La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

El estado y los aborígenes australianos

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alumno: Pablo Bogdan

Reseña Histórica

La bandera aborigen

Entrevista a Gary John's, experto australiano en temas indígenas:

Discriminación de aborígenes

Marco legal: Derecho de Tierra Indígena y Título Nativo

Título Nativo

 

Reseña Histórica

(traducción del texto historia aborigen del centro de arte y cultura aborigen de Alice Springs en Australia Central) http://aboriginalart.com.au/

   40,000       años

Lo Arrenrte han estado aquí desde que el tiempo comenzó. Venimos de la Era del Sueño.

   1860

Primera visita del hombre blanco (John Stuart) a Australia Central.

   1872  

La línea telegráfica corta la tierra de Arrenrte por la mitad. 

   1880

Conflicto sangriento entre aborígenes y colonos. La guerra de guerrillas aborigen originó una represión sanguinaria.

   1890

Los Arrenrte del Sur fueron destinados a una misión al a 120km de Alice Springs. En lugar de proteger al pueblo aborigen del salvajismo colonial y debido a las teorías darwinistas del XIX que incitaban a creer que la raza aborigen se extinguiría, se destinó al pueblo aborigen a vivir lejos de sus habituales lugares de vida.  Las reservas estaban bajocontrol del gobierno colonial y la Iglesia   

En las reservas nuestro pueblo fue obligado a vivir bajo extremas condiciones de vida, sobreviviendo gracias al racionamiento de la comida. En 1890 y más tarde en la 1ªGuerra Mundial muchas reservas fueron clausuradas y se dieron las tierras a granjeros. Ésto obligó a nuestra gente a vivir en chabolas cerca de las ciudades, donde reinaba la miseria y el hambre.

   1920  

Esta miseria fue llamada "el problema aborigen".   Al no extinguirse la raza se tuvieron que adoptar otras medidas para afrontar el problema. 

Los niños eran robados de sus casas y alojados en hogares donde se les acostumbraba a vivir la vida del hombre blanco, para convertirse los chicos en agricultores y las chicas en criadas.  

La desaparición de los niños se daba principalmente en familias en las que el algún conyuge no era aborigen:la continuación de esta política de "disociar a los niños de la vida salvaje debe solucionar el problema aborigen"(Comité de Asuntos Aborígenes 1921) . 

   1930 

En los años 30 se entendió que el problema aborigen se solucionaría haciendo que todos ellos llegaran a ser blancos. Esta fue la política gubernamental conocida como política de asimilación, decía:  " … en terminos prácticos, siguiendo el curso del tiempo, se espera que todas las personas de sangre aborigen vivirán como los australianos hacemos   …" 

   1960 

En los años 60, se entendió que nuestra raza persistiría y que no se extinguiría, "ni abandonaríamos nuestras tierras, ni nuestra cultura y nuestras familias no serán como las del hombre blanco".  

Esta decada  vio crecer el movimiento de los derechos de la tierra, el desarrollo de la primera organización de Indígenas Australianos- el Consejo Federal por el Avance de los aborígenes y los pueblos del Estrecho de Torres(FCAATSI). 

   1963 

En 1963 los Yolngu people del Norte de la Tierra  de Arnhem se enfrentó por sus tierras ante el descubrimiento de un yacimiento de bauxita, presentando una reclamación al parlamento federal.  

Esta protesta alertó al país de la continua desposesión de las tierras tradicionales aborígenes. Se llevó a los juzgados y el tribunal  de Blacburn sentenció que los Yolngu no podían reclamar sus tierras porque Australia era legalmente"Terra Nullius" (tierra vacía)  y que nuestra gente no tenía derecho alguno a reclamar esos terrenos.  

Esto provocó la creación de la Comisión Woodward para los derechos de la tierra en el Territorio del Norte. 

   1967 

Los cambios en la constitución hicieron que los aborígenes se les declarara ciudadanos australianos con derecho a voto. La industria de la carne reaccionó privando de trabajo a los aborígenes y expulsando a  comunidades aborígenes   de sus tierras.

   1976 

Se aprobó la ley de los derechos de la tierra aborigen. 

   1992 

El ministro  de los asuntos aborígenes  y de los pueblos del Estrecho de Torres Tickner presentó el Documento para la Herencia-cultural de los aborígenes y los pueblos del Estrecho de Torres para proteger los "sitios de las mujeres" cerca de Alice Springs, amenazados por un embalse del gobierno del Territorio del Norte.

    1993 

El caso Mabo / título nativo  
El caso Mabo- Eddie Mabo contra el estado de Queensland - fue una decisión del Tribunal Supremo de Australia la que justificó que la tierra aborigen no estaba ocupada tras la invasión británica  y que Australia no era "terra nulius", en latín tierra vacía. Koiki, o Eddie, Mabo, era un miembro de los Meriam, los tradicionales dueños de la isla Murray,  sus islas cercanas y arrecifes. En 1982 el caso Mabo cambió nuestra forma de pensar sobre las leyes y Australia.

Aunque la soberanía de la corona inglesa continúa,  la terra nullius se demuestra que nunca existió y los terrenos nativos aborigenes han sido reconocidos. Las  costumbres aborígenes y los terrenos  nativos aborígenes son reconocidos legalmente por la comunidad británica mediante un estatuto.

Hay dos formas de considerar el título de tierra nativa aborigen legalmente. Los que la reclaman han de demostrar que les pertenece al Tribunal de los Aborigines y de las gentes del Estrecho de Torres, que son los descendientes de aquellos a los que pertenecía en 1788 y deben tener una continua asociación con esos lugares. En respuesta al Caso Mabo, el gobierno federal aprobó el Título de Tierra Nativa en Diciembre de 1993 y se ha establecido una fundación nacional de la tierra en 1994.    

La bandera aborigen

La bandera aborigen fue diseñada por Harold Thomas, un hombre de Australia central. Se izó por primera vez en el Día Nacional Aborigen y de los Isleños, en julio de 1971, en Adelaide, en el estado de South Australia. La bandera es, por diversos motivos, un símbolo: el negro representa al pueblo aborigen, presente, pasado y futuro; el amarillo representa el sol, dador de vida; el rojo representa la tierra, el rojo ocre y nuestra relación espiritual con la tierra. La bandera se convirtió en un fuerte símbolo unificador de identidad para el pueblo aborigen en todo el país cuando se izó en la Embajada Aborigen en Canberra en 1972.

Entrevista a Gary John's, experto australiano en temas indígenas:

La segregación ha profundizado la pobreza y la ignorancia en la que viven miles de aborígenes australianos y los ha despojado de toda capacidad de velar por sí mismos. Por otra parte, les dio una razón para culpar de sus problemas al resto de la sociedad y exigirle al Estado la satisfacción de nuevas demandas.

Gary John's sostiene que ni las políticas basadas en la entrega de tierras ni la enorme inversión realizada en infraestructura política ha podido detener los factores preponderantes a la hora de moldear la identidad de los pueblos originarios y su aceptación del mundo moderno.

Después de tres décadas de aplicar una política de compra de tierras para satisfacer las demandas de sus pueblos originarios, el Gobierno australiano y los expertos en esta materia han comenzado a analizar la efectividad de esta medida y a extraer algunas lecciones que no son nada de alentadoras para aquellos países que, como Chile, han adoptado medidas similares para solucionar sus conflictos étnicos. La más importante es que los 1,3 mil millones de dólares invertidos en propiedades no sólo han sido infructuosos en el combate de la pobreza y la ignorancia que por años han aquejado a las comunidades aborígenes sino que ha generado una "dependencia destructiva" del Estado, que si bien les ha brindado beneficios como agua, vivienda y seguro social, ha despojado a sus habitantes de toda capacidad de velar por sí mismos.

Es por ello que el ex Ministro especial de Estado e investigador del Institute of Public Affairs, Gary John's sostiene que "toda política pública respecto a los aborígenes debería incentivar la integración y desfavorecer la separación" y que para ser consecuentes con esta idea no debe haber reconocimiento especial a los pueblos aborígenes en las leyes ni la Constitución. El desafío de todos los involucrados en este problema, advierte, es diseñar una solución para aquellos aborígenes que están atrapados en la autodeterminación colectiva.

Del fracaso de estas políticas en su país, Australia y de las lecciones que Chile puede obtener esta experiencia habló con la Revista Libertad y Desarrollo.

¿Cuáles han sido las demandas tradicionales de los pueblos aborígenes en Australia y si, según su experiencia, el proceso de integración de los pueblos aborígenes a la sociedad moderna que ellos han enfrentado ha sido similar al de Chile?

El pueblo aborigen quiere ser reconocido como el primer pueblo en Australia y todos los beneficios de una Nación tan rica. Hemos cumplido con la mayoría de las demandas de tierras, estas se han extendido durante 30 años y ellos gozan de los mismos derechos que cualquier otro ciudadano e incluso reciben ayuda del Estado. Lo único que hemos rechazado es cualquier reconocimiento especial en la ley y la Constitución.

¿Cuándo empezó el proceso de entrega de tierras?, ¿cuándo empezó a implementarse esa política?

En 1975 fue nuestra primera entrega de derechos de tierras. Ese año empezamos en el territorio norte y después en 1992 hubo una decisión del tribunal supremo que les dio "common law" y título de tierra. Poco después compramos aproximadamente 1,3 mil millones de dólares en tierras agrícolas y progresivamente hemos establecido formas en las que los aborígenes pueden tener acceso a ellas.

En Chile se está aplicando esa misma política como solución al conflicto Mapuche, ¿cómo resultó en Australia? ¿Cuáles fueron las consecuencias del aislamiento?

Creemos que los derechos de entrega de tierras definitivamente han fracasado, ya que la paradoja es que las comunidades aborígenes más pobres viven en sus propias tierras. Esto nos ha permitido concluir que esta no es la solución para superar los problemas sociales y económicos que enfrentan las comunidades, sino por un cambio radical en su forma de vida.

La segregación provoca que las personas sigan siendo pobres e ignorantes y les da una razón para culpar de ello al resto de la sociedad. Por eso ahora estamos hablando nuevamente de la integración, de ir más allá de la auto-determinación

Las políticas actuales deberían entonces orientarse a la integración.. ¿ pero cómo se logra?

El Gobierno está comenzando a darse cuenta que la separación no funciona, que la entrega de tierras ha fracasado. Pero afortunadamente en Australia durante estos 30 ha existido paralelamente una política para de integración de los pueblos aborígenes a la sociedad. También existe un gran porcentaje de ellos que se desarrolla profesionalmente e incluso el 70% se casa con no aborígenes.

En cierta forma están siguiendo a sus corazones, independiente de lo que diga el Gobierno y eso es bueno. La verdad es que este tema no ha sido muy importante para las autoridades y cuando han tratado de abordarlo han realizado grandes experimentos como los derechos de entrega de tierras, que han resultado ser un desastre. Creo que con esta política estamos construyendo ghettos, pequeños zoológicos donde simplemente se olvida a los aborígenes y esto es terrible, no es forma de vivir.

El argumento para implementar esta política fue respetar las aspiraciones de los pueblos aborígenes, pero su satisfacción no ha solucionado sus verdaderos problemas. Lo difícil es cómo decirles que sus demandas e intereses no sirven o están mal orientados, si aún hay intelectuales y políticos que siguen proponiendo la entrega d e tierras y el reconocimiento en la ley como un pueblo independiente, sin considerar los nefastos efectos que la separación ha tenido para los pueblos aborígenes.

¿Qué porcentaje de la población aborigen ha logrado integrarse? ¿Qué porcentaje integrados como profesionales, técnicos, obreros o son parte del Parlamento, participan políticamente, etc...?

Los pueblos aborígenes como un todo son los más pobres y los menos educados. Pero algunos de ellos han llegado a la universidad y han conseguido un título profesional, hay doctores, empleados, profesores, miembros del parlamento y catedráticos, que son aborígenes. Algunos simplemente son trabajadores de clase media y trabajadora. Este grupo de aborígenes ha logrado diferenciarse del otro grupo, que está sentado esperando recibir ayuda del Estado.
¿Cuáles han sido algunos de los problemas concretos que ha generado entrega de tierras?

Es que no sólo les hemos dado tierras, sino también casas, seguro social y agua entre otros beneficios. Pero mientras más les dábamos era peor, porque ellos sentían que no podían controlar sus vidas y pensaban ¿ para qué vamos a hacer algo si el hombre blanco lo hace todo por nosotros? y efectivamente esta dinámica trajo muchos problemas y agravó otros. Así que en toda la parte norte de Australia, en las regiones remotas, muchos aborígenes se volvieron alcohólicos y muchos murieron de enfermedades a los riñones porque no comían adecuadamente y bebían en exceso. El origen de estos problemas no era directamente la pobreza, sino la pérdida de la esperanza, no sabían dónde encajaban ni cómo vivir. Hay que recordar que esta es la tercera generación que sólo existe gracias al bienestar social. Entonces la pregunta es ¿cómo se escapa a esto? si todavía hay intelectuales que dicen que la entrega de derechos de tierras es buena, cuando ello es precisamente lo que gatilla el problema.

Discriminación de aborígenes

Canberra El presupuesto de salud para los nativos de Australia es ahora mucho más generoso que hace unos años, pero no alcanza para curar la miríada de enfermedades causadas por siglos de abusos y negligencia, según activistas y expertos.

El gobierno federal debe reconsiderar gran parte de sus políticas sobre salud y otros problemas referidas a los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres si realmente quiere verlos tan saludables como el resto de la población, exhortaron.

Las organizaciones indígenas realizan esfuerzos para que los gobiernos estaduales cambien sus políticas y mejoren la situación sanitaria, y en algunos casos intentan coordinar servicios de salud en sus comunidades.

Uno de los grupos activos es la Asociación Jawoyn, en el Territorio Septentrional. Su coordinadora sanitaria, Irene Fisher, explicó que el Departamento de Salud del territorio se lleva 50 por ciento de los fondos destinados a la salud.

''Por eso pensamos que es mejor librarnos de los intermediarios, así tenemos más dinero para servicios. Lo mismo se aplica a la vivienda'', agregó.

Para la salud de los aborígenes australianos, cada centavo cuenta. Fran Baum, presidenta nacional de la Alianza de Salud Pública, destacó que ''los aborígenes australianos mueren 20 años antes que los no indígenas. Se trata de una población que está traumatizada por el despojo''.

Baum y Fisher asistieron a la Asamblea de la Salud de los Pueblo, que está deliberó en Bangladesh. La reunión, que está centrada en iniciativas sanitarias de grupos de base, atrajo a más de 1.000 activistas y operadores de organizaciones no gubernamentales (ONG) de 90 países.

Según Baum, Australia tiene mucho que aprender de otros países, especialmente cuando se trata de poblaciones indígenas. ''Australia no ha hecho muchos progresos en el área de la salud como otros países, por ejemplo, Canadá y Estados Unidos'', señaló.

''Los aborígenes son una espina en la conciencia del país'', agregó.

Antes que los primeros europeos desembarcaran sobre el continente australiano a fines del siglo XVIII, lo habitaban unos 300.000 nativos. Actualmente, combinados con los isleños del Estrecho de Torres, suman 386.000 o dos por ciento de toda la población australiana, de 19 millones.

Según los historiadores, los aborígenes australianos fueron tratados como animales por los colonos blancos que se apoderaron de sus tierras y prácticamente los exterminaron en algunas áreas.

Hasta mediados del siglo pasado, los indígenas apenas tenían acceso a servicios básicos y recién en 1967 gozaron de plenos derechos como ciudadanos.

En los últimos años, el gobierno federal ha tratado de rectificar las injusticias perpetradas contra los aborígenes.

''Desde el período 1996-1997, los gastos del gobierno en la salud de los aborígenes aumentaron en términos reales en más de 50 por ciento'', aseguró el senador John Herron, ministro de la Commonwealth para Asuntos Aborígenes y de la Isla del Estrecho de Torres.

Para el año fiscal 2000, la Oficina de Servicios de Salud de Aborígenes e Isleños del Estrecho de Torres dispondrá de 200 millones de dólares australianos (105 millones de dólares estadounidenses). Canberra prometió un aumento de 100 millones de dólares para gastos de salud en cuatro años.

No es cierto que se hayan invertido toneladas de dinero infructuosamente en la salud de los nativos, aseguró Gustav Nossal, titular del Consejo para la Reconciliación Aborigen.

El gobierno gasta el equivalente a 57 centavos de dólar en salud por aborigen en comparación con 53 centavos para el resto de los australianos, pero como las condiciones de salud de los indígenas son tres veces peores, esa diferencia de ocho por ciento es poca o nula si se trata de una comunidad remota, señaló Nossal.

Fisher observó que la remota ubicación de muchas comunidades aborígenes demostró ser un riesgo para la salud debido a que la atención médica se encuentra a horas de distancia. Agregó que en esas comunidades se registra una alta mortalidad.

Los expertos atribuyen la salud precaria de los aborígenes a su desventaja socioeconómica.

Según la Comisión para los Aborígenes e Isleños del Estrecho de Torres (ATSIC), la tasa de desempleo entre los nativos australianos asciende a 26 por ciento, comparado con ocho de la población corriente. Sus ingresos equivalen también a dos tercios del promedio australiano.

Cifras de ATSIC demuestran además que 6,2 por ciento de los hogares aborígenes incluyen a más de una familia, frente a 1,1 por ciento del resto de los australianos.

Como están las cosas, los aborígenes australianos tienen tres veces más probabilidades de morir durante en los primeros cinco años de vida que el resto de la población, según un estudio realizado hace pocos meses.

El estudio también indicó que la mitad de la población indígena morirá antes de cumplir 50 años de edad, y que las principales causas de muerte son las enfermedades respiratorias y circulatorias, diabetes, cáncer y heridas.

Olga Havnen, de la Fundación Hollows, una ONG humanitaria, advirtió que si no se atienden las necesidades de vivienda e infraestructura, agua potable y alimentos, las condiciones de salud no mejorarán en esas comunidades.

No obstante, otros piensan que fue una buena noticia el aumento de centros de salud controlados por las comunidades aborígenes. Según el último censo, ya hay 122 en toda Australia.

''Para que las condiciones de nuestra gente mejoren, la salud debe estar en manos de los indígenas'', afirmó Pat Anderson, secretaria ejecutiva de los Servicios Médicos Aborígenes de la Alianza del Territorio Septentrional.

''Hasta que nuestro derecho a manejar servicios de salud propios sea reconocido como principio y apoyado en la práctica por el gobierno, nuestra salud no mejorará'', previno.

Marco legal: Derecho de Tierra Indígena y Título Nativo

El Gobierno de Australia reconoce la afinidad única que los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres tienen con la tierra y la importancia que esta tiene para su desarrollo social y cultural y, particularmente en las áreas no urbanas, para su propio desarrollo económico.

El Gobierno mantiene su compromiso de asegurar que se otorguen las oportunidades apropiadas a los indígenas para que tengan acceso y posean tierras con las que tienen una continua y tradicional asociación o que pueda ayudarlos en su continuo desarrollo social, cultural y económico.

Desde comienzos de los setenta el Gobierno australiano comenzó a comprar terrenos privados (especialmente en zonas rurales) para beneficio de las comunidades indígenas. El Gobierno Federal y los gobiernos estatales también comenzaron a legislar para devolver algunos territorios de la Corona a las comunidades indígenas y a permitir las demandas con respecto a los mismos. La Ley sobre Derechos de Tierra Indígena (Territorio del Norte) de 1976 es el mejor ejemplo conocido y que tuvo como resultado el hecho de que casi el 50% de los terrenos del Territorio del Norte son de propiedad colectiva de indígenas.

El Gobierno continúa también apoyando las operaciones del Fondo de Tierras Aborígenes y de los Isleños del Estrecho de Torres (Fondo de Tierras) y de la Corporación de Tierra Indígena (ILC, por sus siglas en inglés), que asisten a las comunidades indígenas para que adquieran y manejen tierras. El Fondo de Tierras tiene un capital base de aproximadamente AUD$1,400 millones para ayudar a los pueblos indígenas a adquirir y manejar tierras en reconocimiento del hecho de que muchos de ellos han sido despojados y alejados de sus tierras tradicionales y no han podido hacer valer sus derechos de título nativo.

Actualmente, los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres (que representan sobre el 2% del total de la población australiana) poseen o controlan cerca del 15% del continente australiano, principalmente como resultado de los mecanismos de derechos de tierra estatutario que preceden al reconocimiento del título nativo. Ello excede 100 millones de hectáreas - un área mayor que el territorio de Francia y España combinados.

Título Nativo

La resolución del caso Mabo and others v State of Queensland (No. 2) de la Suprema Corte de Australia fue un parte aguas para la ley Australiana. El caso se enfocaba en los derechos legales de propiedad que la población Meriam tenía sobre los territorios de las Islas Murray en el Estrecho de Torres. La Suprema Corte de Australia determinó que el derecho común australiano reconocía una forma de título nativo de propiedad que se determina de acuerdo con las leyes y costumbres indígenas tradicionales. Al hacer esto, la Suprema Corte rechazó la idea de que Australia era terra nullius, o tierra de nadie, al momento de la colonización británica.

En el caso Mabo, así como en algunas resoluciones más recientes, la Suprema Corte de Australia ha otorgado al Título Nativo la característica de que las tierras sean posesión de una comunidad o un individuo, siempre dependiendo del contenido de las leyes y costumbres tradicionales, incapaz de ser enajenado pero sometido a la Corona, y pudiendo cubrir distintos tipos de derechos de acceso y utilización e incluso de derechos de posesión exclusiva. Los derechos e intereses de los títulos nativos están basados en las leyes y costumbres anteriores a la adquisición de soberanía por parte de los británicos, es decir, no son derechos que sean otorgados por el gobierno como los derechos territoriales estatutarios que se encuentran en los la Ley sobre  Derechos de Tierra Indígena (del Territorio del Norte) de 1976. Los derechos e intereses de título nativo pueden existir tanto en territorios como en extensiones de agua, siempre y cuando que éstos sean consistentes con otros derechos que se establezcan por ley o por una acción ejecutiva.

El fundamento legal para la protección y reconocimiento del título nativo está contenido en la Ley de Título Nativo de la Comunidad de Australia de 1993. A través de esta ley, el sistema legal australiano reconoce que el título nativo existe cuando:

Los derechos e intereses de posesión derivan de las leyes y costumbres tradicionales que aún son reconocidas y observadas por los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres.

Mediante esas leyes y costumbres, los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres tengan un vínculo con el territorio y las extensiones de agua de Australia.

Los derechos e intereses de titulo nativo estén reconocidos por el derecho común australiano.

La Ley de Título Nativo establece los procesos de determinación de aquellas circunstancias en la que el titulo nativo existe, y en ella también se definen cómo pueden llevarse a cabo actividades futuras que pueden tener un impacto en el título nativo, y cómo se puede compensar a las personas cuando el título nativo se extinga o invalide. Esta ley otorga a los indígenas australianos que posean derechos e intereses de titulo nativo, o a aquellos quienes hayan hecho un reclamo de titulo nativo, el derecho a ser consultados, y en algunos casos a participar en las decisiones acerca de las actividades que se proponen para ser llevadas a cabos en determinado territorio. Con esta ley, los indígenas australianos han sido capaces de negociar beneficios para sus comunidades, incluyendo oportunidades de empleo y protección de su herencia aborigen.

La Ley de Título Nativo sirve también como un marco legal para el reconocimiento y operación de cuerpos representativos que proporcionarán servicios a aquellos que reclamen o posean un título nativo. El gobierno de Australia también proporciona un financiamiento importante para resolver asuntos de titulo nativo de acuerdo con la Ley de Título Nativo de 1993, y este financiamiento se hace extensivo tanto a los cuerpos de representación de título nativo, al Tribunal Nacional de Título Nativo y a la Corte Federal.

Los indígenas y otros grupos con intereses de titulo nativo, incluyendo a la Mancomunidad de Australia, a los gobiernos estatales y territoriales, a los mineros y a los ganaderos, están tratando asuntos concernientes a títulos nativos cada vez con más frecuencia a través de la negociación y el acuerdo. La terminación de los Acuerdos de Utilización de Tierras Indígenas incrementa aún más el número de mecanismos de consenso existentes, y la determinación de solicitudes de títulos nativos por consentimiento son cada vez más comunes. También es notable el aumento de familiaridad existente con todos los aspectos y procesos de la Ley de Título Nativo.

Datos y números presupuestarios aportados directamente desde el Parlamento Australiano para nuestra materia objeto de estudio:

Gastos departamentales: costos autoridad regional y asuntos indígenas AUD $ 616.447.000

Corporación de tierras indígenas AUD $ 92.643.000

Total de gastos anuales AUD $ 1,473,729,000 (cerca de  $1.5 billones de dólares australianos)

Actualmente el dólar australiano cotiza a 0,75 del dólar norteamericano, o sea USD $ 1,124,667,894.39

Esto no incluye el costo de asistencia social , que es alto pues pocos de ellos trabajan.

No incluye costos de educación - tienen sus propias escuelas en áreas alejadas.

No incluye costos médicos - tienen costos médicos muy altos, todos cubiertos por la empresa MEDICARE.

 Para mas detalles ver archivo adjunto de la ministro de inmigración y asuntos indígenas Amanda Vanstone  o acceder al mismo en: http://www.immi.gov.au/budget/budget05/2005-06_IMIA_PBS_complete_document.pdf

 

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 Dra. Teodora ZAMUDIO