La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Censo Indígena

Inicio | Programa | Biblioteca | Proyecto de Investigación

El Censo Indígena Nacional en la Argentina

Alumnos:     Micaela Madanes      D.N.I.    27.312.188

                     Nicolás Pezzoli          D.N.I.    27.010.853

 

Introducción

Para la realización de este trabajo, se tomaron como base los resultados proporcionados principalmente por el censo indígena nacional, realizado entre el año 1965 y 1968.

Antes del censo anteriormente mencionado, no se había llevado a cabo, un censo total de la población aborigen en el territorio y muy pocas provincias tenían un relevamiento de sus habitantes indígenas.

Este censo tuvo su origen en el decreto numero 3998/65, la elaboración de la técnica de relevamiento estuvo determinada por dos objetivos que tuvo el censo en sus comienzos. 

El objetivo teórico consistía en ubicar geográficamente las diferentes agrupaciones indígenas que pueblan nuestro país, determinando en cada una de ellas sus características demográficas.

En base a este objetivo, se propondrán posteriormente plantas de desarrollo de comunidad en aquellos grupos que por su situación ofrecen la oportunidad de que la experiencia que se realiza sobre ellos pueda ser repetida en otros contextos similares, de esto se trataba el segundo objetivo.

Es decir que el leit-motiv que dio origen al CIN fue, llegar a determinar las características socio-económicas de cada agrupación indígena y luego operar sobre ellas tendiendo a elevar sus niveles de vida.

El decreto nacional 3998

El poder Ejecutivo con fecha 27 de mayo del año 1965 promulgó el decreto 3998 determinando la creación del Censo Indígena Nacional considerando:

Que existían en el país diversos grupos indígenas sin plena integración a la comunidad nacional, siendo para ello de real importancia determinar los criterios básicos que constituyen la personalidad social del indígena.

  1. Que es imperioso atender al mejoramiento de las condiciones de su desarrollo integral mediante una acción sistematizada y eficaz, cumplida coordinadamente por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales.

  2. Que con el fin de iniciar la ejecución de una política indigenista coherente y continua, asentada en datos reales que permitan proyectarla sobre bases científicas, es necesario investigar los problemas porque atraviesan estos grupos de la sociedad nacional

  3. Que la historia de nuestro país no registra un Censo Indígena Nacional y la experiencia lo muestra imprescindible, dado que no puede promoverse cambio alguno si se descuida la fisonomía y características propias que determinan las estructura peculiar de esas comunidades

  4. Que para inducir cualquier proceso de aculturación tendiente a producir mejoras en el desarrollo económico, en las condiciones de sanidad, educación, trabajo etc, debe partirse de un conocimiento conceptual de la realidad cultural y de la estructura antroposociológica de las comunidades indígenas

  5. Que en esa tarea previa, permitirá dar acierto a una acción de mejoramiento para la condición de vida del indígena y su definitiva incorporación a la comunidad nacional, objetivos que informan la política de ese gobierno en la materia.

Cuando el equipo del CIN se abocó a la tarea de precisar que técnica iba  a emplear para efectuar el relevamiento muchas fueron las ideas que surgieron, ellas respondían a los intereses que surgían como consecuencia del equipo multidisciplinario que componía el organismo.

En dicho censo, se anotaría como indígena a todos aquellos individuos que reúnan las características antropológicas básicas necesarias para considerarlos miembros de un grupo determinado o se consideren a si mismos como pertenecientes a alguno de los pueblos indígenas clasificados.  El censo comprendería, a los grupos indígenas que se encuentren en el territorio nacional en forma permanente o transitoria y que constituían los siguientes “pueblos” indígenas: en la región central: tobas, pilagas, mocovíes, matacos, chulupíes, chorotis y chiriguanos,  en la región noreste: guaraníes y cainguas, en la región noroeste: aimaraes y quechuas; y en la región central sur los tehuelches, araucanos, quenaken, yamanes y onas.

El CIN partió del concepto de indígena según se lo concibe en un marco de trabajo indigenista.  No interesaba definir al individuo como tal, en cambio si interesaba definir al indio colectivamente, debido a que cualquier programa de desarrollo trabajaría sobre la colectividad y no sobre los individuos tomados aisladamente.  También había que tener en cuenta en las áreas de poblaciones indígenas, la existencia de una elevada cantidad de mestizos y criollos.  Estos estaban integrados y convivían en muchos casos dentro del marco de la comunidad indígena.  Es por esto que seria sumamente complicado, si se tenía como objetivo a los individuos aisladamente y no a la comunidad, diferenciar hasta donde un individuo es criollo, indígena o mestizo.

El CIN adoptaba el concepto de indígena basado en características tales como que se manejen en una economía de subsistencia, que convivan en comunidad o grupo, que mantengan elementos de cultura prehispánica (se tomaba como elemento principal en este aspecto la lengua y en los casos en que no se hablaba el idioma indígena, se tomarían como indicadores a otros aspectos de la cultura, como ser la vestimenta, artesanías, festividades, etc.), que expresen una conciencia de pertenencia a un grupo étnico o de lo contrario que sea notoria su descendencia de estos, que su hábitat actual se encuentre en la misma zona o muy próximo a las del prehispánico.

Los resultados que arrojó este censo fueron los siguientes: en la región central sur, compuestas por las provincias de Buenos Aires, Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, se censaron 212 agrupaciones con un total de 5220 hogares y 27381 individuos.  En la región norte central compuesta por las provincias de Chaco, Formosa, Norte de Santa Fe, Sector Oriental de Salta y zona del ramal de Jujuy se censaron 11 agrupaciones en el departamento de mataco de Formosa, y una en el departamento del Oran de Salta, se obtuvieron los datos correspondientes a 283 agrupaciones con un total de 8219 hogares y 46770 individuos.

La región noroeste compuesta por la provincia de Misiones, se obtuvieron los datos de 18 agrupaciones, 99 hogares y 512 indígenas.

En la región noroeste compuesta por Jujuy, sector central y occidental de Salta y norte de Catamarca se obtuvieron los datos de 12 agrupaciones 200 hogares y 1012 individuos.

En síntesis, se censaron 525 agrupaciones con un total de 13738 hogares que corresponde a 75675 aborígenes.

Asimismo, en cada comunidad se relevaron datos tales como:

1-                             Situación geográfica: se aportaran todos los datos precisos y luego se confeccionara un mapa que contenga la ubicación de los aborígenes que pueblan la Argentina.

2-                             Toponimia: Se averiguaría el nombre con los que los aborígenes y los no aborígenes designan a los grupos indígenas y/o al lugar donde ellos viven

3-                             Vías de comunicación: Comprenderá el registro de las rutas nacionales, provinciales, vecinales y las fluviales por las que se comunica la comunidad

4-                             Características del área regional y zonal que contiene la comunidad: Se registrarían cuales son las fuentes de producción y de trabajo existentes y las aspiraciones de grupo sobre propiedad tipo.

5-                             Administración: Se debía registrar si la comunidad o el grupo se auto administra o esta en relación de dependencia directa o indirecta con algún organismo oficial o privado.

6-                             Número de habitantes: (subdivididos en lo siguiente)

a)     tipo de vivienda y superficies que comprenden

b)     número de individuos que habitan cada vivienda

c)     número de familias que habitan en cada vivienda

d)     número de adultos, hombres y mujeres mayores de 14 años que viven en cada vivienda

e)     número de hijos por pareja

f)      número de varones menores de 6 años

g)     número de varones entre 7 y 14 años

h)     número de mujeres menores de 6 años

i)       número de mujeres entre 7 y 14 años

j)       referencias sobre la estructura familiar.

7-                             Proveniencia: se informará cuales son los lugares de procedencia de cada familia.

8-                             Tiempo de permanencia en el lugar: Se consignarán datos por familia e individuo.

9-                             Tipo de Ocupación: Se consignará por familia en general e individuo en particular, el tipo de tarea que realiza, cuantas horas por día trabaja, que salario recibe, en que forma y si su trabajo es periódico o continuo, cuantas personas dependen del ingreso.

10-                         Grado de alfabetización: Comprenderá lo siguiente:

a)     si existe escuela cercana a la comunidad o al grupo

b)     número de individuos por vivienda que concurre a la escuela

c)     que grado esta cursando cada individuo

d)     cual es el record historial de cada escolar

e)     los que concurrieron a la escuela, hasta que grado lo hicieron

f)      número de individuos en edad escolar que no concurren a clase.

g)     Que causas aducen para no concurrir

h)     Se deberá comprobar, en forma experimental, quienes son o no alfabetos.

11-                         Estado sanitario

a)     Epidemias

b)     Endemias

c)     Morbilidad

d)     Mortalidad infantil

12- Religión: Se deberá registrar

  1. Si son adeptos a algún credo occidental. Cual.

  2. Si no son adeptos a algún credo occidental

  3. Si creen en sus antiguas formas religiosas

  4. Si existen formas de sincretismo local

13- Liderazgo: Se averiguara a quien reconocen como líder, si a un cacique o a varios, o si es grupo sin líder manifiesto.

14- Estructura política: Se deberá registrar:

  1. Quienes están anotados en el Registro Civil

  2. Quienes están enrolados. Por que lo hicieron.

  3. Quienes no están enrolados. Por que no lo hicieron.

El planeamiento del operativo fue dividido en cuatro etapas, la primera etapa fue destinada a cumplir objetivos tales como la organización y puesta en funcionamiento de los distintos organismos que  debían intervenir en la ejecución del censo, la designación del personal a desempeñarse en la sede del censo en Buenos Aires y como Agentes censistas en el interior del país, preparación de los distintos formularios que se utilizarán en las tareas censales, entre otros.

La segunda etapa estaba destinada a cumplir objetivos tales como la realización y control de las tareas censales en las regiones habitadas por indígenas así como la reunión y clasificación de los formularios e informes enviados por las comisiones cencistas referentes a los grupos o comunidades indígenas, cuyos datos se irán estudiando a medida que lleguen a la sede del Censo Indígena Nacional.

La tercera etapa estaba destinada a cumplir objetivos tales como la compilación y tabulación de los cuestionarios censales y análisis de sus resultados, preparación de estudios monográficos sobre las distintas comunidades o grupos indígenas, con la base de los resultados del Censo y los conocimientos existentes con anterioridad, concreción de las recomendaciones para integrar a los indígenas, en el mas breve plazo posible, a la cultura nacional.

Finalmente, la cuarta etapa estaba destinada a cumplir   objetivos tales como la preparación de un informe general para elevarlo a la consideración del Ministro del Interior y la publicación, una vez aprobado, del mencionado informe bajo el control de la Comisión Ejecutiva.

Con el propósito de agilizar el relevamiento censal, se dividió la encuesta en dos partes.  Una estaba destinada a investigar las agrupaciones indígenas en sus aspectos más generales o globales y la otra estaba destinada específicamente a relevar el hogar aborigen.

Se dividieron los datos de la encuesta en tres grupos distintos, según se originen en la cedula de vivienda, agropecuaria o de población.

Con respecto a la cédula de vivienda cabe desarrollar algunas cuestiones.  Se anotaron todas las personas que en ese momento vivían en el hogar censal.  También se censaron todos aquellos componentes del hogar que en el momento de realizar el censo estaban ausentes, siempre y cuando se tratara de una ausencia transitoria.  Es posible que algunos indígenas hayan sido censados dos veces debido a esta técnica.  Sin embargo no se considera que esta cuestión se haya producido salvo en casos excepcionales, pues si bien las tareas censales se prolongaron por mas de 2 años el relevamiento de cada agrupación se realizó en un período breve. 

Algunas de las cuestiones comprendidas en las preguntas que correspondían a dicha cédula consistían en temas tales como material predominante en paredes, techos y pisos, como se provee el agua, como se realizan los servicios higiénicos, como se realiza la iluminación, etc.

Con respecto a la Cédula de Población se preguntaba cuestiones tales como que parentesco o vinculo tiene con el padre de familia?, qué edad tiene? Estado civil? Es varón o mujer? Dónde nació? Está inscripto en el Registro Civil? Sabe leer y escribir? Asiste actualmente a la escuela, asistió o nunca concurrió? Cuál fue el último grado aprobado? Qué lengua habla? En qué invierte sus ingresos? Qué tarea desempeña? etc.

Con respecto a la cédula agropecuaria cabe mencionar que fue concebida con el objeto de reunir información para los futuros programadores o promotores de desarrollo comunitario.  Además contiene preguntas de información general sobre cada agrupación indígena y otras que si bien son descriptivas de elementos culturales, no correspondía formularlas a cada individuo o en cada vivienda, porque sus respuestas iban a presentar un grado de similitud lo suficientemente alto como para recabarlas solamente a nivel general, dada la homogeneidad del universo indígena.

La realización de la encuesta trajo aparejada consigo cierta problemática como por ejemplo la ocurrida cuando se realizo el relevamiento en la región chaqueña y misionera.  Allí existen zonas donde la casi totalidad de sus habitantes no habla el castellano y conserva en alto grado su bagaje de cultura prehispánica.  La encuesta tenía que aplicarse haciendo uso de su lenguaraz.  Esto significaba una doble interpretación de la pregunta, con la consiguiente posible deformación en la respuesta.  El lenguaraz interpreta la pregunta y la retransmite en su lengua, el encuestado la capta y responde y esta respuesta es, a su vez, interpretada y retransmitida por el lenguaraz al encuestador.

También existían otro tipo de problemas tales los que ocurrían, por ejemplo, al preguntarle al indio que edad tiene era transferirle un problema que solamente tiene significación dentro de los marcos de nuestra propia cultura.  Tener 50, 55 o 60 años es para el chulupi algo carente de significación ya que es una persona vieja.  Los que realizamos esa diferenciación somos nosotros.    En los casos en que los agentes censistas tenían que calcular la edad según lo que aparentaba el sujeto, se le atribuía en muchos casos una edad estimada según un patrón de envejecimiento de nuestra cultura. 

Vale decir que el Censo sufrió de algunas problemáticas al llevarlo a la práctica digna de la inexperiencia, de que fue el primer Censo que se realizo en la Argentina.

Pasaron largas décadas sin que se realice ningún otro censo que se refiera a los indígenas ya que el de 1991, por ejemplo, nada dice al respecto.

El Censo realizado en el año 2001 incluye la pregunta “Existe en este hogar alguna persona que se reconozca descendiente o perteneciente a un pueblo indígena?”, lamentablemente estos resultados no están disponibles por el INDEC.

La incorporación de la llamada “variable indígena” en el Censo 2001:

Los censos de población se realizan cada 10 años debido a que las variables investigadas tienden a permanecer estables por largos períodos, los organismos internacionales recomiendan que los censos de población se hagan en los años terminados en cero para facilitar la comparación de resultados entre países y el trazado de políticas comunes.

El censo 2001 se realizó respondiendo a la necesidad de contar con una base estadística para el conocimiento de la realidad sociodemográfica atendiendo a las recomendaciones internacionales de la materia. La planificación del mismo se inició a fines del año 1995, por entonces el INDEC, las Direcciones Provinciales de Estadística y usuarios calificados comenzaron a evaluar la calidad de la información del Censo realizado en el año 1991, lo cual determinó los principales lineamientos a seguir para la realización del Censo 2001. Dada la magnitud operativa que implica ejecutar un censo de población y de acuerdo a lo establecido por el decreto 913/78, se creó el Consejo Superior a quien le correspondió coordinar la colaboración y articulación de los organismos nacionales y provinciales a fin de movilizar los recursos humanos y materiales necesarios para la realización del relevamiento. Los Gobiernos Provinciales firmaron sus correspondientes decretos de adhesión a la realización del censo, ya que, siguiendo la metodología y procedimientos fijados por el INDEC, son responsables de efectuar el operativo censal en sus respectivas jurisdicciones.

El censo 2001 fue un “censo de hecho”, tipo de censo que tradicionalmente ha venido realizándose en nuestro país. Eso quiere decir que se censa a las personas en el hogar en el que pasaron la noche de referencia del censo, fueran o no residentes habituales de aquél. Los datos se recolectaron mediante la metodología de entrevista directa, es decir que cada hogar fue visitado por un censista a quien se debía proporcionar las respuestas al cuestionario censal.

En materia de contenidos hay varios cambios respecto del Censo de 1991, se incorporan las temáticas de discapacidad, reconocimiento de pertenencia a pueblos indígenas, equipamiento de hogares y características del hábitat. Algunos de estos temas dan lugar a encuestas complementarias específicas para estudios en profundidad, también se acordaron contenidos comunes con el resto de los países del MERCOSUR, con el objetivo de contar con datos estadísticos comparables para la región.

Los cambios incorporados en materia de pueblos indígenas son concordantes y tienen como antecedente el criterio reflejado en la reforma constitucional de 1994. En su artículo 75 inc. 17, la Constitución reconoce la preexistencia de los pueblos indígenas y garantiza el respeto de su identidad, el derecho la educación bilingüe, la personería jurídica de sus comunidades y la propiedad de las tierras que históricamente ocuparon.

Para instrumentar estos preceptos, el Foro Nacional del Programa de Participación de Pueblos Indígenas propuso en 1997 que el censo del 2001 ofrezca a los censados la oportunidad de reconocer su pertenencia a una comunidad indígena. La ley 24.956 de 1998 ordena incorporar esa propuesta a la cédula censal como la variable “autoidentificación indígena”. La comisión de Población y Recursos Humanos de la Cámara de Diputados, el INDEC y organizaciones indígenas trabajaron juntos para definir la forma que tomaría esta propuesta. Debía ser una pregunta sencilla, que permitiera reflejar la cantidad y la identidad de la población indígena, para ello se incorporó a la pregunta el nombre de cada pueblo originario para que cada censado marque la etnia correspondiente.

Las pruebas previas a la elaboración del texto de la pregunta (que finalmente fue la N° 2 de la cédula censual) se llevaron a cabo en 1999 y 2000, con participación de miembros de comunidades indígenas locales y observadores indígenas de otras zonas. Durante el 2001 se buscó ampliar la participación indígena a través de cuatro reuniones regionales entre el INDEC, el INAI y representantes de organizaciones y comunidades cuyo objetivo era alcanzar acuerdos para la participación directa de los indígenas en la capacitación de los censistas y en la difusión del censo y crear instancias de articulación con el INDEC a fin de diseñar el contenido de la encuesta complementaria 2002 y proponer la metodología a aplicar.

Lamentablemente estos objetivos no pudieron alcanzarse, principalmente, por la falta de participación de los pueblos indígenas en el diseño e implementasión de la ley, queja persistente por parte de los mismos en las distintas reuniones regionales. A raíz de esto se elaboro un documento en contra del Censo y la Comisión de Juristas Indígenas en Argentina (CJIA) presentó un recurso de amparo en el que solicitó la postergación del censo alegando que no se habían respetado las condiciones establecidas por el Convenio 169 de la OIT y el mismo art. 75 inc. 11 de la CN.

El comunicado de la Comisión de Prensa de los Pueblos Originarios señaló que "el Estado argentino continúa aplicando este tipo de atropellos", al indicar que "los días 17 y 18 de noviembre de 2001 el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) realizará el Censo Nacional de Población de Hogares y Vivienda 2001, y en esta oportunidad se incorpora la denominada variable indígena, basada en el criterio del autorreconocimiento".

En ese contexto, en la primer semana de octubre, "los Pueblos Originarios que habitan en el territorio que actualmente ocupa el Estado argentino nos reunimos para tratar el tema de la variable en la Capital Federal", para agregar que "la inclusión de la variable indígena en el Censo 2001 sin nuestra plena participación atenta contra nuestra identidad, nuestros derechos, y viola leyes y convenios nacionales e internacionales referidos a los Pueblos Indígenas".

"Ante esto, elaboramos un manifiesto de los Pueblos Indígenas de Argentina frente al Censo nacional 2001, donde exigimos su postergación hasta el mes de mayo del 2002, para que se generen instancias favorables que garanticen nuestra plena participación en un censo adecuado a la realidad actual de los Pueblos Originarios, y de esta manera difundir las implicancias de esta variable para el presente y futuro de nuestros pueblos.”

El reclamo fue presentado también ante el Ministerio de Desarrollo Social, y ante la Coordinadora del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), a quienes se solicitó una respuesta positiva en un tiempo prudencial.

Población aborigen estimada en la actualidad según el ENDEPA:

La población aborigen estimada por este organismo y el INAI se estima en mas de un millón de personas, por su parte, distintas organizaciones estiman que la población asciende al millón y medio. Según estas últimas la tasa de natalidad es alta, con un promedio de siete hijos por familia.

La población general estimada por etnia y provincia es la siguiente:

Rankulche, en las provincias de Río Negro, La Pampa y Bs. As., no se tienen datos.

Huarpes, en Mendoza y San Juan, 400 hab.

Tapietes, en Salta, 400 hab.

Chorote, en Salta, 1000 hab.

Tehuelches, en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, 1000 hab.

Tocnocotes, en Santiago del Estero, 1000 hab.

Chulupi, en Salta, 1300 hab.

Chane, en Salta, 1500 hab.

Guaraní, en Misiones, 3100 hab.

M’bya, en Misiones, 4800 hab.

Pilaga, en Formosa, 5500 hab.

Mocovi, en Santa Fe y Chaco, 8000 hab.

Diaguita Calchaquí, en Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja, 10000 hab.

Chiriguanos, en Salta y Jujuy, 23000 hab.

Toba, en Chaco, Formosa, Salta, Santa Fe, Buenos Aires, 66000 hab.

Wichi, en Salta, Chaco y Formosa, 85000 hab.

Mapuche, en Neuquen, Rio Negro, La Pampa, Chibut y Buenos Aires, 100000 hab.

Kolla, en Jujuy y Salta, 200000 hab.

Población Urbana en las ciudades de Santa Fe, Resistencia, Posadas, Formosa y Salta, 500000 hab.

Conclusión:

Consideramos indispensable para enriquecer la vida de los hombres y mujeres del mundo en general y de nuestra población en particular incorporar el aporte de las poblaciones indígenas a nuestra cultura, que por mas de un siglo le dio la espalda. Durante el siglo pasado, el objetivo de construir una identidad nacional compacta se realizó mediante el genocidio y la masacre de las campañas militares de exterminio y sometimiento del indio.

Sin embargo, en los últimos años comenzaron a aparecer indicios de cambio, principalmente con la reforma constitucional de 1994 y la incorporación del ya mencionado art. 75 inc. 17 y la consecuente instrumentación de estos preceptos en la cédula censal correspondiente al Censo 2001.

Si bien estos intentos son válidos, no han sido suficientes para obtener un conocimiento concreto de la situación poblacional de las distintas comunidades indígenas, como vimos anteriormente no se llego a ningún acuerdo entre el Estado y los representantes de las distintas etnias, que parecieran no haber sido tenidas en cuenta en la confección de la correspondiente pregunta. Pero como todo cambio, es difícil y lleva mucho tiempo y trabajo, principalmente por las dimensiones del mismo, los intereses en juego y la pesada historia que nuestro continente lleva a cuesta...

 

Ediciones Digitales © 2016-2019 - Material fuera de comercio

Inicio | Programa | Biblioteca | Proyecto de Investigación                        

 Dra. Teodora ZAMUDIO