La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Tratados III - frontera chaqueña

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Desde la organización constitucional hasta la conquista del desierto

 

Frontera Chaqueña

Convención ajustada con los tobas

Convenio para la apertura del camino transchaqueño

Tratado entre el coronel Manuel Obligado y los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque

Tratado entre Obligado y los caciques Mariano Lopez Lanchi y Vantura Sisterna y otros

Tratado entre el coronel Manuel Obligado y los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque

Tratado con algunos caciques en el campamento de la Rinconada

 

 

Frontera Chaqueña

El senador de Corrientes Pedro Ferre elegido para convencer a los indios.

Se renueva el proyecto de comunicación entre las provincias del norte a traves del Chaco durante la presidencia de Mitre

 “Si el comisionado obtuviera resultados favorables en estos preliminares, procurará reunir a los caciques y caudillos principales, a fin de obtener que faculten a los más caracterizados de entre ellos, para que a nombre de las tribus que hubiesen concurrido por medio de sus jefes celebren un tratado con el Gobierno Nacional como lo hicieron con el de la Provincia de Corrientes en 1825. Las bases de este tratado se acordarán entre el comisionado y los caciques, debiendo incluirse entre ellas, la cesión o venta al Gobierno Nacional, por parte de los indios, del territorio que ocupen, y el establecimiento de los mismos en los puntos que se designen para reducciones, las cuales estarán dotadas de sacerdotes, y serán provistas por el Gobierno de los útiles de labranza necesarios. Es entendido, que estas reducciones, deberán ubicarse necesariamente al norte del camino proyectado, y el comisionado deberá hacerlo entender a los indígenas.

“Luego de obtenido lo que precede, solicitará el comisionado la cooperación franca  y eficaz de todos los caciques, para llevar a cabo la apertura del camino indicado al principio de estas instrucciones; como trabajo previo  para  esta obra, deberá hacerse en breve una primera exploración por un ingeniero nombrado por el Gobierno, el cual será escoltado por los mismos indígenas, sin perjuicio de llevar el número de soldados que crea prudente y que en ningún caso excederá de una tercera parte de la comitiva, a fin de inspirar confianza a aquéllos y comprobar la buena y mala fe, con que entran en estas negociaciones. El ingeniero irá acompañado de un lenguaraz y probablemente de un sacerdote. Es conveniente que todos estos detalles, los ponga el comisionado en conocimiento de los indígenas.

“Siendo reconocido el buen efecto que se obtiene sobre los indios con regalos de ciertos objetos, convendrá igualmente que el comisionado vaya provisto de todos aquellos artículos de pequeño valor y grande aprecio para los indígenas”.

 

Convencion ajustada con los tobas

En octubre de 1858

 “1º Se concede a los tobas el libre comercio entre los cristianos, de toda clase vendible como por ejemplo las pieles o cueros de diversos animales y cualesquier producciones naturales de estimación.

“2º Podrán salir al trabajo de la provincia por la justa recompensa que pactasen.

“3º El Gobierno les ofrece la protección y amparo en su salida para el trabajo y regreso a sus tierras.

“4º El Gobierno de acuerdo con el de Santiago los protegerá contra la invasión de los montaraces, siempre que se porten bien sin perjudicial a nadie.

“5º Los Gobiernos de Salta, Santiago, Córdoba, Santa Fe y el Nacional, ofrecen el indulto y amnistía a todo delincuente ladrón, desertor, que se hubiese refugiado entre las tribus de los infieles, para que puedan pasar seguros a sus propias provincias.

“6º Los tobas admiten misioneros a sus tierras para que allí se establezcan misiones para su reducción, y para este fin me invitaron a que fuera a tomar conocimiento de aquellos lugares, y les prometí que después de haberme provisto de lo que me pedían por el rescate de los cautivos volvería a entrar”.

 

Convenio para la apertura del camino transchaqueño

Del 29 de febrero de 1864 entre el gobierno nacional, representado por Pedro Ferre, y varios caciques

 “En la ciudad de Corrientes, a los veintinueve días del mes de febrero de mil ochocientos setenta y cuatro, se reunieron en la casa habitación del Sr. Comisionado nacional para la apertura del camino por el Chaco hasta la Provincia de Santiago del Estero, dicho Sr. Comisionado y los caciques convocados  a esta reunión, hallándose también presente los intérpretes Juan Torres y Nicolás Saravia.

“Antes de entrar el Sr. Comisionado a explicarles los objetos de la convocatoria, les pidió nombrasen de entre ellos, un cacique con quien únicamente tuvieran que entenderse en los casos que ocurrieran en lo sucesivo, para los que no sería necesario reunirlos nuevamente, pudiendo y debiendo entenderse todos ellos, con aquel que resultase elegido; y en la inteligencia, de que a este cacique prestarían obediencia y darían crédito como a su superior.

“Transmitida a los caciques la petición del  Sr. Comisionado, manifestaron su conformidad con ella, eligiendo por unanimidad de votos al cacique Napognarí.

“Después de esto, el Sr. Comisionado, haciéndoles comprender que lo hacía a nombre y por especial encargo del Exmo. Gobierno Nacional, les hizo la siguiente exposición:

“Que deseando el Gobierno, establecer un camino carril, que pusiera en comunicación esta provincia con la de Santiago del Estero, y en el deseo también de proporcionarles los elementos necesarios para que pudieran trabajar en beneficio de ellos mismos, los hacía reunir en esta ocasión y les ofrecía por su intermedio la más decidida protección a todos aquellos que prestándose  voluntariamente  a ayudarlo, guardasen fidelidad y cumpliesen su compromiso.

“Que el Gobierno, por su parte, establecería poblaciones en todo el trayecto del camino, donde ellos pudieran ir a vender los productos  de su trabajo y donde encontrarían siempre amigos y no enemigos.

“Que a todos aquellos que quisiesen establecerse a inmediaciones de los pueblos y cantones, con el deseo de cultivar la tierra o trabajar en los montes, el Gobierno les proporcionaría herramientas y útiles para que pudieran hacerlo. Y finalmente, que sus propiedades serían respetadas y defendidas las familias de todos aquellos q llevasen una vida pacífica y laboriosa.

“Que el Gobierno Nacional, en cambio de todos estos beneficios, sólo exigía de ellos, el respeto a su autoridad y a las personas que él enviase al Chaco.

“Que se comprometieran solemnemente a no hostilizar de manera alguna a las poblaciones y cantones, y menos a los viajeros que transitaran el camino, como también poner bajo su protección y cuidado, todo el territorio comprendido desde el riacho de Oro al oeste, hasta el río Salado.

“Que la primera prueba de lealtad y buena fe que el Gobierno exigía de ellos, era la de que dichos caciques en persona, acompañaran al ingeniero que debía hacer el reconocimiento del territorio donde debían formarse las poblaciones y cantones llavándolo hasta Santiago del Estero y trayéndolo después a esta misma capital.

“Después de haber el Sr. Comisionado demostrádoles los beneficios que ellos debían reportar de la realización de este gran pensamiento, y hacerles conocer la disposición en que estaba el Gobierno, de protegerlos y darles los medios de vivir con más comodidad de la que disfrutaban, concluyó invitándolos a que declararan libre y espontáneamente, si estaban dispuestos a aceptar lo que se les ofrecía, y cumplir en retribución todo cuando se les exigía. Que no obstante de haberles hecho conocer antes, esto mismo a algunos de ellos en las distintas entrevistas que al efecto habían tenido ya, quería que ahora que estaban presentes muchos de los jefes de tribus expresaran, como lo habían indicado, su voluntad al respecto.

“Después que los intérpretes Juan Torres y Nicolás Saravia explicaron con detención y minuciosidad todo cuanto el Sr. Comisionado había expuesto, los caciques presentes, declararon: Que aceptaban con gusto las ofertas que acababan de hacérseles a nombre del Gobierno, y se comprometían por su parte, a respetar la autoridad de éste y a obedecer sus disposiciones, como asimismo, de no hostilizar de ningún modo las poblaciones y cantones que se estableciesen, ni menos a las personas que transitaran el camino. Que en cuanto a lo que se les pedía, respecto al ingeniero, todos los caciques presentes lo acompañarían en su ida y regreso; y que si era necesario, dejarían en garantía de esa promesa sus mujeres e hijos, que recogerían a su respecto viaje.

“Terminado el objeto para que habían sido llamados los caciques, se extendió la acta que firman el Sr. Comisionado y las demás personas presentes, haciéndolo los caciques por medio de su signo.

“Comisionado Pedro Ferré. Vicente Saravia. Napognarí. Leoncito. Sataqui. Dalichiquí. Niquiliquí. Lagañote. Pascual. Mariano. Sacelí. Antonio Benítez. Pedro Coronado. Agustín. Ceferino. Antonio. Saravia (Lenguaraz). Juan Torres (lenguaraz). Bartolo. José Tomás”.

 

Tratado entre el coronel Manuel Obligado y los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque

En el fuerte general belgrano el 16 de octubre de 1870

 “Tratado celebrado entre el Comandante General de las Fronteras Norte de la República Cnel. Dn. Manuel Obligado, en representación del Exmo. Gobierno Nacional, y los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque.

“Artículo 1º Los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque, se someten a la autoridad del Exmo Gobierno Nacional, y se comprometen a traer las tribus de que son jefes y situarlas en el punto que el Gobierno designe para su residencia, obligándose a cooperar a la defensa de la Frontera cuando los indios montaraces invadan, y a ayudar a los Jefes de Frontera en las expediciones que hagan contra los indios montaraces.

“Artículo 2º El Exmo. Gobierno Nacional se compromete a atender a la manutención de las tribus de los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque para lo cual les suministrará una res de carne diaria por cada ochenta individuos, y concede un sueldo mensual de sub-teniente, a los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque, y una mensualidad de veinte y cinco pesos bolivianos, a los capitanejos Valentín Teotí, Manuel Cuvetaní, Francisco Panorrí, Miguel Antonio Guampa, y José Miguel Nalerantín.

“Artículo 3º El Exmo. Gobierno Nacional dará en propiedad a los caciques contratantes y sus tribus, el área de terreno, que estime conveniente, debiendo suministrarles una yunta de bueyes, un arado, y semillas para cada familia.

“Artículo 4º Este Tratado, lo firma el Comandante General de las Fronteras del Norte de la República, Cnl. Dn. Manuel Obligado, signándolo los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque por no saber firmar, con la señal de la cruz, y comprometiéndose a su más exacto cumplimiento, previa ratificación de este Tratado, por el Exmo. Gobierno Nacional, debiendo hacer tres copas, del mismo tenor, para conservar un ejemplar cada una de las partes contratantes.

“Cuartel General, Fuerte General Belgrano, a 16 de octubre del año de mil ochocientos setenta.

Manuel Obligado + +”.

 

Tratado entre Obligado y los caciques Mariano Lopez Lanchi y Vantura Sisterna y otros

En el campamento de la Rinconada, el 30 de diciembre de 1872

 “Tratado celebrado entre el Coronel Graduado Teniente Coronel. Don Manuel Obligado Comandante en Jefe de las Fronteras Norte sobre el Chaco en representación del Exmo. Gobierno Nacional, y los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Cisterna y los capitanejos Mateo Villalba y Miguel Mansilla en representación de las tribus que comandan reunidos en el campamento de la “Rinconada” ambos contratantes hemos convenido en lo siguiente:

“Art. 1º Los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Cisterna y demás capitanejos e individuos que componen sus tribus, se someten a la autoridad del Exmo Gobierno Nacional, y sus representantes, obligándose a cooperar a la defensa de las Fronteras y hacer la guerra a las tribus enemigas que no quieran someterse.

“Art. 2º Las tribus sometidas se situarán y edificarán sus poblaciones y se dedicarán a la labranza de la tierra en el paraje que el Exmo. Gobierno Nacional designe.

“Art. 3º El Exmo. Gobierno Nacional suministrará una res de carne diaria para cada ochenta individuos de estas tribus y cincuenta raciones mensuales de entretenimiento para ambas.

“Art. 4º Los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Cisterna y los capitanejos Mateo Villalba y Miguel Mansilla gozarán del sueldo mensual que acostumbra el Gobierno pagar a los de su clase.

“Art. 5º El Exmo. Gobierno Nacional dará en propiedad dos leguas cuadradas de campo para sí y sus descendientes en el paraje que lo estime conveniente.

“Art. 6º De éste tratado se harán y firmarán dos ejemplares y así que sea ratificado por el  Exmo. Gobierno Nacional se entregará un ejemplar al cacique Mariano López Lancha.

“Campamento en la Rinconada, Diciembre 30/872

Manuel Obligado Ventura Cisterna Mariano L. Lancha + + Miguel Mansilla Mateo Villalba + +

“Hicieron la señal de cruz por no saber firmar”.

 

Tratado entre el coronel Manuel Obligado y los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque

En el fuerte General Be/grano, el 16 de octubre de 1870

El tratado se firmó en el fuerte General Belgrano el 16 de octubre. Su texto es el siguiente:

"Tratado celebrado entre el Comandante General de las Fronteras Norte de la República Cnel.Dn. Manuel Obligado, en representación del Exmo. Gobierno Nacional, y los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque.

"Artículo 1 ° Los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque, se someten a la autoridad del Exmo. Gobierno Nacional, y se comprometen a traer las tribus de que son jefes y situarlas en el punto que el Gobierno designe para su residencia, obli­gándose a cooperar a la defensa de la Frontera cuando los indios montaraces invadan, y a ayudar a los Jefes de Frontera en las expediciones que hagan contra los indios montaraces.

"Artículo 2° El Exmo. Gobierno Nacional se compromete a atender a la manu­tención de las tribus de los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque para lo cual les suministrará una res de carne diaria por cada ochenta individuos, y concede un sueldo mensual de sub-teniente, a los caciques Pedro Antonio Guampa, y Roque, y una mensualidad de veinte y cinco pesos bolivianos, a los capitanejos Valentín Teotí, Manuel Cuvetaní, Francisco Panorrí, Miguel Antonio Guampa, y José Mi­guel Nalerantín.

 "Artículo 3° El Exmo. Gobierno Nacional dará en propiedad a los caciques contratantes y sus tribus, la área de terreno, que estime por conveniente, debiendo suministrarles una yunta de bueyes, un arado, y semillas para cada familia.

"Artículo 4° Este Tratado, lo firma el Comandante General de las Fronteras del Norte de la República, Cnel. Dn_ Manuel Obligado, signándolo los caciques Pedro Antonio Guampa y Roque por no saber firmar, con la señal de la Cruz, y comprometiéndose a su más exacto cumplimiento, previa ratificación de este Trata­do, por el Exmo. Gobierno Nacional, debiendo hacer tres copias, del mismo tenor, para conservar un ejemplar cada una de las partes contratantes.

"Cuartel General, Fuerte General Belgrano, a 16 de octubre del año de mil ochocientos setenta. Manuel Obligado + +.

 

Tratado con algunos caciques en el campamento de la Rinconada

El comandante de las fronteras Norte celebró otro tratado con algunos caciques en el campamento de la Rinconada, el 30 de diciembre de 1872.

Sus términos, similares a los del anterior, fueron los siguientes:

"Tratado celebrado entre el Coronel Graduado Teniente Coronel Don Manuel Obligado Comandante en Jefe de las Fronteras Norte sobre el Chaco en representa­ción del Exmo. Gobierno Nacional y los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Sisterna y los capitanejos Mateo Villalba y Miguel Mansilla en representación de las tribus que comandan reunidos en el campamento de la “Riconada” ambos contratantes hemos convenido en lo siguiente:

"Art. l° Los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Sistema y demás capitanejos e individuos que componen sus tribus, se someten a la autoridad del Exmo. Gobierno Nacional y sus representantes, obligándose a cooperar a la defen­sa de las Fronteras y hacer la guerra a las tribus enemigas que no quieran someter­se.

"Art. 2° Las tribus sometidas se situarán y edificarán sus poblaciones y se dedicarán a la labranza de la tierra en el paraje que el Exmo. Gobierno Nacional designe.

"Art. 3° El Exmo. Gobierno Nacional suministrará una res de carne diaria para cada ochenta individuos de estas tribus y cincuenta raciones mensuales de entrete­nimiento para ambas.

"Art. 4° Los caciques Mariano López Lanchi, Ventura Sisterna y los capitanejos Mateo Villalba y Miguel Mansilla gozarán del sueldo mensual que acostumbra el Gobierno pagar a los de su clase.

"Art. 5° El Exmo. Gobierno Nacional dará en propiedad dos leguas cuadradas de campo para sí y sus descendientes en el paraje que lo estime por conveniente.

"Art. 6° De este tratado se harán y firmarán dos ejemplares y así que sea ratificado por el Exmo. Gobierno Nacional se entregará un ejemplar al cacique Mariano López Lanchi.

"Campamento en la Rinconada, Diciembre 30/872. Manuel Obligado Ventura Sisterna Mariano L. Lancha ++

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