables 

Más importante que la adopción de ciertas medidas que atienden los efectos o los datos externos de la vulnerabilidad son las que conjuran las causas, único modo de transformar la realidad para mejorarla.

Retomando el ejemplo de la urticaria, atacar la intoxicación  elimina la picazón mientras que apuntar a la picazón es no soltar al paciente como tal quien podría morir por la evolución de la causa no conjurada que es la enfermedad, no su manifestación.

La base del desarrollo de los pueblos indígenas son sus tierras tradicionales que implican el  habitat,  la dieta, la farmacia, costumbres y prácticas, de las familias y las comunidades, que hacen a su cultura e identidad y a su forma de vida.

Los desplazamientos o desalojos obligan a asentamientos en zonas áridas y no productivas, espiritualmente irrelevantes que alteran el sistema vital. Provoca la fragmentación de las comunidades, fuerzan a migrar hacia las ciudades condenados los grupos familiares a la marginalización e indigencia con pérdida irreversible de la vida tradicional y del acompañamiento de su comunidad que es parte de su existencia abortando su desarrollo o posibilidad.

En Argentina la cuestión de las tierras, territorios y recursos naturales no está resuelta, lo que afecta sustantivamente el desarrollo de las comunidades involucradas, sin contar los conflictos y atropellos que se suscitan.

En este sentido, el Convenio 169 (OIT)[27] ratificado por la ley de 1992 y depositada en 2002, la Constitución Nacional de 1994[28] y la ley de Emergencia de las tierras tradicionales de 2006[29] con el Programa de Relevamiento Territorial[30] concernientes a la posesión y propiedad de las comunidades indígenas ha tenido que prorrogarse hasta 2013.

Por ejemplo, el caso de la  Comunidad Toba de La Primavera (Formosa, noviembre 2010)[31], a pesar de la normativa vigente y en ejecución la regularización dominial.

La imposibilidad fáctica de ejercer los derechos reconocidos a los pueblos indígenas obedece a la falta de tutela efectiva o garantía real por parte del propio Estado, guardián de la legalidad. No obstante, pese a los compromisos asumidos a nivel internacional y nacional y a ser, en el Estado moderno, gestor del bienestar general para asegurar la cohesión del cuerpo social.

También se debe a la falta de esclarecimiento y necesidad de empoderamiento de los titulares de los derechos de los pueblos indígenas como sujetos, nicho a llenar respecto al que existe verdadero clamor en cuanto a la formación de los indígenas[32].

Pertenecer a una comunidad indígena no puede implicar –per se- vulnerabilidad[33] sino que Argentina es pluriétnica[34].

10.-    Canadá 

Los pueblos indígenas en Canadá y el resto de la sociedad canadiense han ido avanzando en cuanto a la concientización de que conviven en un país multicultural. Existen diferentes pueblos aborígenes preexistentes (Indios, Metis e Inuit) con problemáticas y procesos históricos distintos y movimientos indígenas que, en las últimas décadas, han conducido al actual panorama [35].

Aparte de los Gobiernos (Federal, Provincias y Territorios), el Tercer Sector ha crecido positivamente con una oferta de programas y servicios dirigido a los niños indígenas, misión  que a menudo comparte con el/los gobierno/s.

Los Centros Nativos de Amistad (Native Friendship Centres) son centros comunitarios sin fines de lucro que operan programas aborígenes de prestación de servicios en ciudades y pueblos en materia de empleo, vivienda, educación, salud y atención infantil, guardería, consejería y asistencia, recreación, idioma, desarrollo económico, acceso a la justicia, eventos, enseñanzas de los ancianos.

Están destinados a los indígenas que dejaron sus reservas y son urbanos, por ej. Odawa Native Friendship Centre en Ottawa[36].

Los Centros  para la Salud Aborigen desarrollan prácticas en salud y sanación, consejos de los ancianos y prácticas de sanadores tradicionales.

Focalizan en el contexto de las familias y la comunidad de indígenas urbanos, por ej. Wadabo Centre for Aboriginal Health en Ottawa[37].

Existen numerosas Fundaciones para atender las necesidades de los niños indígenas de diferente pertenencia y localización y  asegurar que las iniciativas nacionales e internacionales se adapten a sus condiciones y culturas.

Por ejemplo, la Fundación para Niños y Jóvenes indígenas del Artico (Artic Children and Youth Foundation)[38] apunta a  la prevención del suicidio, abuso de drogas y otras adicciones; a la capacitación alfanumérica y tecnológica; al diseño de curriculas apropiadas y la representación de sus intereses en diversas instancias.

Asimismo, los desarrollos de los Estudios Aborígenes en Universidades y dentro del Tercer Sector, desde una óptica descolonizante, mejora la vida dentro y fuera de las reservas para el desarrollo de las familias –con sus hijos- indígenas a la par que tiende puentes y genera respeto entre los canadienses.

Dentro de las reservas hay establecimientos que prestan servicios a los miembros de sus comunidades con instalaciones para los niños (por ej. Reserva Kitigan Zibi, Maniwaki, Québec).

Las reivindicaciones de los territorios tradicionales, por ej. reivindicaciones integrales y especificas, exceden el marco de esta ponencia.

11.-    Evaluación conclusiva 

Los niños indígenas forman un colectivo con pertenencia cultural y espiritual particular a su propia comunidad[39], sellada su vida como la del grupo por su cosmovisión, determinante de su concepto de desarrollo.

El niño indígena es extremadamente pobre, sufre marginalización y discriminación,  su supervivencia está en peligro y padece postergaciones porque su grupo familiar y la comunidad indígena de pertenencia están  degradados.

Emerger no es un deseo o un derecho legal contenido –o declarado- en una norma, tampoco una medida a adoptar, sino un proceso complejo y multidimensional a encarar y  sostener con criterio y eficacia.

Revertir la degradación de larga data  cuando los Estados  mantienen o expanden la “brecha de implementación”, parece una pretensión muy dificultosa y hasta remota de lograr.

Persiste aún la brecha de implementación entre normas y práctica, reconocimiento formal y situación real de los pueblos indígenas que siguen siendo victimas de serias violaciones a sus derechos humanos, individuales y colectivos, quienes continúan ocupando sistemáticamente las posiciones más bajas de todos los índices de desarrollo humano[40].

Cada vez está más comprometido el desarrollo de las comunidades cuyas consecuencias lo demuestran. Suele decirse que el problema es político, que faltan políticas públicas concretas para la aplicación de los derechos reconocidos a los pueblos indígenas.

En realidad, la  brecha de implementación es la política de Estado, actual y vigente porque no hacer o dejar pasar son una decisión. Pese a que siempre se habla de los cursos de acción, también existen los cursos de omisión que tienen mayor impacto –negativo- que los de acción. Si bien no son observables, tras ellos hay una voluntad política indubitable en esa dirección y las consecuencias son penosas.

La calificación de vulnerable puede ser incluso discriminatoria o estigmatizadora. A menudo, es la resultante de no asumir que Argentina es un país pluriétnico confundiendo diversidad con inferioridad [41] y, de alguna manera, estigmatizando.

Alarma la disminución continua de los territorios indígenas incluyendo la pérdida de control sobre sus recursos naturales o tradicionales, proceso intensificado por las dinámicas de explotación de recursos energéticos e hídricos. Se identifican tendencias regresivas como ser la pérdida de espacios tradicionales, prácticamente sin compensación o alternativas económicas, enfrentados a un futuro incierto de pobreza, pérdida de identidad y conflictividad social [42]

Cabe distinguir si el niño indígena es vulnerable porque es indio y/o porque es pobre y/o discriminado o, en cambio, si lo es porque su comunidad no puede desarrollarse por obstruccionismo. La insatisfacción de necesidades fundamentales es opresión.

El punto  no sería entonces el desarrollo o la falta de desarrollo sino su obturación  porque, si  se remueven los obstáculos que lo  traban, el desarrollo de la comunidad indígena se suelta y potencia por autopropulsarse.

12.-    Reflexiones informadas 

Los recientes sucesos de Tartagal, en la provincia de Salta donde murieron ocho criaturas guaraníes y wichis por deshidratación y desnutrición reeditó los dramas de las comunidades indígenas en áreas rurales donde los niños parece que nacieron sin el derecho a vivir y que su supervivencia es un albur sin responsables ni garantes[43]

La no supervivencia de niños indígenas argentinos debe operar como piedra de toque para que el Niño Indígena se erija como categoría dentro del colectivo de los niños comprendido en la CDN.

Su problemática tiene entidad suficiente para constituir un contenido autónomo –pero no un compartimento estanco- por cuanto es completamente distinta a la del resto de los niños, suficientemente original o novedosa, que demanda un abordaje interdisciplinario con enfoque holístico que contemple sus costumbres, prácticas y cosmovisión con principios y racionalidad propias.

El interés superior del niño indígena (CDN art. 3), si bien es una noción-marco, entendible como la máxima satisfacción integral y simultánea de sus derechos, en contexto y acción, concierne, en lo individual, a vivir en  su comunidad de pertenencia y, en lo colectivo, a que a ésta se desarrolle en sus tierras tradicionales. O, en otros términos, es su derecho a no ser desarraigado de su comunidad ni de sus territorios ancestrales donde se desarrolla.

Los niños indígenas cuentan con un repertorio especifico de derechos humanos que operan, en lo formal, particularmente, a pesar de que, en el plano fáctico, no se  arriba a las soluciones aspiradas. Al mismo tiempo, preocupan las tendencias regresivas de los últimos tiempos que perjudican, como siempre pasa, a los más indefensos.

Los datos, guarismos, noticias, crónicas, literatura, informes, útiles para la diagnosis, describen y, por tanto, reproducen la realidad cuando, en verdad, debe buscarse la respuesta critica, la que se sobrepone a la situación dada, para superar  la nuda y dolorosa realidad.

Es imprescindible considerar lo que la realidad refracta – el método fractal- y la  casuística para iluminar e inspirar a los decisores y diseñadores de políticas y cursos de acción, proclives a las generalizaciones abstractas a través de normas técnicamente impecables y políticas ambiciosas dirigidas a sujetos epistémicos cuyo blanco termina siendo el vacío.

Frente al evitable y silencioso “etnocidio” de Tartagal el cuerpo institucional del Estado no dio la respuesta adecuada, debiendo entenderse ésta como un “antes”,  o sea la prevención, no como un “después” con lamento que, automáticamente, se recicla, naturaliza y olvida. La vulnerabilidad, al final, aparece como una desaprensiva simplificación de la  realidad con subyacente humano.

En la Etica de los Derechos Humanos de la Infancia la CDN sintetiza  un plexo de standards no negociables con compromisos asumidos por los Estados Partes para alcanzar resultados constructivos y en evolución. Nada impide formular ajustes en función de la  refracción y casuística mencionadas, es más, habría que encararlos por la misma mirada  pro homine que inspira el campo disciplinar y su articulado.

13.-    Propuesta 

La voz indígena en Argentina - que son muchas voces- dentro del Tercer Sector, es la  Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA) que, por su amplia representatividad -de  organizaciones de base y población indígena agrupada- , la que asciende al 70%  de la población del país, posee la legitimación activa para denunciar, reclamar y proponer.

Por haber constatado la dramática situación desencadenada en el Nordoeste argentino,  la ONPIA ha decidido  interpelar a los administradores responsables de la protección de la niñez en el país[44], producir  “informes sombra”[45]  de los informes periódicos que Argentina eleva al Comité, mantener informados a los organismos y organizaciones regionales e internacionales de Derechos Humanos y a los países que han cumplido con los Objetivos de Desarrollo del Milenio[46].

El Comité, por su competencia, convocó a los Estados Partes a comprometerse con los niños de los pueblos indígenas para asegurar la plena realización de los ODM con respecto a ellos[47]. ONPIA se hace parte del compromiso y acompaña a la comunidad indígena  afectada que, por vulnerable, no es libre sino oprimida.

Atento a las carencias de los niños indígenas de Argentina, propiamente humanos  amenazados, se solicita al Observatorio de la Aldea Global para Sud América[48] que su mira, en el corto plazo, esté puesta en las comunidades y familias indígenas de áreas rurales clasificadas como próximas al etnocidio.

El Niño Indígena como categoría de estudio debe ser prioridad en la agenda   en función del particularismo que la cuestión exhibe, sin que resulte un compartimento estanco dentro del colectivo Niño.  

Asimismo, el foco debe correrse de la vulnerabilidad a la “desvulnerabilización” e implementarse cursos firmes y coherentes de acción en esa dirección desde que una sociedad de ciudadanos condenados de nacimiento –o gestación- o en la niñez sigue la misma suerte, inconcebible en un Estado moderno y en real democracia. 

 


NOTAS:


[1] Abogada (UBA) Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA) Universidad del Salvador. La autora puede ser contactada en: maria_delia_bueno@hotmail.com

[2] Se conoce que la población de Argentina de acuerdo al último Censo Nacional (27.10.10) asciende a 40.091.359 habitantes. Los datos del Censo Nacional de 2010 o Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda se están procesando en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina (INDEC)

[3]  Plan Nacional contra la Discriminación, Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), Decreto n* 1086/05 (BO 27.09.05 p. 55 Diagnostico, Area de Análisis, Etario, Niñez y Adolescencia (Argentina) Discriminación, un abordaje didáctico desde los Derechos Humanos, 3ª. Ed., (INADI) (Argentina),

[4] En el Censo Nacional se ampliaron los datos a los descendientes de indígenas y a los afrodescendientes, guarismos que –a la hora de publicarse- resultarán reveladores y objeto, a su vez, de interpretación por las organizaciones indígenas..

[5] Diez Picazo, Luis, civilista español habla de “ternurismo jurídico”.

[6] Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 44/25 del 20.11.89) , entrada en vigor: 02.09.90.

Es el tratado que más ratificaciones ha reunido, aunque Estados Unidos no lo ha hecho.

[7] CDN art. 43

[8] Ver art. 17 inc. d, 29 inc. d y 30.

[9] Los niños indígenas y sus derechos en virtud de la Convención, Observación General n* 11 del Comité de los Derechos del Niño, aprobado en  su 50ª período de sesiones, Ginebra, 12-30.01.09 Centro de Políticas Públicas, http://www.politicaspublicas.net/panel/comités-onu/cdn/331-dcn-ninos-indigenas.html

[10] Ley n* 23.849 (BO 22.10.90)

[11] Con la reforma de la Constitución Nacional de 1994 tienen jerarquía constitucional integrando el bloque de constitucionalidad federal. La CDN, con la reforma constitucional, adquirió esa jerarquía

[12] Ley n* 25.616 (BO 12.08.02).

[13] Ley  n* 25.763 (BO 25.08.03)

[14] Ley n* 26.061 (BO 26.10.05). Fue reglamentada (Decreto 415/06 y 416/2006) Cuaderno sobre Derechos del Niño, Convención y Protocolos Facultativos, Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas,.Niños y Adolescentes, Colección Derechos Humanos para Todos, Serie Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Argentina, Secretaría de derechos Humanos.

[15] Bolivia: Plan nacional de niños, niñas y adolescentes para vivir bien (http://www.slideshare.net/isbolivia/bolivia-plan-nacional-de-ninos-ninas-y-adolescentes)

[16]  Cuaderno sobre Derechos del Niño, op. cit

[17]  Valiente, Jorge Conrado, consultor indígena argentino

[18] La problemática del migrante a centros urbanos es diferente, por la aculturalización.

A la Escuela n* 23 (Ciclo Primario), Distrito Escolar n* 11, Director Enrique Samar,  sita en San Pedrito n* 1137, Barrio Bajo Flores, Buenos Aires, Argentina  asisten niños guaraníes y aymaras, algunos procedentes de zonas rurales de Bolivia.

[19] Ruiz, Alicia E.: Asumir la vulnerabilidad, Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en condición de Vulnerabilidad, XIV Cumbre Judicial Iberoamericana, Asociación Interamericana de Defensorías Públicas (AIDEF), cuadernillo del Ministerio Publico de la Defensa, Buenos Aires, Argentina, 2008

[20] Acordada n* 5 del 24.02.09  Corte Suprema de Justicia de la Nación  por la cual Argentina adhiere a las 100 Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de Vulnerabilidad.

[21] Capitulo 5: El niño indígena.

[22] Confr. Schon, Donald: El profesional reflexivo, ed. Piados, Buenos Aires, Argentina 1998.

[23] En la “metonimia” –tropo literario- se sustituye un término por otro, fundándose en relaciones de causalidad: cuando se designa una causa por medio de su efecto o  cuando se alude al efecto por medio de la causa que., en el plano fáctico, no resulta inocuo.

[24] Huanacuni Mamani, Fernando: Vivir Bien/Buen Vivir, Filosofia, políticas, estrategias y experiencias regionales, Instituto Internacional de Integración, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas- CAOI, La Paz, Bolivia, 2010.

[25] Observación General n* 11, ac. 34: En el caso de los niños indígenas cuyas comunidades conservan un modo de vida tradicional, la utilización de las tierras tradicionales reviste considerable importancia para su desarrollo y para el disfrute de su cultura. Los Estados Partes deberían estudiar con detenimiento la importancia cultural de las tierras tradicionales y de la calidad del medio ambiente natural al proteger, en toda la medida de lo posible, el derecho del niño a la vida, a la supervivencia y al desarrollo

[26] Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la propiedad comunal indígena es de especial importancia. La CIDH (órgano principal y autónomo de la Organización de Estados Americanos cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana de DDHH) la propiedad territorial opera como un pre-requisito para la existencia digna, la alimentación, el agua, la salud, la vida, el honor, la dignidad, la libertad de religión y de conciencia, de asociación, a la familia, la libertad de movimiento y la residencia) (Informe CIDH: Derechos de los Pueblos Indígenas sobre sus Tierras Ancestrales y Recursos Naturales: http://www.politicaspublicas.net/panel/siddhh/cidh/729-cidh-informe-tieras-ancestrales.htm)

[27] Convenio sobre Pueblos indígenas y Tribales en Países Independientes, Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Ley 24.071 (BO 20.4.92).

[28] Constitución Nacional art. 75 inc, 17.

[29] Ley 26.160 de Emergencia en materia de Posesión y Propiedad de las Tierras que tradicionalmente ocupan las Comunidades originarias del país (BO 29.11.06).

[30] Decreto del Poder Ejecutivo Nacional m* 1122/07 (BO 27.08.07)..

[31] Se presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

[32] En la Argentina no existe formación de los indígenas.. Canadá cuenta con Escuelas de Gobernanza y Liderazgo y con Estudios aborígenes..

[33] 100 Reglas de Brasilia n* 4, 9.

[34] Art. 75 inc. 17 CN

[35] La autora es becaria del Gobierno de Canadá. Desarrolló un proyecto de investigación sobre Gobernanza Indigena en la Universidad de Ottawa (2009)

[36] Coordinador del prograna Gabe Ermatinger (www.odawa.on.ca)

[37] Información de  Lina Farias, Health Worker.

[38] Información de Valerie Hume (INAC: Indian and Northern Affairs Canada, 1976-2005), voluntaria y experta no indígena para las comunidades indígenas del Norte y de la Fundación para Niños y Jóvenes del Artico).

[40] Intervención oral del Sr. Rodolfo Stavenhagen, Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, Ginebra 20.03.07, Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 4ª. Sesión.

[41] Ver 100 Reglas de Brasilia, op. cit.

[42] Op. cit.

[43] Tragedias que siempre describen lo mismo, Clarín.com, 01.02.11, nota de Gonzalo Sánchez.

Argentina: Desnutrición y muerte de niños indígenas en Salta, Pueblos Originarios: http://caio.uy.over-blog.com/article-http-vozme-co-66886679.html

[44] Ver Cap. 4 ap. b .

[45] Los informes sombra son un método de las organizaciones no gubernamentales para completar o presentar información alternativa a los informes periódicos de los gobiernos que los Estados Partes deben presentar  bajo los tratados

[46] Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, fijados en el año 2000, son ocho objetivos de desarrollo humano. que los 192 países miembros de las Naciones Unidas acordaron conseguir para el año 2015. Consisten en: 1) Erradicar la pobreza extrema y el hambre, 2) Lograr la enseñanza primaria universal, 3) Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, 4) Reducir la mortalidad infantil, 5) Mejorar la salud materna, 6) Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, 7) Garantizar el sustento del medio ambiente, 8) Fomentar una asociación mundial para el desarrollo (http://es.wikipedia.org/wiki/Objetivos_de Desarrollo_del_Milenio. Se desconocen las Metas alcanzadas por Argentina. Canadá las cumplió.

[47] Observación 11 cit, ac. 36

[48] Iniciativa del Dr. Derrick de Kerckhove.(Universidad de Toronto, Cátedra de Marshall Mc Luhan)

 

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 Dra. Teodora ZAMUDIO