La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

La mujer indígena y el trabajo

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Alumna: Ethel Gadea

 

1        INTRODUCCIÓN.

En la actualidad podemos escuchar repetidas veces conceptos como: “igualdad de  trato”, “igualdad ante la ley”, “igualdad de remuneración”, “no discriminación”, entre otros. ¿Pero que debemos entender por ellos?, ¿Son realmente aplicados para todos?, ¿y las mujeres?, ¿Y las mujeres indígenas?, ¿Existen normas legales que protejan a la mujer en su condición de trabajadora?, ¿Qué papel juegan en todo esto los Organismos Internacionales?

Preguntas como estas son las que me movilizan y me llevan a realizar sucesivas investigaciones y entrevistas a personas que conviven diariamente con esta realidad, intentando de esta manera conocer más de cerca cómo consiguen insertarse en el exigente mercado laboral. Por otro lado pretendo conocer cómo viven este escenario desde sus comunidades y cómo ha evolucionado el mismo.

Con este trabajo pretendo dar respuesta a las inquietudes antes mencionadas y espero también sean satisfechas las de cada uno de ustedes.

2        MARCO NORMATIVO.

Uno de los presupuestos básicos sobre los que se construye la convivencia en sociedad de los ordenamientos jurídicos es la igualdad. Este concepto en un primer momento se limitó a la igualdad ante la ley. Una vez finalizada la segunda guerra mundial el concepto comenzó a implicar la igualdad de oportunidades que presupone acciones positivas por parte del Estado. Hoy conocemos a la igualdad como la no discriminación.

“Existe discriminación cuando, arbitrariamente se efectúa una distinción, exclusión o restricción que afecta el derecho igualitario que tiene toda persona a la protección de las leyes, así como cuando injustificadamente, se le  afecta a una persona, o grupo de personas o una comunidad el ejercicio de la libertades fundamentales, expresadas por la Constitución Nacional, por razones de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas o de cualquier orden, sexo, posición económica o social u otra de cualquier naturaleza posible.”[1]

En el ámbito Internacional.

Nuestro país ha ratificado numerosos tratados y convenios acerca  de los derechos de la mujer.

Las normas del Pacto de San José de Costa Rica establecen la igualdad y la no discriminación por razones de sexo, y la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer agrega el principio de igualdad.

Otras declaraciones, pactos y convenciones internacionales con jerarquía constitucional son:

La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre  sostiene que toda persona tiene derecho al trabajo, en condiciones y a recibir una remuneración que le asegure un nivel de vida conveniente para sí misma y su familia. También se agregan otros como: descanso, seguridad e higiene en el trabajo, elegir libremente profesión y empleo, ascenso, etc.. Estos están incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos; El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es un organismo especializado de las Naciones Unidas que procura fomentar la justicia y los derechos humanos y laborales internacionalmente reconocidos,

Los convenios 169 y 107  de la OIT son instrumentos internacionales de protección  específica  a los derechos indígenas. Sin embrago existen otros convenios que resultan muy útiles como lo son:

Convenio 100. Igualdad de remuneración (1951); prevé la igualdad de remuneración y de prestaciones entre la mano de obra masculina y la mano de obra femenina por un trabajo de igual valor.

Convenio 110. Sobre las plantaciones.(1958); trata sobre las condiciones de los trabajadores migrantes, los contratos de trabajo, el apoyo oficial a la negociación colectiva, los métodos de pago salarial, las vacaciones pagadas, el descanso semanal, la inspección del trabajo y los servicios de asistencia médica,

Convenio 111, Discriminación (empleo y ocupación) – 1958; prevé la formulación de una política nacional que elimine toda la discriminación en materia de empleo, formación profesional y condiciones de trabajo basadas en motivos de raza, color, sexo, religión política , ascendente nacional y origen social, y que promueva la igualdad  de oportunidades y de trato.

Convenio 141. Convenio sobre las organizaciones de trabajadores rurales. (1957): trata de que uno de los objetivos de la política nacional de desarrollo nacional deberá ser facilitar el establecimiento y expansión, con carácter voluntario, de organizaciones de  trabajadores rurales fuerte e independiente.

En el ámbito Nacional

La Constitución Nacional establece en su art. 14 bis (introducido por la reforma de 1957), consagra varios derechos del trabajador; regulando  de tanto derechos individuales como colectivos del trabajo. Por ejemplo se asegura al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; retribución justa; salario mínimo y vital; igual remuneración por igual; tarea; organización sindical libre y democrática; derecho a huelga.

En el art. 16 se prohíbe todo tipo de discriminación entre los trabajadores ya que todos los habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad

El art. 75  inc. 23 establece que el Congreso debe legislar y promover medidas de acción  que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato y el pleno goce los derechos reconocidos por la Constitución y los Tratados Internacionales.

La Ley De Contrato de Trabajo  N° 20.744 es el cuerpo legal fundamental y básico de nuestro derecho individual. En el Título VII  se hacee referencia al trabajo de Mujeres.

El art. 172 establece que la mujer puede celebrar toda clase contrato de trabajo y no permitiéndose, por medio de ninguna convención colectiva o reglamentación autorizada, ninguna forma de discriminación en el empleo, basándose en razones de sexo o estado civil de la trabajadora.  Se pone de manifiesto el principio de igualdad de trato y no discriminación.

 El art. 17 determina que la prohibición de hace discriminación por motivos de sexo, raza, nacionalidad, religiosos, políticos, gremiales o de edad.

En art. 81 dispone que el empleador debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en identidad de situaciones.

La ley 25.013 en su art. 11 hace mención del despido discriminatorio por motivos de raza, sexo y religión.

La ley 23.551 en el art. 7°, determina que las asociaciones sindicales no podrán llevar adelante diferencias por motivos de sociales, de credo, nacionalidad, raza o sexo.

La ley 20.392 prohíbe que se establezcan diferencias salariales entre la mano de obra masculina y la femenina, por un trabajo de igual valor.

En el ámbito Provincial

La Ley N° 426, Ley Integral del Aborigen, encomienda al Instituto de Comunidades Aborígenes en el área de trabajo, la gestión de la creación de fuentes de trabajo.

3        LA REALIDAD DE LA MUJER INDÍGENA.

La situación de la mujer latinoamericana se ve envuelta en una situación un poco mas complicada que el hombre a la hora de insertarse en el mercado laboral. Tanto en como en el nivel salarial como en el números de horas trabajadas en la semana.

Hoy en día En países como Brasil, México y Argentina, según un informe de la OIT, las mujeres representan entre el 42% y el 45% de los trabajadores insertos en actividades de comercio y venta.

En nuestro país el problema del desempleo es de diferente grado según las ciudades de que se trate. En 1990 las mas afectadas eran Santa Fe, Tucumán, Catamarca y Neuquen, y en todas ellas el desempleo femenino es mas elevado que el masculino.

Por ejemplo en la provincia de Salta la desocupación es de gran magnitud. Según lo que nos contaba la Srta. Fidelina, perteneciente a la comunidad Chorote, “ya se nos hace muy difícil vivir de la tierra, tenemos que hacer artesanías y venderlas a los pequeños comerciantes”.

En cuanto a la diferencia entre el campo y “el pueblo” (refiriéndose a la ciudad), para muchos les resulta menos complicado vivir en las ciudades porque tiene mayores posibilidades de vender o solicitar ayuda, incluso dedicarse a otras actividades.

Pero también es cierto que  para las comunidades aborígenes al tener otras prioridades; como ser el hecho de que su familia está ubicada en el primer lugar tal vez les resulte costoso  dejarla para ir en busca de empleo. Sin embargo, debido a la difícil situación económica y social que está atravesando nuestro país, llevó a varias familias a trasladarse a las ciudades para poder vivir.

En la región andina participan en la producción agropecuaria aunque con tareas femeninas, como ser el colocar semillas y desyerbar, seleccionar la cosecha, alimentar los animales y llevarlos a pastar; éste  el caso de las mujeres Aymará, 

Además de trabajar para mantener a su familia, se ocupan de las tareas domésticas, ya que ellas prefieren cuidar de sus chicos antes que lo haga cualquier persona, esto nos explicaba Coco (así lo apoderan sus amigos) quien se identifica como toba.

Las mujeres indígenas son valoradas por cada sociedad indígena por sus conocimientos, habilidades y prácticas, que son transmitidas de generación en generación.

A continuación haremos mención a ciertas comunidades indígenas y veremos el rol de la mujer dentro de la familia y su relación con el trabajo:

Comunidad Toba.

Ocupan la zona de Formosa. Los sentados en comunidades rurales continúan con la prácticas tradicionales del cultivo de pequeñas parcelas, la caza recolección de frutos y la pesca. Pero con mayor frecuencia se destacan en la cosecha de algodones, maíz y mandioca.  Las mujeres trabajan a la par del hombre. En muchas ocasiones debido a la falta de tierras o por las inundaciones o sequías, deben emigrar hacia otras ciudades. Generalmente, es el varón quien inicia la migración, y después de evaluar los beneficios, continúa la familia, asentándose en la periferia urbana. Y es allí donde  “la mujer acompaña a su marido, ayudándole en la cosecha, y  la paga es la misma. Lo que ganamos va para toda la familia.”, ésto nos decía María, una mujer toba que hace ya varios años que se encuentra viviendo en Berazategui, pcia. de Buenos Aires, dentro de un sector en el que se encuentran varias familias tobas.

En su mayoría las mujeres tobas se dedican a las artesanías (cerámica, tallado, cestería y tejidos). Según datos estadísticos mas del 60% de las mujeres esposas tejen en telar. Esta es una actividad característica que participa toda la familia y son vendidas en los centros comerciales por ellas mismas.

Comunidad Chorote.

Esta población aborigen se distribuye sobre el Pilcomayo, centro y norte de Formosa y en los alrededores de Tartagalen la provincia de Salta.

Practican la caza, pesca, recolección de frutos y realizan actividades de artesanía. Estas últimas constituye hoy en día, su principal sostén económico. Nos contaba Fidelina Díaz que en la provincia de Salta, donde actualmente reside junto a su familiares, hay mucha pobreza y todos deben trabajar en artesanías para ser vendidas luego a pequeños comerciantes y así comprar materia prima para continuar su trabajo y además alimentos con el que deben sostener a su familia. Es decir que esta actividad es llevada a cabo tanto por la mujer como por el hombre.

Comunidad  Kolla.

Habitan en la región de la Puna, en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca. Forman parte de una de las etnias mas numerosas junto con los mapuches, tobas, wichi.

Su medio de vida es la agricultura, pastoreo de ovejas, cabras y llamas. Muchos kollas se encuentran en las grandes ciudades como es el caso del Sr. Lucio Enrique Colimayo, con el cual tuvimos una larga charla y a continuación transcribiremos parte de ella, en donde nos habla de la mujer kolla.

Dentro de dicha comunidad ¿cual es rol principal de la mujer?

     -  Hacer de mamá y papá cuando el marido sale a trabajar. En este Estado argentino  los  hombres somos peones golondrinas, entonces ellas se quedan solas con el ganado y la siembra. También crian a sus hijos porque no hay nadie que lo haga mejor que ellas.

¿Comparten tareas hombres y mujeres?

Hoy en día el hombre no quiere ser peón golondrina pero otra no queda, entonces cuando se quedan en sus casa comparten las tareas con sus señoras.

Siempre hemos hablado de dualidad: hombre-mujer, mujer-hombre, en forma horizontal, tal que las mujeres no son mas que los hombres no al revès.

Existen algunas que le sean exclusivas? ¿Y que no le estén permitidas?

- Las mujeres son las que llevan a los hijos a la escuela, les dan de comer.  Su tarea es, le diría, triple porque tienen que educar a los chicos, sembrar, levantar la cosecha y encima ayudar al hombre.

El Sr. Sampayo nos contaba que hoy la mujer kolla no reniega de serlo como hace 25 años atrás, porque no ve tanta discriminación. Pero sì se nota a la hora de buscar empleo en los grandes centro urbanos  “como ser Capital Federal, se las discrimina enormemente porque no son rubias, porque no tienen esa figura 90-60-90. En esta sociedad aunque la Kolla esté capacitada, no se la toma”.[2] Ellas afirman que aunque tengan la educación o capacitación suficiente, tienen que competir para obtener un puesto junto a otras mujeres cuyos rasgos físicos occidentales son aceptados y no los de las indígenas; por lo tanto, cuando buscan un trabajo  les resulta complicado y sienten que son discriminadas.

El acto discriminatorio se ve claramente, cuando en lugar de tener en cuenta los elementos objetivos, como ser el desempeño o habilidad en las prestaciones de las tareas, se elige a una persona en lugar de otra respaldándose en aspectos como el sexo o también su origen.

Comentaba  Rosita Alabariño que pertenece al pueblo charrúa  “Si dice que es indígena corre peligro de no conseguirlo. Si acepta decir que no es indígena, aunque su aspecto lo asegure, tiene mas probabilidades. Si consigue trabajo debe aceptar toda la cultura occidental y practicarla”.

Piensan que cada vez la sociedad es mas violenta debido a la entrada de la cultura occidental y que sus derechos humanos fundamentales nos son respetados.

4        ENTREVISTAS

5        CONCLUSIÓN.

En verdad los pueblos indígenas recibieron el impacto occidental y se adaptaron como pudieron en esa nueva realidad. Y es así como hoy lo siguen haciendo para poder sobrevivir. La situación de la mujer indígena no es menos complicada.

Dentro de sus comunidades no se sienten discriminadas, pero ese sentimiento aflora a la hora de insertarse en el mundo laboral. Se han visto obligadas a someterse a una movilidad geográfica del campo a los centros urbanos y es allí donde se ven golpeadas por la Sociedad.

Tomar conciencia de los problemas que afrontan las comunidades indígenas no resuelve las dificultades que deben enfrentar cotidianamente estas mujeres, pero sí puede contribuir a identificar caminos para resolverlas y lograr la convicción necesaria para emprenderlos.


 

 

NOTAS:


[1] Martínez Vivot, “La discriminación laboral, Despido discriminatorio”, Ciudad Argentina, 2000, p.27.

[2] Ver entrevistas.

 

 

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