La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Tratados III - frontera pampeano patagónica

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Desde la organización constitucional hasta la conquista del desierto

Frontera Pampeano-Patagónica

Tratado con los ranqueles

Tratativa entre el Comandante Juan Susviela y Calfucurà

Arreglos de paz entre el Comandante Benito Villar y Yanquetruz.

Tratado concluido

Convención de paz el General Manuel Escalada y Catriel

Tratado entre el gobierno de Buenos Aires y Benito Chigoleo

Tratado adicional

Convenio entre el Coronel Ignacio Rivas y Lucio

Convenio entre el Presidente Mitre y Chagallo Chico

Convenio entre José Albino Llano y Naupichù

Tratado entre el General Emilio Mitre y  los ranqueles Mariano Rosas  y Manuel Baigorria Alias Baigorrita

Tratado con Cañumil

Tratado con los tehuelches Francés o Francisco y Casimiro Biguá y otros

Tratado con los tehuelches Francés o Francisco y Casimiro Biguá y otros

Tratados con Calfucurà

Tratado con Reuque-Curà

Proyecto de ley del Senador Juan Llerena sobre “Sobre arreglos con los indíos” (1872)

Tratado de paz  entre el coronel Lucio v. Mansilla y un representante de Mariano Rosas

La “excursion a los indios ranqueles” de Mansilla para allanar los problemas de la ejecución

Nuevo tratado con los ranqueles

Tratado entre el gobierno nacional y el araucano Lemunao o Limanao

Negociaciones de Julian Murga con Miguel Linares y con Calfucura

Articulos preliminares de paz ajustados con los comisionados de Calfucura

Convenio de cooperacion entre el coronel Francisco de Elia y el cacique pampa Cipriano

convenio de cooperacion entre el coronel Francisco de Elia y el cacique pampa Cipriano

Tratados del teniente coronel Liborio Bernal con Quempil y Jaucamil

Segundo arreglo

Tratado con los pehuenches

1º -Texto

2º -Texto

Tratado definitivo

Tratado con Jose Feliz Purran

Tratado con los “picunchos” Quempumil, Yancamil y Guenupil o Quempil

Convenio entre Nicolas Levalle y Juan Jose Catriel

Convenio de paz celebrado con Melicura

Convenio entre Cerri y el tehuelche Maripan

Petitorio de Manuel Namuncura

Instrucciones de Alsina a Cerri a inciar arreglos

Carta de Cerri al Cacique General

Tratado de paz con los ranqueles

Tratado de paz con Epumer Rosas y Baigorrita

 

Indios del sur que recibían raciones para enero de 1885

Abandono del sistema de raciones

 

Frontera Pampeano-Patagonica

Tratado con los ranqueles

Celebrado en Rió Cuarto en octubre de 1854

Art.1 “Que no invadirán ninguna de las provincias confederadas.”

Art.2 “Que tampoco se aliaran con los enemigos de la confederación cuales quiera que fuesen, o de S.E. el señor presidente el general Urquiza.”

Art. 3 “Que en adelante los indios serán respetados en las provincias confederadas, siendo garantidos y de que no recibirán mal alguno en su persona y bienes, pudiendo por lo tanto venir libremente por vía de comercio o de trabajar en cualquiera otra cosa si lo quisieren.”

Art.4 “Iguales consideraciones se comprometen a guardar con los cristianos, osea los habitantes de las provincias confederadas que por vía del comercio penetrasen hasta sus tolderías.”

Art.5 “Es convenido igualmente que ningún gobernador de las provincias confederadas podrá unirse a cualquier enemigo de los generales Pichun, Calvan y  Calbucura que le declarase a cualquiera de estos la guerra.”

Art.6 “Se comprometen dichos caciques a permitir que los indios formen reducciones aproximando en población y colocándolas en lugares aparentes, que serán gobernadas por un capitanejo de los de ellos mismos, pero bajo la dirección y vigilancia  del Cnel .D. Manuel Baigorria” .

Art.7 “En seguridad de  su lealtad y de la fidelidad que guardaran a estos tratados y de la amistad  que guardan con el gobierno de la confederación, y con los respectivos gobiernos de las provincias, reconocen al cnel .D .Manuel  Baigorria  un intermedio por quien se comunicarán con el Sr. Presidente, y recibirán las instrucciones u òrdenes que el mismo les diese por su conducto”.

 

Tratativa entre el Comandante Juan Susviela y Calfucurà

 “Deseando esta comandancia y juzgado de paz poner un dique que contenga avisos que pueden introducirse con motivo del negocio de hacienda con los indios, los que firman previenen:

Circular del 20 de mayo:

Art 1º” Toda vez que viniere una tropa de indios con hacienda , ningún individuo de la población , tanto militar como particular podrá salir fuera , a hacer contratos de ésta , hasta tanto no se haya concedido la licencia a los introductores para su venta “.

Art 2º “Es obligado todo aquel que comprase animales introducidos por los indios , a presentar las marcas en un boleto firmado por dos testigos en el que expresará si la hacienda  comprada  es para consumirla o criar “.

Art 3º “Los boletos de que se habla el artículo anterior será uno entregado a la comandancia y otro al juzgado de paz “.

Art 4º “Los compradores de hacienda quedarán sujetos a la resoluciones que el superior gobierno tenga a bien de dictar tanto si se hiciese la paz positiva con los enemigos , cuanto si no se efectuase “.

Art 5º “La comandancia y el juzgado de paz en el acto de llegar individuos con hacienda procedentes de los indios , o estar con ella , cada uno nombrará un individuo idóneo , los que manifestarán tienen licencia para la venta y estos mismos darán cuenta de los compradores y del número que comprare  cada uno”.

Art 6º “Ninguna persona podrá salir bajo ningún pretexto para los toldos de los indios , sin conocimiento y pasaporte de esta comandancia y el que así no lo hiciese será severamente castigado “.

Art 7º “Los infractores de lo arriba expuesto quedan sujetos a ser castigados por las autoridades ya expresadas - Juan Susviela - José Antonio Lasaga”.

 

Arreglos de paz entre el Comandante Benito Villar y Yanquetruz.

1ª “Se dará al cacique Yanquetruz por asignación mensual incluyendo raciones y vicios para él y su familia 200 pesos mensuales por todo sueldo y vicios “.

2ª “Cada uno de sus caciquillos o capitanejos recibirá sesenta pesos mensuales por la misma asignación y vicios “.

3ª “A cada indio de pelea y sus familias se les dará 30 pesos mensuales para sí y su familia”.

4ª “Recibirán mensualmente  50 yeguas o cuando no las hubiesen su importe a razón 70 pesos por cada una “.

5ª “Los indios se comprometan a establecer en un lugar determinado de acuerdo con el comandante militar, y en caso de invasión de otros indios auxiliar a la  población”.

6ª “Procurará limitar estas proposiciones si fuere posible al tratar con los indios , viendo de obtener el mismo resultado con menores sacrificios , teniendo en cuenta el interés de erario “.

7ª “En el caso de arreglarse sobre estas bases u otras análogas , se formará una comisión compuesta del comandante, el juez de paz, el comisario de la guarnición y dos municipales nombrados cada uno por los dos  primeros la cuál deberá administrar  los fondos que se destinen al negocio pacífico, autorizando las listas, encargándose del pago de la asignación, corriendo con la distribución de las raciones y yeguas, haciendo la compra de éstas, dando cuanta de la inversión a la contaduría  general con presencia de los documentos correspondientes que son de regla”.

 

Tratado concluido

En Buenos Aires el 24 de mayo de 1857

 “Deseando el cacique del sud , Don  José María B. Llanquitruz, establecer una paz sólida  y duradera con el gobierno del estado de buenos aires ; y deseando este prestar al dicho cacique todo el apoyo y protección que le sean posibles, de manera que todo redunde a favor de la seguridad y del bien del país ; en general han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los quince artículos siguientes , que prometen solemnemente y obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad:

Art 1º “Todas las tribus e indiadas dependientes del cacique Llanquitruz, o amigos de él, podrán ir libremente a comerciar en el pueblo del carmen , y en cualquier otro del estado de buenos aires , y las personas, como también los animales y efectos que conduzcan , o que lleguen a adquirir allí  legítimamente , serán completamente respetados y protegidos .de igual modo : todo habitante de cualquier punto del estado de buenos aires que quiera ir a comerciar entre dichas tribus e indiadas , podrá hacerlo libremente ; y su persona, como también los animales y efectos que conduzca o que llegue a adquirir allí legítimamente serán completamente respetados y protegidos.

Art 2º “El cacique Llanquitruz reconoce que sus antepasados, cedieron por tratados al antiguo gobierno del rey de España las tierras que se conocen por de patagones, hasta San Javier.  

Art 3º “Además: el dicho cacique pone ahora a disposición del gobierno de buenos aires, una extensión de trece leguas, desde san Javier para afuera sobre la margen norte del Río Negro , para que en el limité de dichas  trece leguas , pueda el gobierno formar una población que se denominará “ Guardia de obligado” , y que será destinada a procurar la civilización y adelanto de los indios.

Art 4º “El gobierno de buenos aires encarga al cacique Llanquitruz el formar con su gente dicho pueblo , en terreno de labranza , y de manera que él pueda estar a la vanguardia de patagones sobre la pampa y para su primer fomento entregará  al cacique Llanquitruz  algunas herramientas , arados , bueyes y granos para siembra : en el concepto de que los ranchos se construirán con las maderas y pajas que allí se producen : pudiendo el cacique Llanquitruz hacer detentar el pueblo y las quintas  del modo que crea mejor ; pero deberá dejarse una gran plaza , donde mas adelante hará el gobierno  construir una iglesia y casa de escuela , para la instrucción de los indios.

Art 5º “Se declara al cacique Don José M. B. Llanquitruz , comandante en jefe de todo el territorio de la pampa , que es adyacente a la jurisdicción de patagones , y en cuya posesión se halla hoy.

Art 6º “Si el gobierno de buenos aires determinase poblar o fortificar la isla  de choelechoel, o algún otro punto militar en todo el curso del rió negro   el comandante Llanquitruz le prestará todos los auxilios de brazos y demás que le sean posibles , y los cuales serán debidamente remunerados y pagados por el gobierno para lo cuál  celebrará con el comandante Llanquitruz el competente arreglo.

Art 7º “El comandante Llanquitruz vendrá a establecer y fijar su residencia en el paso de Valcheta , como cincuenta y cinco leguas afuera de patagones ; y  aunque él declara que puede disponer de más de mil hombres de armas , con todo, deseando no ser muy gravoso al gobierno , sólo vendrá con una fuerza de  ochenta hombres , y además ocho caciques.

Art 8º “La fuerza de que habla el artículo anterior , se pone a las ordenes del gobierno   de buenos aires; y  el comandante Llanquitruz  gozará , como jefe inmediato de ella , de la clase de capitán con grado de teniente coronel y el sueldo mensual de mil doscientos pesos ; cada uno de los dichos ocho caciques tendrá el sueldo  de cien pesos mensuales ; y cada uno de los ochenta hombres , el de cincuenta .Se dará también a cada uno de los ochenta hombres , y una vez cada año , el vestuario de un gorrete , una camiseta o blusa , un chiripa, dos camisetas y dos calzoncillos. Se dará ,además, al comandante Llanquitruz , cada seis meses , un tercio de yerba , una barrica de azucare , seis arrobas de fariña, un rollo de tabaco , y ciento sesenta cuadernillos de papel .Todos estos artículos , como también el dinero para dichos sueldos , se pondrán por el gobierno en patagones , donde el comandante Llanquitruz mandará a recibirlos; pero no se entregarán los artículos  , ni correrán los sueldos si no , desde que el comandante Llanquitruz venga realmente a situarse con dicha fuerza en valcheta.

Art 9º “De igual modo, para la manutención de dicha fuerza , se entregarán al comandante Llanquitruz cincuenta pesos por cada una de ellas.

Art 10º “El comandante Llanquitruz se obliga a estar siempre pronto con dicha fuerza para proteger y apoyar la defensa de patagones , obrando a las órdenes del comandante   de este punto , y según las instrucciones que del recibiere.

Art 11º “Deberá también el comandante Llanquitruz : 1º Establecer un correo que cada quince días , vaya desde el punto de su residencia al pueblo del carmen ; 2º Transmitir al comandante de patagones , y a cuantas autoridades del gobierno le sea posible , toda noticia que adquiera acerca de intentos o movimientos de indios enemigos ; 3º Vigilar y defender las costas marítimas del territorio  que queda bajo su mando , contra cualquiera que intente apoderarse o establecerse en ellas, sin o previo permiso del gobierno de buenos aires.

Art 12º “Serán indios enemigos del comandante Llanquitruz todos los indios que sean enemigos del gobierno de buenos aires  ; y si fuese atacado u hostilizado por algunos de ellos , recibirá de las fuerzas y de las autoridades   del gobierno toda la protección y auxilios que fuesen posibles , según sean las circunstancias del caso.

Art 13º “En caso que el gobierno resolviese atacar o expedicionar contra indios enemigos , estará obligado el comandante Llanquitruz a ponerse en campaña con una columna , que no deberá bajar de quinientos hombres ; debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que le comunique el jefe o autoridad que el gobierno designe al efecto.

Art 14º “Llegado que sea el caso del articulo anterior , el comandante Llanquitruz y los caciques, caciquillos y soldados que compongan la columna , recibirán mientras dure la campaña los sueldos que entonces se fijarán y serán  revistadas cuando el gobierno lo disponga , por medio del comisionado que al  efecto nombrará.

Art 15º “Estando hoy el comandante Llanquitruz en posesión de la parte sud del río negro ; en todo el curso de este rió , y en posesión  , por consecuencia , de todos los pasos de él , se obliga también a oponerse absolutamente , y a impedir por todos los medios , a que pase cosa alguna a la parte norte , sean indios o negociantes , armas efectos o animales.

“Y en fe de todo lo que queda pactado , se firman dos ejemplares de un tenor , que serán ambos sellados con el gran sello del estado de buenos aires a veinticuatro de mayo de mil ochocientos cincuenta y siete”  - Valentín Alsina – José M. B. Llanquitruz – José Matías Sapiola Secretario – José Del Carmén Marquez.

 

Convención de paz el General Manuel Escalada y Catriel

Formalizada en Azul el 25 de octubre de 1856

 “Convención de paz ajustada entre el estado de Buenos Aires y el Cacique  mayor de las tribus del sud D. Juan y su D. Juan Manuel Cachul.

“El gral D Juan Manuel Escalada, general en jefe del ejèrcito de la frontera del sud ,suficientemente autorizado por el Gobierno del estado, y el cacique mayor D.Juan Catriel y su segundo D. Juan Manuel  Cachul, por si, y a nombre de sus respectivas tribus , con el objeto de poner tèrmino a la guerra y regularizar para lo sucesivo las condiciones de existencia y comercio: han estipulado la presente convención de paz”:

Art 1º “Queda establecida paz y amistad permanente entre  el estado de buenos aires y el cacique mayor de las tribus del sud D. Juan Catriel y su segundo D. Juan Manuel Cachul”.

Art 2º “Las tribus de estos caciques, con la venia y consentimiento del gobierno se establecerán al oeste del arroyo tapalquè , en un área de veinte leguas de frente y veinte de fondo , cuyos límites se fijarán por el ingeniero del ejército , si es posible que sean naturales , y con asistencia de ellos ; los cuales el general en jefe , se los dará en propiedad  a las mencionadas tribus ; para que vivan allì pacíficamente ejerciendo su industria y cultivando la tierra para su sustento”.

Art 3º “ El general en jefe del ejército , gral, D. Manuel Escalada , les proporcionará los medios necesarios , de la suscripción que el pueblo de la capital y los de la campaña han levantado a favor de la paz y libertad de las cautivas, para que con ellos edifiquen sus casas habitaciones , el cacique Mayor D. Juan Catriel y su segundo D. Juan Manuel Cachul y algunos otros caciques  menores , y además por una sola vez, les dará arados y semilla para que hagan cultivar la tierra en su beneficio “.

Art 4º “ El gobierno del estado , a fin de proporcionarles los medios de subsistencia , les dará cada tres meses los artículos siguientes 1250 libras yerba , 600 de azúcar , 500 varas tabaco, 500cuadernillos papel , 2000 libras fariña, 200 frascos aguardiente , 80 id. De vino , 72 botellas de ginebra , 72id. Vino Burdeos, 2carretadas de maíz y 200 yeguas “.

Art 5º “ El gobierno del estado permitirá a estas tribus , una vez establecidas en aquel punto , hacer boleadas en el campo que ocupen para su comercio de peletería  reglamentando la operación a fin de no causar perjuicios a los colindantes”. 

Art 6º” Por un acto de benevolencia , el gobierno concede espontáneamente al cacique mayor D.Juan Catriel el título de general y cacique superior de las tribus del sud , con el uso de charreteras de coronel y de una banda punzó con borlas de oro , correspondiente a ese título ; y al cacique de Juan Manuel Cachul , su segundo, el uso de charreteras de teniente coronel y de una banda punzó con borlas del mismo color , asignándole al primero 1500 pesos mensuales  , y al segundo 1000 pesos mensuales “.

Art 7º “ Queda establecido el comercio entre el estado de buenos aires y las tribus del general y cacique superior D. Juan Catriel y su segundo D. Juan Manuel Cachul con sujeciones policiales y bajo el conocimiento de las autoridades de la frontera “.

Art 8º “ Los indios de estas tribus podrán conchabarse libremente en las estancias y demá###ás establecimientos del estado de toda clase , llevando permiso escrito de sus respectivas autoridades el cuál    será visado por las de la frontera “.

Art 9º “Los hijos del gral. Cacique superior D. Juan Catriel y de su segundo D. Jun Manuel Cachul  , y demás caciques menores ,podrán ser educados en las escuelas del estado , establecidas en el azul y en la capital , bajo la protección y auxilio del gobierno “.

Art 10º “Cuando el gobierno crea oportuno, establecerá una capilla cerca de las tribus , servida de uno o más sacerdotes , para que los indios cristianos puedan disfrutar de los beneficios de la religión y adoptarla  otros , constituyendo así a su mejora moral”.

Art 11º “En los casos en que, algunas otras tribus del desierto  suscitasen  guerra al estado de buenos aires , el gral. Cacique superior D. Juan catriel y su segundo D. Juan Manuel Cachul  prestarán al gobierno la cooperación de todas sus fuerzas para castigar a los invasores, operando bajo sus órdenes  “.

Art 12º “Cuando esas invasiones fuesen para hostilizar a las tribus del gral. Cacique superior D Juan Catriel , y de su segundo D. Juan Manuel Cachul , el gobierno les  prestará  los auxilios necesarios para su defensa “. 

Art 13º “Si la tranquilidad interior del estado fuese perturbada por cualquier causa , el gral . cacique superior D Juan Catriel  y su segundo D. Juan Manuel Cachul, prestarán al gobierno los servicios que le demandare para la seguridad de la frontera contra invasiones de otras indiadas  que pudieran tener lugar , obedeciendo sus órdenes”.

Art 14º “Si algunos desertores del ejército o criminales se refugiasen en las tribus del gral. Cacique  superior D. Juan Catriel o de su segundo D. Juan Manuel Cachul estos los entregarán inmediatamente al gral. En jefe  del ejército  o a quien el gobierno  ordenare “.

Art 15º “El gral y cacique superior D Juan Catriel  y su segundo D. Juan Manuel Cachul , cuidarán de que los indios de su dependencia no entren a robar a las estancias del estado ni cometan crímenes de otra clase , castigando a los perpetradores que se refugiasen en su campo , y los que fuesen aprehendidos por las autoridades territoriales , serán castigados por estas con arreglo a las leyes vigentes”.

Art 16º “El gral en jefe de la frontera del sud, por un acto de liberalidad dará a D. Francisco Alonzo la cantidad de 8000 pesos moneda corriente de la suscripción destinada a las cautivas , para que atienda a los sacrificios que ha hecho para el rescate de su familia , los cuales les serán entregados luego de verificado el canje de esta convención”.

Art 17º “En los casos imprevistos en que puedan resultar dudas sobre la inteligencia de los artículos de la presente convención , el gral cacique superior D. Juan Catriel  y su segundo D ..Juan Manuel Cachul , se dirigirán al gobierno para que las resuelva pacíficamente en el sentido de la paz y amistad que debe conservarse “.

Art 18º “El gral cacique superior D. Juan Catriel y su segundo D. juan Manuel Cachul , se comprometen bajo la lealtad de su palabra a observar y cumplir fielmente todo lo estipulado en esta convención y ano recurrir jamás a las armas para hostilizar al estado ; y el gobierno por su parte les ofrece respeto y garantía a sus personas y propiedades”.

Art 19º “Todos los beneficios de títulos, tierras, auxilios y protección que el gobierno espontáneamente les acuerda a los mencionados caciques y sus tribus , cesarán en el momento que faltasen a la lealtad de su palabra , violando la presente convención dejando de cumplir fielmente cuanto ella estipula “.

Art 20º “La presente convención será firmada por el gral. en jefe del ejército , por el gral. cacique superior D.Juan Catriel  y su segundo D. Juan Manuel Cachul , por los jefes del ejército y ayudantes de campo del gral. por las autoridades  del pueblo del azul y ciudadanos que en comisión han tenido parte en este arreglo , por los caciques menores e intérpretes  que han servido al efecto “.

Art 21º “El canje de esta convecino, después de sometida a la aprobación y ratificación del Gobierno, se hará en este `pueblo dentro del termino de treinta días.”

“En fe de lo cual firmamos dos ejemplares de un mismo tenor, en el mencionado pueblo del Azul,  a los veinte y cinco días del mes de octubre del año del Señor de mil ochocientos cincuenta y seis.

“Nota. Siguen las firmas de todos los mencionados en el artículo 20”.

 

Tratado entre el gobierno de Buenos Aires y Benito Chigoleo del 10 de mayo de 1859

“ Habiendo resuelto el cacique Menquilao hermano mayor del cacique Yanquetruz, que su hermano menor el cacique Benito Chingoleo sea quièn reemplace aYanquetruz en patagones , cuya medidaha merecido la entera aprobación del gobierno de Buenos Aires; y habiendo venido a Buenos Aires al referido cacique Chingoleo a conferenciar con el gobierno , en cuyas conferencias ha desistido enteramente  de toda pretensión relativa a la muerte de su dicho hermano Yanquetruz , se ha convenido hoy por ambas partes en los artículos siguientes:  

Art.1 “Se declara subsistente y obligatorio para ambas partes del tratado celebrado en 1857 entre el Gobierno de Buenos Aires y el finado Yanquetruz. En consecuencia su hermano menor Chigoleo, que entra en su lugar, tendrá el título de Comandante del territorio de la Pampa adyacente a la jurisdicción de Patagones en la clase de capitán con grado de teniente coronel y con el sueldo de mil doscientos pesos mensuales, que gozaba Yanquetruz; y se obliga a cumplir todas las estipulaciones que el finado Yanquetruz debía cumplir, así como el Gobierno de Buenos Aires se obliga a cumplir todo lo que prometió en dicho tratado de 1857”.

 Art.2 “deseando el Gobierno de Buenos Aires favorecer en cuanto le es posible a sus amigos los indios, consiente en alterar a favor de ellos el dicho tratado en la forma siguiente.

“El sueldo de cincuenta pesos mensuales señalado a cada uno de los ochenta indios de que habla el art.8 de dicho tratado será desde el día 1 del corriente mes de ciento cuarenta pesos mensuales, como soldados dependientes del Gobierno; y el sueldo de cien pesos mensuales señalado a cada uno de los ocho capitanejos de que habla el mismo articulo será desde  igual fecha de doscientos pesos mensuales.

De igual modo las raciones que según dicho articulo debían darse cada seis meses al cacique Yanquetruz, se darán cada mes al cacique Chingoleo y consistirán en un tercio yerba, una barrica azúcar, un rollo tabaco, una resma papel, y un poco de fariña. En fin: el vestuario de los ochenta indios seguirá dándose cada año como lo establece el referido art.8; pero el vestuario de los ocho capitanejos deberá ser más fino.

Art.3 “Se seguirá dando las cincuenta yeguas mensuales de que habla el art. 9 del tratado de 1857 pero cuando en Patagones no hubiese yeguas, el número de las que falten para el completo de las cincuenta se entregar ya en dinero o ya en raciones a elección del cacique Chingoleo y a razón de cincuenta pasos por yegua.”

Art.4 “Aunque el tratado de 1857 nada señalo, ni nombró siquiera el expresado cacique Saibueque (sic), primo de Yanquetruz, y aunque por lo tanto no esta obligado el Gobierno a darle cosa alguna, sin embargo deseando el Gobierno manifestar a esos dos caciques lo mucho que los aprecia y que los mira como buenos y leales amigos se obliga ahora a abonar a cada uno de ellos desde el día 1 del corriente mes, el sueldo de seiscientos pesos mensuales. Se obliga también a dar a cada uno de ellos cincuenta yeguas  cada seis meses; siendo entendido de que cuando en Patagones no hubiese yeguas el número de las que falten para el completo de las cien, se entregara ya en dinero o ya en raciones a elección de dichos caciques y a razón de (50) cincuenta pesos por yegua.”

Art.5 “El gobierno dictara sus providencias para que los sueldos, yeguas y raciones, que quedan mencionados sean recibidos sucesivamente y en oportunidad por  el Comandante de Patagones, el cual entregara todo aquello al cacique Chingoleo por conducto del ciudadano Dn. Alejo García.

Y conformes ambas partes con los cuatro artículos anteriores firman dos de un tenor en Buenos Aires a diez de Mayo de 1859. Valentín Alsina – Bartolomé Mitre – Por el cacique Benito Chingoleo – José Del Carmén Marquez Bravo.

 

Tratado adicional

Del 3 de julio de 1859

Chingoleo celebró con este tratado adicional el 3 de julio de 1861. Gracias al mismo se solucionaron los problemas pendientes y se consiguió  hacerlo  entrar en el orden regular bajo el cual los de igual clase de B. Blanca y demás puestos, tal como el gobierno lo había recomendado. El texto es como el que sigue:

1º El cacique Chingoleo se compromete a presentar todos sus indios en las revistas de comisario y pagar e n la misma forma que lo hace la fuerza de esta guarnición.

2º En sus litas de revista deberán unir las notas de costumbre según las ocurrencias  que hayan en sus toldos y en el campo.

3º  Se compromete a hacer todo el servicio según  las ordenes que reciba de esta Comandancia, en el campo al sud de este río, y si es necesario pasar al norte del mismo por exigencia de invasión u otras de pocos  días; también pasara con todos sus indios.

 

4º Si al tiempo de pagarse sus indios en tabla y mano propia como esta ordenando no estuviesen presentes todos sus indios, por razón  de tener licenciados o en comisión, algunos cerca de  su hermano Menquelao en Valcheta, u otros  caciques amigos, dejara depositado en esta Comandancia todos los sueldos de los ausentes para irse pagando según se presenten en la misma forma y en presencia de èl, el oficial que nombre y la Comisión e Hacienda.

5º Nombro para que se entienda con él  en todos los actos  del servicio y recibo de lo que corresponde al alférez de esta guarnición y comandante  del Departamento del pueblo del sud de este río, Dn. Gregorio Alfara, por cuyo conducto recibirá las  ordenes de esta Comandancia y por el mismo  que participara todas las ocurrencias que hayan en sus toldos o en el campo, así como firmara  por él  sus listas de revista y demás notas, o partes que tenga que dirigir a la misma.

 

Convenio entre el Coronel Ignacio Rivas y Lucio

En Azul en marzo de 1863

"El Cacique Saihueque deseando establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno de la República Argentina, y deseando éste prestar a dicho Cacique todo el apoyo y protección que le sea posible, de manera que todo redunde en favor de la seguridad y del bien del país en general, han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los artículos siguientes, que se prometen solemnemente y se obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad.

Art. 1°. La tribu de indios del cacique Saihueque y los amigos de él, podrán venir libremente a comerciar con el pueblo del Carmen y en cualquier otro de la República Argentina y las personas como también los animales y efectos que conduzcan o que lleguen a adquirir lógicamente serán completamente respetados. De igual modo todo habitante que quiera ir a comerciar con dicha tribu e indios, podrá hacerlo libremente y en persona como también los animales y efectos que conduzcan o lleguen a adquirir, logicamente serán completamente respetados y protegidos.

Art. 2°. Si el Gobierno de la República Argentina determinase explorar el Río Negro y ocupar algún punto militar en todo el curso de él, el Cacique Saihueque le prestará todos los auxilios que le sean posible, los que serán debidamente remunerados y pagados por el Gobierno.

Art. 3°. El Cacique Saihueque se obliga a estar siempre pronto con su indiada para proteger y apoyar la defensa de Patagones obrando según las órdenes del Comandante de este punto y las instrucciones que de él recibiere.

Art. 4°. Queda obligado el cacique Saihueque a trasmitir al Comandante de patagones y cuantas autoridades le sean posible, toda materia que adquiera acerca de intentos o movimientos de Indios enemigos.

Art. 5°. El Cacique Saihueque reconocerá al Cacique Chiguleo por amigo del Gobierno y jefe de los campos y serán indios enemigos del cacique Saihueque todos los indios que sean enemigos del Gobierno. Y si fueran atacados y hostilizados por algunos de ellos, recibirá de las fuerzas y de las autoridades del Gobierno toda la protección y auxilios que fueran posible según sean las circunstancias del caso.

Art. 6°. En caso de que el Gobierno resolviese atacar o expedicionar, contra indios enemigos, estará obligado el Cacique Saihueque a ponerse en campaña con todos sus indios. Debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que le comunique el jefe o autoridades que el gobierno designe al efecto.

Art. 7°. Llegado que sea el caso del art. anterior, el Cacique Saihueque, los Capitanes y soldados de que se componga su tribu recibirán mientras dure la campaña los sueldos que entonces se fijarán y serán alimentados todos por cuenta del Gobierno, para todo lo cual serán revistados cuando el Gobierno lo disponga.

Art. 8°. El Cacique Saihueque gozará cuatrocientos veinte pesos mensuales debiendo revisar en la lista donde lo hacen los de Chingoleo y Huincalau.

Art. 9°. El Gobierno se obliga dar cada año al Cacique Saihueque cien yeguas, un tercio de yerba, seis damajuanas ginebra, una barrica azúcar, un rollo tabaco, una resma papel, y a vestir a todos sus indios hasta el número de cincuenta, dándole un vestuario fino para el Cacique y seis Capitanes: un sombrero un poncho de paño, una camiseta, un chiripá, un par calzoncillos, un par de botas y un pañuelo de seda;y para los soldados, una camisa, un chiripá, un par de calzoncillos. Y en fe de lo que queda pactado se firman dos ejemplares de un tenor, firmados por el señor Comandante del punto. Teniente Coronel don Julián Murga en representación del Excelentísimo Gobierno de la República Argentina y por el Cacique Saihueque firmarán a su ruego el señor Don José Rial: las que serán selladas con el sello dé esta Comandancia y remitidas al Excelentísimo Gobierno para su aprobación.

Julián Murga José Rial  Testigo Benito Chingoleo

 

 

Convenio entre el Presidente Mitre y Chagallo Chico

Patagones junio de 1863

 “El cacique Chagallo Chico y en su nombre su hijo José Marìa Chagallo , deseando establecer una paz sólida y duradera con el gobierno de la República Argentina; y deseando éste prestar al dicho cacique todo apoyo y protección que le sean posibles de manera que todo redunde a favor de la seguridad y del bien del país en general , han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los artículos siguientes, que se prometen solemnemente y se obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad.

Art1º “ La tribu  e indiadas del cacique Chagallo chico , y los amigos de él, podrán venir libremente a comerciar en el pueblo del carmen y en cualquiera otro de la república Argentina y las personas como también los animales y efectos que conduzcan, o que lleguen a adquirir legítimamente, serán completamente respetados y protegidos . De igual modo todo habitante de la república Argentina que quiera ir a comerciar con dicha tribu  e indiadas  podrán hacerlo libremente  y su persona como también los animales y efectos que conduzcan, o que lleguen a adquirir allí legítimamente, serán completamente respetados y protegidos”. 

Art2º “Si el gobierno de la república Argentina determinase explorar el río negro , u ocupar algún punto militar , en todo el curso de él , el cacique Chagallo  chico le prestará todos los auxilios que le sean posibles los que serna debidamente remunerados y pagados por el gobierno “.

Art3º “El cacique Chagallo chico se obliga a estar siempre pronto con su indiada para proteger y apoyar la defensa de patagones , obrando  a las ordenes del comandante de este punto y según las instrucciones que de él recibiere “.

Art4º “Queda obligado al cacique Chagallo  chico a transmitir al comandante patagones , y cuantas autoridades le sea posible , toda noticia que adquiera acerca de intentos o movimientos de indios enemigos “.

Art5º “El cacique Chagallo chico reconoce al cacique chicoleo por amigo del gobierno y jefe de los campos , y serán indios enemigos  del cacique Chagallo chico , todos los indios que sean enemigos del gobierno , y si fuese atacado u hostilizado por algunos de ellos recibirá de las fuerzas y de las autoridades del gobierno toda la protección y auxilios que fuesen posibles  según sean las circunstancias del caso”.

Art6º “En caso que el gobierno resolviese atacar o expedicionar contra indios enemigos estará obligado al cacique Chagallo chico a ponerse en campaña con todos sus indios , debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que le comunique el jefe o autoridad que el gobierno designe  al efecto “. 

Art7º “Llegado que sea el caso del articulo anterior el cacique Chagallo  chico , los capitanes y soldados de que se componga su tribu recibirán mientras dure la campaña  los sueldos que entonces se fijarán y serán además alimentados por cuenta del gobierno para todo lo cual serán revistados cuando el gobierno lo disponga “.

Art8º “El hijo del cacique Chagallo chico gozará  cuatrocientos veinte pesos mensuales; debiendo revistar en la lista donde obrasen los de Chincoleo y Huincabal “.

Art9º “El gobierno se obliga a dar cada año al cacique Chagallo chico , cien yeguas , un tercio yerba , una barrica azúcar , un rollo tabaco y una resma papel , y a vestir a todos los indios hasta el número de cincuenta y dos dándole un vestuario fino para el cacique , para los capitanes un sombrero , un poncho de paño , una camisa , un chiripa y un par de calzoncillos “.

“Y en fe de todo lo que queda pactado, se formarán dos ejemplares de un tenor firmado por José María Chagallo un representante de su padre el cacique Chagallo chico , según la nota del comandante de patagones de 11 de agosto de ppdo.,el lenguaraz del mismo José Antonio Negròn y el exmo Sr. presidente de la república , y sellado con sello del gobierno nacional en buenos aires a 23 de septiembre  de 1863 “. Mitre -  Juan Andrés Gelly y Obes – Por José María Chagallo representante de su padre el cacique Chagallo chico, mencionado en el presente contrato, y a su ruego Manuel B. Alvares”.

 

Convenio entre José Albino Llano y Naupichù

Bahía Blanca, 18 de diciembre de 1864

 “En Bahìa Blanca a diez y ocho de diciembre de mil ochocientos sesenta y cuatro el comandante militar de dicho punto , autorizado competentemente por el superior Gobierno Nacional y en vista de los deseos que manifiesta el cacique Naupichù, ha venido en celebrar un tratado de paz con dicho cacique , bajo las bases siguientes:

Art1º “El cacique Naupichú vendrá a situarse con toda su tribu en las inmediaciones de Bahía blanca , en el punto que esta comandancia le señale y a las inmediatas órdenes de dicha comandancia “.

Art2º “El cacique Naupichú se obliga a estar pronto con toda su gente al llamamiento del expresado comandante para la defensa de  Bahía blanca y para escarmentar los indios enemigos si llega el caso de una invasión “.

Art3º “Se obliga a si mismo dicho cacique con toda su gente al llamamiento de servir al gobierno cada vez que sea necesario explorar los ríos y costas del mar , o situarse fuerzas en los puntos que convenga para avanzar la frontera “.

Art4º “El cacique Naupichú se obliga dedicar a su tribu , tan luego como se sitúe en las inmediaciones de Bahía blanca  , a que ejerza esta su industria  y trabajo en la labranza y en el aumento de sus ganados en los terrenos que se le señalen al efecto”.

Art5º “El expresado cacique se obliga a dar pronto aviso a las autoridades de Bahía blanca toda vez que sepa  que los indios enemigos intentan alguna invasión a cualquiera parte del territorio de la república “.

Art6º “En caso que el gobierno resolviese atacar o expedicionar contra indios enemigos , está obligado el cacique Naupichú a ponerse en campaña con todos sus indios , debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que le comunique el jefe o autoridad que el gobierno designe”.

Art7º “Llegado que sea el caso del articulo anterior , el cacique Naupichú, sus capitanes y soldados recibirán durante las campaña los sueldos que entonces se fijarán y serán además alimentados de cuenta del gobierno”.

Art8º “El gobierno se obliga a pasarle al cacique Naupichú un sueldo mensual de cuatrocientos pesos revistando para ser abonado desde el mes que se sitúe definitivamente con su tribu en este punto”.

Art9º “El gobierno se obliga a darle al cacique Naupichú, cada año de ración para él , sus capitanes , indios y familias , ciento cincuenta yeguas , dos bultos yerba, una barrica azúcar , un rollo tabaco, dos resmas papel , un vestuario fino para el cacique y para los capitanes un sombrero un poncho de paño , un par de botas , un pañuelo de seda , y para los soldados una camisa , un calzoncillo y un chiripa a cada uno “.

Art10” Estas raciones y vestuario se entregará en Bahía blanca por el comandante al expresado cacique, y como primera entrega a la mayor brevedad posible, después de hallarse situados en este destino, y sucesivamente recibirá al vencimiento de cada año las mismas raciones”.

“En fe de lo cual el comandante militar en representación del superior gobierno nacional por su parte y el cacique Naupichù por la suya bien enterado por el lenguaraz y a presencia de su hijo Juan  y de los capitanes Paillacheo, Juan Caillufù, Baillain y Antilefe, se obligan al cumplimiento de todo lo estipulado en los diez artículos anteriores , haciendo dos de un tenor , uno para el cacique y otro para el superior gobierno , que dicho cacique hace firmar en Bahía Blanca a su ruego y el de sus capitanes. Por el cacique Naupichú Hermenegildo González.

 

Tratado entre el General Emilio Mitre y  los ranqueles Mariano Rosas  y Manuel Baigorria Alias Baigorrita

En Río Cuarto, el 24 de mayo de 1865

 “En el nombre de dios todo poderoso, árbitro y supremo juez de todas las acciones humanas”

“Habiendo el cacique Mariano Rosas mostrado una decidida voluntad de hacer la paz , la que le fue manifestada al Sr. General D. Emilio Mitre por una comisión que al efecto mandó, y no habiendo por parte de la república interés alguno en destruir la tribu de que es jefe, sino por el contrario un deseo vehemente de atraerla por medio de la dulzura y de la persuasión a formar parte del pueblo argentino , han venido en comisionar para el efecto por parte del dicho Sr. General coronel D. Manuel Baigorria y por la del cacique nombrado al capitanejo “curuan” quienes después de exhibir sus respectivos poderes y hallándolos conformes han convenido en lo siguiente , empeñando para su exacto y fiel cumplimiento su honor y buen nombre y aclamado sobre el perjuro o perjuros la maldición de Dios que con mano inflexible así premia los buenos como castiga las malas acciones de los hombres.

Art1º “ El cacique Mariano Rosas cuidará que los vecinos y pasajeros por el camino de la  pampa , no sufran ningún perjuicio, comprometiéndose caso que esto suceda, a entregar a los delincuentes a las autoridades de la república para que sean debidamente castigados”.

Art2º “Debe impedir el transito por sus tierras a los indios de calfucurà o a cualesquiera otros que quisieran pasar por allí con dañada intención mandando aviso oportunamente a las autoridades de la frontera “.

Art3º “Entregará a las autoridades antedichas todo desertor de l ejecito o malhechor que quisiera asilarse allí, dando permiso   para establecerse en la pampa a todo cristiano  que voluntariamente quisiera hacerlo”.

Art4º “Del mismo modo  se compromete a entregar todos los cautivos que espontáneamente quieran salir de los toldos así  hombres como mujeres y niños cuya entrega le será remunerada con la suma de cincuenta pesos plata por cada individuo”.

Art5º “Cuando sus indios traigan ganado en pie para venderlo a los vecinos de la república, sacarán  un certificado del primer comandante de la frontera que encontraren a fin de que después y munidos de él puedan expenderlo libremente en cualquier parte”.

 

Art6º “Se permitirá el pase una vez cada año a una comisión que no excederá de 15 indios , para que vaya hasta la  capital a saludar al exmo  presidente de la república. Es valor entendido, que esto es cundo esa comisión  tenga que ir presidida por capitanejos, que cuando l o sea por caciques principales , que cuando lo  sea por caciques principales, puede componerse hasta de 30  individuos”.

Art7º “Considerando al cacique Mariano Rosas  como un comisionado del  gobierno en los toldos para la observancia de este tratado , se le reconocerá como teniente coronel ,asignándole un sueldo de sesenta pesos plata  al mes que se abonarán en la villa del rìo 4º o en la de mercedes a su elección , cuyo pago se hará en la persona del apoderado que al efecto nombrase. Este sueldo se le pagará en la forma y tiempo  en que se paguen los de ejército de la republica”. 

Art8º “Este cacique tendrá una escolta compuesta de un capitanejo y veinte y cinco individuos de tropa entre los cuales habrá tres sargentos y cuatro cabos. El sueldo mensual de esta escolta será el siguiente . El capitanejo veinte y cinco  pesos plata, diez los sargentos, ocho los cabos, y los soldados seis . Estos haberes se abonarán  en la forma en que se determina el pago de sueldo de cacique en el artículo anterior “.

Art9º “Se le asigna al cacique Mariano Rosas y sus indios una ración trimestral de seiscientas yeguas , cuatrocientas libras tabaco, quinientas libras yerba , mil libras azúcar, mil libras fariña, cien frascos aguardientes, seis frascos vino carlón, cuarenta botellas ginebra, siete fanegas maíz, dos piezas paño de la estrella y treinta arrobas harina “.

Art10º “ El gobierno racionará y atenderá a toda partida de indios que venga a la frontera en comisión del servicio, por el tiempo de su permanencia, pero sólo hará por ocho días con los que vengan de paseo o a sus negocios particulares, haciéndolo de su cuenta los que excedieran de este plazo”.

Art11º “Este tratado no tiene limitación alguna de tiempo, pero si por cualquier incidente tuviesen que suspenderse  sus efectos, tentarán todos los medios de pacífica reconciliación antes de llegar a un rompimiento formal”.

Art12º “El presente tratado será ratificado por ambas partes contratantes y canjeado dentro del término de 25 días a contar desde la fecha “. Celebrado en la Villa del Río Cuarto a veinticuatro de mayo de mil ochocientos sesenta y cinco - Manuel Baigorria – Curuan.

Celebrado en la villa del Rìo 4º  a 24 de Mayo de 1865.

 

Tratado con Cañumil

En Bahía Blanca el 25 de septiembre de 1865

“En Bahía Blanca a 25 de septiembre de 1865 el Sr. comandante militar de dicho punto, Tte. cnel Don José A. Llano , autorizado competentemente por el Exmo Sr. presidente de la república y en vista de los deseos que manifestó el cacique Don José Cañumil, ha venido en celebrar un tratado de paz , con dicho cacique, bajo las bases siguientes”:

Art1º “El cacique cañumil vendrá a situarse con toda su tribu  a las inmediaciones de bahía blanca , en el punto que esta comandancia le señale , a las ordenes de ella , y en buena amistad con el cacique Ancalao”.

Art2º “Dicho cacique se obliga con toda su gente a estar pronto al llamamiento del expresado comandante para la defensa de bahía y para escarmentar a los indios enemigos si lega el caso de una invasión”.

Art3º “El mismo cacique se obliga a dar pronto aviso a las autoridades de bahía blanca  toda vez que sepa que los indios enemigos intenten alguna invasión a cualquier parte del territorio de la república “.

Art4º “Se compromete a si mismo dicho cacique Cañumil a hacer devolver cualquier robo , que algunas partidas de indios sueltas efectúen a inmediaciones de este pueblo , sauce grande y colorado , y a entregar desertores que se refugien en sus toldos”.

Art5º “Se compromete también el cacique Cañumil  a dedicar su tribu a que ejerza ésta su industria y trabajo de labranza y aumento de sus ganados en los terrenos que se le señalen al efecto”.

Art6º “El gobierno se obliga a pasarle al cacique cañumil un sueldo mensual de cuatrocientos pesos moneda corriente y doscientos a los capitanes de su tribu. Para lo cual se presentará el cacique y sus capitanes en esta comandancia el 1º de cada mes , a justificar revista en las listas que se formarán al efecto “.

Art7º “El gobierno se obliga a darle al cacique cañumil de ración para él sus capitanes , indios y familias  cada tres meses a contar desde el 1º de enero de 1866, doscientas yeguas al corte, dos tercios de yerba  parnanguà , una barrica de azúcar , veinte arrobas fariña , dos rollos tabaco , dos tercerolas caña, dos resmas papel”.

Art8º “Se obliga asimismo el gobierno a dar al cacique Cañumil , cada año , un vestuario fino para el cacique , y para los capitanes un sombrero , una muda de ropa , un poncho de paño , un par de botas y un pañuelo de seda .Para cada uno de los indios de lanza , que presente el 1º de año , un poncho , una muda de ropa y un pañuelo de algodón “.

Art9º “También se obliga el gobierno a regalar al cacique Cañumil , por una sola vez , dos fanegas maíz , una de trigo , y algunas otras semillas para la primera sementera que practique la tribu del cacique ; y a mas arados , seis palas y doce azadas”.

Art10º “Tanto las raciones trimestrales , como lo de más que tenga que recibir el cacique cañumil , le será entregado en bahía blanca por la persona que el gobierno designe al efecto , personalmente el cacique , o comisión autorizada  por él “.

Art11º “En fe de lo cual el comandante militar, en representación del superior gobierno nacional por su parte y el cacique cañumil por la suya , se obligan al cumplimiento de todo lo estipulado en los artículos anteriores haciendo dos de un mismo tenor , uno para el cacique y otro para el superior gobierno que dicho cacique hace firmar en Bahía Blanca a su ruego y el de sus capitanes “.

El cacique José Cañumil y sus capitanejos, Juan López, San Juan, Emiliache, José Sánchez, Manuel Chico, Milliopan, Vicente Martín, Ponce, Mariano, Coloman, Curruque, Catriman, Lefién, Manuel y Pantaleón por no saber escribir han encargado al infrascripto Felipe Caronti, para que lo haga a su ruego, comprometiéndose todos al fiel cumplimiento de este tratado y para que conste firmo con el comandante del punto y el intervine del Juez de Paz, en Bahía Blanca hoy dos de abril de mil ochocientos sesenta y seis. Felipe Caronti – José A. Llano – Francisco Barajos.

 

Tratado con los tehuelches Francés o Francisco y Casimiro Biguá y otros

En Buenos Aires el 15 de julio de 1865

El desarrollo que alconzó la política de tratados hizo que se sumaran a ella indios establecidos en tierras australes más lejanas, como fue el caso de los Tehuelches, alguno de ellos vinculados –por otra parte- con la colonia galense, establecida en esos años en el Chubut.

El jefe encargado de atender a las tribus amigas, Juan Cornell, participó de esas tratativas, tras haberse puesto de acuerdo con el Comisario General de Guerra sobre los artículos que se les daría de regalo. Exploró la voluntad de los indios –como declaró- y ajustó el siguiente tratado:

 Art1º “El cacique llamado francés  ha cedido las tierras de su pertenencia al gobierno nacional argentino comprendidas con el río chubù desde su embocadura por una y otra margen tierra adentro , hasta donde le convenga tomar posesión , con una zona de veinte o más leguas de diámetro , partiendo de las costas del mar “.

Art2º “El expresado cacique se obliga tener a sus órdenes a los caciques Antonio y chiguichan prestando con ellos servicios militares en resguardo de la colonia que allí se establezca por la sociedad de Gales con la bandera argentina”.

Art3º “Se obliga asimismo  situarse con sus tribus cerca de dicha colonia en un lugar conveniente de tierras de labranza , con el fin de custodiar la población y oponerse con su gente y armas a toda invasión de dichos ladrones , o de extranjeros que tomasen posesión del territorio argentino”.

Art4º “Se obligan también convocar y pacificar a los caciques habitantes al sud del río chubù para que hagan tratados , y se obliguen, como él se obliga a someterse a las autoridades dependientes del gobierno argentino , constituyéndose súbditos del expresado gobierno y enarbolando su bandera “.

Art5º “Los caciques llamados Santa Cruz , el uno , y Vicente Yagues el otro , se obligan por su parte con sus ambas tribus , a ser súbditos del gobierno argentino enarbolando su bandera , y poniéndose a las órdenes del cacique Chagallo Chico quien ya tiene tratados y está subordinado a las autoridades dependientes del gobierno en la comandancia del pueblo del carmen de patagones , y situarán sus tolderías en lugar conveniente , por los caminos de Valcheta , custodiando y estorbando las invasiones de los indios ladrones por el territorio de aquella frontera “.

Art6º “El cacique Chagallo Chico mencionado en el articulo anterior se obliga por su parte en servicio y como súbdito que lo es por un tratado vigente , desempeñar las comisiones que el gobierno argentino le confiera respecto a los caciques Santa Cruz y Yagues  ya mencionados .Asimismo para pacificar a todos los caciques Cheguelchos de tierra adentro que lo son vera (cacique principal), Patricio , Gunel , Cubarena, Inchel, Sacao, Comoguià, crime, coyèder, puelca, y otros más .“

Art7º “El gobierno argentino , por su parte , se obliga después de firmados y aceptados los artículos anteriores por los caciques Antonio y chiguichàn , que no se hallan presentes , en darles de ración cada trimestre en el pueblo del carmen de patagones y para distribuirse entre los caciques mencionados : a francés , Antonio  y chiguichan : 30 yeguas o vacas en su defecto , 30 arrobas de porotos , 30 fanegas de fariña , 30 de yerba paraguaya, 30 de armar terciada , 3 rollos tabaco negro, 3 resmas papel, 3 palas , 3 hachas 2 azadas , y una vez cada año tres vestuarios para los tres caciques , compuestos de : 1 gorra, 1 pantalón , 1 blusa, 1poncho, 1par botas,2 camisas , 2 calzoncillos , 2 pañuelos de algodón de manos”.

Art8 “El gobierno se obliga asimismo tan luego como se sitúen dichos  tres caciques con sus tribus cerca de la población de chubù , darles para cría , a más de las raciones , por1ª y última vez: seiscientas ovejas para cría , que se distribuirán de a doscientas cada uno de los caciques , con la indispensable obligación de cuidar de sus procreos , pudiendo únicamente disponer del producto de los cueros y lana y de la especie macho para el consumo conservando y dejando aumentar la especie hembra que se les prohíbe consumir , sujetándose al examen del jefe de la colonia y observando sus órdenes para conseguir la mejora de la especie y el refinamiento de las lanas”.

Art9º “El gobierno se obliga darles de ración por año a cada uno de los caciques santa cruz y yagues , iguales raciones que se le pasan al cacique chagallo  tan luego como cumplan lo que prometen en el art5º de este tratado , es decir cien yeguas o vacas en su defecto , un tercio yerba paraguaya , una barrica azúcar , un rollo tabaco , una resma papel , un vestuario de capitanejo completo . Y para cada uno de sus soldados , un sombrero , un poncho de  paño , un chiripa idem , dos calzoncillos ,dos camisas , dos pañuelos de algodón de manos , todo lo que recibirán por la comandancia de patagones”.

Art10º “El gobierno se obliga asimismo , por vía de recompensación al cacique chagallo chico, en mérito de los servicios que presta y prestará en adelante al gobierno argentino , pacificando las tribus cheguelchas  de tierra adentro , pasarle un sueldo mensual de cuatrocientos pesos m/c para lo que revistará en las listas de plana mayor de la guarnición del pueblo del carmen”.

 

Tratado con los tehuelches Francés o Francisco y Casimiro Biguá y otros

En Buenos Aires el 5 de julio de 1866

 “El Gobierno Nacional argentino por una parte y por otra el cacique Don Casimiro Biguá, por sí y a nombre de sus caciques principales  criman , guimosque , yonson y demás jefes delas tribus que pueblan el territorio patagónico desde el chubù hasta tocar los lìmites del corriente argentino sobre el estrecho de Magallanes han convenido en el tratado siguiente :

Art1º “El cacique mayor Don Casimiro autorizado por los caciques y demás jefes ya expresados , declara que : habiendo nacido sus antepasados  y ellos mismos en el territorio argentino que se comprende en la parte oriental de las cordilleras de los andes hasta el estrecho, reconocen por su gobierno al nacional argentino , se declaran sus súbditos y obedecerán como tales a las autoridades de su dependencia en patagones “.

Art2º “Declaran que ellos no reconocen como territorio chileno al lugar que ocupa hoy la actual colonia chilena en punta arena , porque saben por tradición de sus antepasados y los datos que han tomado de los extranjeros que frecuentan sus puertos , que el gobierno argentino ha sido  y es al que le pertenece todo el territorio patagónico hasta el estrecho”.

Art3º “Declaran asimismo ,que han resuelto, él y sus jefes formar un pueblo , o colonias con sus propias tribus en el lugar denominado Puerto San Gregorio , al cual le llamarán  La argentina , admitiendo y subordinándose él y sus jefes al comandante político y militar que el gobierno nacional mandare  para gobernar dicho pueblo , y recibirán misioneros que les enseñen la religión cristiana”. 

Art4º “El Cacique Dn Casimiro pondrá  en práctica la fundación del mencionado pueblo tan luego como regrese a su destino llevando los útiles que el gobierno no  le dé  para construir la primera casa de madera que servirá para su residencia y la de los demás caciques en el mismo puerto , y enarbolarán en ella el pabellón argentino “. 

Art5º “El gobierno , por su parte admite, las propuestas del cacique Dn Casimiro por sí y a nombre de sus caciques principales y los reconoce súbditos argentinos”.

Art6º “Consiente en la formación de su pueblo sobre el puerto San Gregorio compuesto de las tribus Teguelchos, y proveerá los útiles que precisan para la construcción de la primera casa que sirva para la residencia del cacique Dn Casimiro y los demás caciques principales , enarbolando en ella la bandera argentina “.

Art7º “Con mejores informes , tanto del local como de la fertilidad de los terrenos y sus productos naturales útiles al comercio , y después que el mencionado cacique haya dado principio a la formación del pueblo que pretende establecer, el gobierno mandará el empleado que ha de dirigirlos y gobernarlos “.

Art8º “Si con efecto , el pueblo de teguelchos se establece y se subordina como el cacique promete , el gobierno les enviará los elementos precisos para su adelanto”.

Art9º “Por ahora y en prueba de la estimación que el gobierno hace del cacique Dn Casimiro y de sus jefes principales , les envía un regalo , compuesto de artículos para vestuario , y de consumo, al mismo tiempo que les entregará en esta capital las armas y municiones que el expresado cacique ha pedido”.

Art10º “Desde el día primero del año próximo de mil ochocientos sesenta y siete se le enviarán  cada seis meses por mar al mencionado cacique para que se distribuyan entre él y sus jefes los artículos de ración siguientes:  10 tercios yerba paraguaya –6 barricas azúcar terciada- 40 arrobas fariña – 40 id galleta-40 id porotos- 40 id de harina de trigo –20 id de arroz – 20 id de grasa de vaca –4 rollos de tabaco –4 resmas papel – 2 barriles aguardientes –2 id de vino- 4 piezas paño de la estrella para mantas –100 calzoncillos –100 camisas”.

Art11º “Por tierra recibirán en patagones cada fin de año 100 yeguas al corte –100 cabezas de ganado vacuno id al corte y 500 ovejas  id al corte”.

Art12º “Al cacique mayor Dn Casimiro , como jefe encargado por el gobierno para guardar las costas y el territorio patagónico al sud , se le asignan mil pesos m/c por mes debiendo revistar desde el primero del corriente , y un vestuario de cacique cada año “.

Art13º “A los caciques Criman, Guimosque , Yanson, y san hijo del cacique  Dn Casimiro se le asignan a cada uno cuatrocientos pesos m/c mensuales, debiendo revistar también desde 1º del cte., y un vestuario de capitanejo cada año”.

[Testado 14. Este tratado después de firmados dos de un tenor por ambar partes y autorizado por el actuario del gobierno nacional se protocolizará etc.]

“Fecho en Buenos Aires en el palacio de gobierno a cinco de julio de mil ochocientos sesenta y seis.”

[Nota al margen:] De este tratado se formarán tres copias dándole una al cacique el Casimiro y quedando dos para el superior gobierno.

 

Tratados con Calfucurà

Hechos en Buenos Aires el 12 de octubre de 1866

“Covención de paz ajustada entre el gobierno de la nación y el cacique Dn Juan Calfucurà.

“El gobierno de la repùblica argentina y el cacique general Dn Juan Calfucurà y demàs caciques que obedecen a sus òrdenes por sì y a nombre de sus respectivas tribus , con el objeto de poner tèrmino a la guerra y regularizar para lo sucesivo las condiciones de amistad y comercio han estipulado la siguiente convención de paz “:

Art1º”Queda establecida paz y amistad permanente entre el gobierno y el cacique general Dn Juan Calfucurà y los caciques que obedecen a sus órdenes”.

Art2º “El gobierno de la república a fin de proporcionarles los medios de subsistencia , les dará cada tres meses los artículos siguientes : mil doscientas libras yerba, seiscientas de azúcar , quinientas libras de tabaco, quinientos cuadernillos papel, dos mil libras fariña, doscientos frascos aguardientes ,ocho id vino , setenta y dos botellas de vino Burdeos , dos carretadas maíz , dos mil yeguas , debiendo recibir dichos artículos en el azul”.

Art3º “El gobierno permitirá a estas tribus hacer boleadas en los campos que ocupan para su comercio de peletería pero bien entendido que estas boleadas no podrán por ningún motivo hacerse en los campos de propiedad pública y particular y mucho menos en los campos que ocupan las tribus amigas de catriel , cahul etc, ni aun en los que éstos hacen sus boleadas”. 

Art4º “Queda establecido el comercio entre el gobierno y las tribus del cacique general calfucurà y los caciques que obedecen con sujeciones policiales y bajo el conocimiento de las autoridades de la frontera por el azul , Tandil y Bahía Blanca “.

Art5º “Los hijos del cacique general Dn Juan Calfucurà y demás caciques que obedecen sus órdenes, podrán ser educados en las escuelas del estado establecidas en el azul y en la capital bajo  la protección y auxilios del gobierno”.

Art6º “Si algunos desertores del ejército o criminales se refugiasen en las tribus del cacique general Dn Juan Calfucurà y demás que obedecen sus órdenes , los entregarán inmediatamente al jefe de la frontera”.

Art7º “El cacique general Dn Juan Calfucurà y demás caciques que obedecen sus órdenes cuidarán, de que los indios de su dependencia no entren a robar a las estancias ni cometer ni cometer crímenes de otra clase castigando con arreglo a las leyes generales  devolviéndoseles si así el jefe de la frontera lo conviniere”.

Art8º “El cacique general Calfucurà y demás caciques que obedecen sus órdenes se comprometen  bajo la lealtad de su palabra a observar y cumplir fielmente todo lo estipulado en esta convención y a no recurrir a las armas jamás para hostilizar el estado , y el gobierno por su parte respeto y garantía a sus personas y familias”.

Art9º “La presente convención será firmada por el jefe del departamento del sud , por el cacique general Dn Juan Calfucurà y demás caciques que obedecen sus órdenes , por los jefes de la división y por las autoridades del pueblo de azul, haciéndose tres copias de las cuales dos reservará el gobierno y una le será entregada al cacique Calfucurà “.

“Hechos en buenos aires en el palacio del gobierno a doce de octubre de mil ochocientos sesenta y seis”

A ruego por el Sr. Gral. Dn Juan Calfucurá firmo yo Bernardo Namunen.

 

Tratado con Reuque-Curà

En Buenos Aires el 12 de octubre de 1866

“Convención de paz ajustada entre el gobierno de la Nación y el cacique Reuque –Curà.

“El gobierno de la Repùblica Argentina y el cacique Reuque –Curà y demàs caciques  que obedecen sus òrdenes por sì y a nombre de sus respectivas tribus , con el objeto de poner tèrmino a la guerra y regularizar para lo sucesivo las condiciones de existencia y comercio , han estipulado la presente convención de paz:

Art1º “Queda establecida la paz y amistad permanente entre el gobierno y el cacique Reuque-curà y los caciques que obedecen sus órdenes”.

Art2º “El gobierno de la república a fin de proporcionarles los medios de subsistencia les dará cada tres meses los artículos siguientes: mil doscientas libras yerba, quinientas de azúcar, doscientas cincuenta libras de tabaco, doscientos cincuenta cuadernillos papel, mil quinientas libras fariña, cien frascos aguardientes ,cincuenta botellas de ginebra , dos carretadas maíz  y mil yeguas o hacienda al corte, debiendo recibir dichos artículos en patagones”.

Art3º “El gobierno permitirá a estas tribus , hacer boleadas en los campos que ocupan para su comercio de peletería pero bien entendido que estas boleadas  no podrán por ningún motivo hacerse en los campos de propiedad pública o particular y mucho menos, en los campos que ocupan las tribus amigas de Catriel, Cachul etc , ni en los que estos hacen sus boleadas”.

Art4º “Queda establecido el comercio entre el gobierno y las tribus del cacique Reuque-Curà y los caciques que obedecen sus órdenes con sujeciones policiales y bajo el conocimiento de las autoridades de la frontera por el azul, Tandil y Bahía blanca”. 

Art5º “Los hijos del cacique Reuque –Curà y demás caciques que obedecen sus órdenes podrán ser educados en las escuelas del estado establecidas en azul y en la capital bajo la protección y auxilio del gobierno “.

Art6º “Si algunos desertores del ejecito se refugiasen en la tribu del cacique Reuque-Curà y demás que obedecen sus órdenes , los entregaren inmediatamente al jefe de la frontera”.

Art7º “El cacique Reuque-curà y demás caciques que obedecen sus órdenes cuidarán de que los indios de su dependencia no entren a robar a las estancias ni cometer crímenes de otra clase castigando a los perpetradores que se refugiasen en sus campos y los que fuesen aprehendidos por las autoridades territoriales serán castigados con arreglo a las leyes generales devolviéndoseles si así el jefe de la frontera lo conviniese”.

Art8º “El cacique Reuque-Curà y demás caciques que obedecen sus órdenes se comprometen bajo la lealtad de su palabra a observar y cumplir fielmente todo lo estipulado en esta convención y a no ocurrir a las armas jamás para hostilizar al estado y el gobierno por su parte respecto y garantías a sus personas y familias”.

Art9º “La presente convención será firmada por el jefe del departamento sud , por el cacique Reuque-Curà y  demás caciques que obedecen sus órdenes , por los jefes de la división y por las autoridades del pueblo del azul, haciéndose tres copias de las cuales dos reservará el gobierno y una le será entregada al cacique Reuque-Curà”

“Hecha en Buenos Aires en el palacio del gobierno a doce de octubre de mil ochocientos sesenta y seis”. A ruego del Sr. Dn Santiago Reuque-Curá firmo yo Bernardo Nimancurá.

 

Proyecto de ley del Senador Juan Llerena sobre “Sobre arreglos con los indíos” en 1872

Art1º “Toda vez que el poder ejecutivo nacional Haya de entenderse con las

Tribus indias de las fronteras interiores de la república , en los arreglos que pactase con los indígenas , deberá sujetarse a las reglas contenidas en los siguientes artículos de esta ley”.

Art2º “Cuando una o más tribus tengan de someterse, o entrar en arreglos con el Gobierno Nacional , podrán obtener de los encargados nacionales el reconocimiento del territorio que elijan para su residencia permanente , al cuál se le fijarán los términos y limitaciones consiguientes , reconociéndose  dicho territorio como propiedad  que la nación acuerda a dicha tribu , con sujeción a todas las siguientes condiciones de esta ley”.

Art3º “Los terrenos a que se refiere el artículo anterior , deberán fijarse lo más distante posible de los límites actuales de las poblaciones fronterizas ; y en su extensión, la concesión no debe exceder de media legua cuadrada por cada familia de la tribu”.

Art4º “La tribu concesionaria deberá fijar su residencia dentro de los límites señalados al territorio concedido; y su organización en lo posible en una sociedad regular , reconociendo la autoridad de un jefe nombrado según costumbres propias .El jefe de cada tribu así organizada será responsable de los desmanes que puedan cometer sus subordinados en las poblaciones fronterizas ; y estará obligado a dar avisos oportunos de las invasiones que se organicen con su conocimiento”.

Art5º “Las tribus concesionadas tendrán libre tráfico con las poblaciones cristianas inmediatas , y se obligarán a respetar las vidas y propiedades de los comerciantes y demás que trafiquen con ellos o se establezcan en sus tierras con su consentimiento”.

Art6º “Los jefes o caciques de las tribus así reconocidas por la autoridad nacional podrán mantener a sus órdenes inmediatas una fuerza permanente cualquiera a objeto de mantener el orden en la tribu ,cuyos jefes y fuerzas a su mando recibirán subvenciones del gobierno nacional en los términos que se estipulase. Los guerreros de cada tribu deberán, además, tener depositadas sus armas y pertrechos de guerra  en poder del cacique o jefe responsable y de las fuerzas a sus órdenes”.

Art7º “Los jefes de frontera encargados de concluir arreglos o tratados con los indígenas exigirán de éstos rehenes y otras garantías para el fiel cumplimiento de lo pactado .Estos rehenes se tomarán de entre los hijos , hijas o parientes más inmediatos de los jefes , caciques y hombres de influencia de cada tribu , los que se harán educar a expensas de la nación , en los colegios del estado , cuando se hallen en estado de recibir educación ; debiendo colocarse todos en seguridad .También se darán escuelas y enseñanza religiosa a las tribus que la consientan o que sean susceptibles de recibirla”.

Art8º “En caso de invasión o atentado contra las poblaciones fronterizas , la tribu culpable responderá con su territorio y con la privación de la subvención del Gobierno Nacional del valor de los daños ocasionados por ella , sin perjuicio del castigo personal de los delincuentes “.

Art9º “El gobierno Nacional dará cuenta al congreso de todos los arreglos celebrados con los indígenas con arreglo a esta ley”.

Art10º “Comuníquese etc.”

 

Tratado de paz  entre el coronel lucio v. Mansilla y un representante de Mariano Rosas

Celebrado en el fuerte Sarmiento, Cordoba,el 22 de enero de 1870

“En el nombre de Dios Todopoderoso Creador del Cielo y de la tierra que a todos los hombres impone el deber de vivir en paz y armarse como hermanos, el Coronel Don Lucio V.Mansilla, jefe de las fronteras Sud y Sud Este de Córdoba como representante del Gobierno Nacional, y el capitanejo Achauentro como representante del cacique Mariano Rosas, autorizado a su vez por los caciques Baigorria, Yanquetruz y Ramón, han convenido en celebrar un tratado de paz, sólido y duradero, bajo las condiciones que se estipulan a continuación, sirviendo de testigo y consejero del referido capitanejo Achauentro, el Reverendo Padre Fray Vicente Burela en virtud de los poderes que ha recibido y presentado del cacique Mariano Rosas.

“Art. 1º Queda solemnemente acordado, que la paz y amistad que felizmente existe entre el pueblo de la República Argentina y las tribus ranquelinas continuará por siempre; y dichas tribus dando seguridad por este tratado de fidelidad y amistad así el Gobierno y pueblo de la Repúbica, y el Gobierno de la República, prometiéndoles igual protección fraternal.

“Art. 2º El Gobierno Nacional pagará mensualmente al cacique Mariano Rosas 150$ bolivianos; y 100$ bolivianos al cacique Epumer; y 7$ bolivianos a un trompa de órdenes, 15$ bolilvianos a un lenguaraz del referido cacique Mariano Rosas.

“Art. 3º El Gobierno Nacional pagará mensualmente al cacique Baigorrita 150 bolivianos, 7 a un trompa de órdenes, y 15$ bolivianos a un lenguaraz del referido cacique Baigorrita.

“Art. 4º El Gobierno Nacional pagará mensualmente a los caciques Ramón y Yanquetruz, 50$ bolivianos, 15$ bolivianos mensuales al lenguaraz de cada uno de los dos caciques.

“Art. 5º El Gobierno Nacional se obliga a entregar a los caciques arriba mencionados cada tres meses 2.000 yeguas, para repartirlas entre ellos, los siguientes capitanejos y otros que se creasen en lo futuro. Capitanejos de Mariano Rosas: Caninpan, Melideo, Relmo, Manghin, Charrailau, Caianao, Ygnal Tripailao, Miualaf, Quintunao, Nillacaoe, Peñalosa, Aucanas, Millanao, Pancho, Carrinamón, Cristo, Naupai, Antegher, Nagüel, Lepin, Quentruin, Jacinto, Juquinao, Tropa, Wenchuleo Tapaio.

“Capitanejos de Deygoni: Caionuta, Quinchao, Qpuequi, Yanque, Antelén, Licán, Milaqueo, Peine Mariqueo, Caiupan, José, Manqui Manuel, Achauentro, Peral Istai, Mulato, Levín Monteras, Guiñal, Chanillao, Estanislao, Willinel, Calpeleo, Panical, Coronel, Cruqueo, Frangel, Yancagueo, Yancao, Gabriel Buta, y Paolo.

“Art. 6º El Gobierno Nacional se obliga a entregar a los caciques arriba mensionados cada tres meses 3.000 libras yerba, 2.000 libras tabaco, 1.000 cuadernillos papel, 1.500 harina libras, 1.000 libras azúcar blanca, 600 id. id. jabón, 2 pipas aguardiente.

“Por una sola vez 200 ollas, 200 pavas o calderas, 200 jarros de lata.

“Art. 7º Cada cacique a saber Mariano Rosas, Baigorria, Epumer, Yanquetruz y Ramón entregarán al Coronel Don Lucio V. Mansilla un mes después de canjeado el presente tratado cinco cautivos y cinco cautivas grandes o chicos, es decir veinte y cinco cautivos y veinte y cinco cautivas.

“Art. 8º Los caciques arriba mencionados, reconocen que los límites de la República Argentina por el Sud son el Estrecho de Magallanes, por el Naciente el mar y por el poniente la Cordillera de los Andes, y el Gobierno Nacional reconoce a las tribus Mariano Rosas y Baigorrita la posesión tranquila de las tierras que actualmente ocupan, miestras dure el presente tratado de paz.

“Art. 9º Los caciques arriba mencionados se obligan a no ocupar al Sud del Río 5º con tolderías, veinte leguas de tierra en esta forma: del cerrillo de la Plata (sobre el Río 5º) se medirán veinte leguas al Sud, en llegando al límite éstas se tirará una línea de Naciente a Poniente, hasta hacer con la frontera de Buenos Aires y de Mendoza, y la posesión de toda la tiera, que queda al Norte de esta línea dejará de pertenecer a los indios por ahora y para siempre, aunque podrán hacer boleadas en ella con licencia escrita de los caciques Mariano Rosas y Baigorria; y los indios que fuesen tomados dentro de dicho territorio sin la correspondiente licencia por escrito serán considerados como indios gauchos tomados por las autoridades militares fronterizas y tratados como ladrones.

“Art. 10º El Coronel Don Lucio V. Mansilla y el Cacique Epumer o el indio que determine Mariano Rosas, serán los que midan las veinte leguas de que habla el artículo anterior y en la forma que en él se determina.

“Art. 11º El Gobierno Nacional se obliga a pagar en remuneración de las obligaciones que los indios se imponen en el art. 9, 2.000 pesos bolivianos y 1.000 yeguas, debiendo hacerse el pago en esta forma: 400 pesos bolivianos y 200 yeguas un mes después de canjeado el presente tratado, 400 pesos bolivianos y 200 yeguas el 1º de enero de 1871, 400 pesos bolivianos y 200 yeguas el 1º de enero de 1872, 400 pesos bolivianos y 200 yeguas el 1º de enero de 1873, y 400 pesos bolivianos y 200 yeguas el 1º de enero de 1874. Por una sola vez y a los dos meses de canjeado el presente tratado un uniforme completo para el cacique Mariano Rosas, otro uniforme completo para el cacique Epumer, otro uniforme completo para el cacique Ramón, otro uniforme completo para el cacique Yanquetruz, y para capitanejo, un poncho de paño fino y un par de botas de becerro, y un sombrero.

“Art. 12º El Gobierno Nacional se obliga a fundar en Lebucó una capilla y a construir una habitación para el cacique Mariano Rosas que serán trabajadas por los mismos indios pagándoseles un jornal: y asimismo a costear un sacerdote y un maestro de escuela que deberá estar bajo la dependencia de éste, y cuya obligación será la de enseñar las primeras letras a los hijos de los caciques y capitanejos, todo ello si fuese de agrado al cacique Mariano Rosas.

“Art. 13º. Los caciques Mariano Rosas y Baigorria prestarán toda protección y amparo a los sacerdotes misioneros que fuesen a Tierra Adentro con el objeto de propagar el cristianismo entre los indios, castigando severamente a los que no les tributasen el debido respeto.

“Art. 14º. El Gobierno Nacional se obliga a mantener a su costa al lado del cacique Mariano Rosas, si éste lo solicitare, una escolta de 20 hombres, cuya escolta estará bajo las órdenes del cacique, para proteger su persona y ayudarle a perseguir a los malhechores y ladrones; y en el caso que solicitare dicho escolta el cacique Mariano Rosas a su vez se obliga a mantener al lado del Jefe de las Fronteras Sud y Sud Este de Córdoba una escolta de igual número de indios, los que recibirán alimento, vestuario y pago del Gobierno Nacional, quedando sujetos a leyes militares de la Nación y otra escolta serán relevadas cada tres meses.

“Art. 15º. El cacique Mariano Rosas y el cacique Biagorria se obligan a perseguir a los indios gaucho ladrones quitándoles sus bienes y repartiéndolos [a los] indios pobres y honrados que observen con fidelidad este tratado de paz, pertenecientes a las tolderías de los ladrones, y al efecto el Gobierno Nacional le prestará todo su apoyo.

“Art. 16º. El cacique Mariano Rosas y el cacique Baigorria se obligan a entregar a los criminales que se refugien en Tierra Adentro a las autoridades militares que lo reclamen, y por cada criminal que entreguen en virtud de reclamo o voluntariamente, se les pagará por el Jefe correspondiente 25 pesos bolivianos. Por su parte el Gobierno Nacional se obliga a entregar todo indio que habiendo cometido una muerte o robo en Tierra Adentro, se refugie entre los cristianos, y sea reclamado por alguno de los caciques Mariano Rosas o Baigorria.

“Art. 17º. Ningún cristiano podrá ir a Tierra Adentro sin recabar de las autoridades militares fronterizas un pasaporte, que explique el objeto de su viaje, y los caciques Mariano Rosas y Baigorria se obligan a multar a los cristianos que infrinjan esta artículo, quitándoles las mercaderias que lleven para negocio, sus prendas o caballos y dando cuata al Jefe de la Frontera mas inmediata.

“Art. 18º. Ningún indio podrá venir Tierra Adentro sin pasaporte de su correspondiente cacique expresado por cuanto tiempo viene licenciado y con que fines, y las autoridades militares fronterizas podrán arrestar a los infractores de este artículo, dando cuenta al cacique Mariano Rosas.

“Art. 19º. Los indios solo podrán traer a vender ganado orejano. Toda compra o venta de ganados, deberán hacerse en los fuertes fronterizos con intervención de la autoridad militar. Para las demás compras o ventas de cualquier género que sean, los indios podrán pasar la línea de la frontera, llegando hasta donde puedan vender con más provecho o mejor les convenga sus efectos. Los caballos, mulas o yeguas de marcas conocidas o desconocidas en que vengan los indios, no les serán quitados por ninguna autoridad civil ni militar y sólo podrán venderlos a los que fueron sus dueños.

“Art. 20º. El Gobierno Nacional se obliga a no avanza la línea de frontera Sud y Sud Este de Córdoba, durante el término de cinco años, estableciendo dentro de las veinte leguas de tierra a que se refiere el art. 9º fuertes o fortines; pero podrá consentir el establecimiento de colonias o estancias.

“Art. 21º. A la primera invasión grande o chica de las tribus de Mariano Rosas y Baigorria y demás que les estén subordinados, el presente tratado quedará sin efecto, rompiéndose la paz por el Gobierno Nacional, si no se recibiese explicaciones satisfactorias de su inculpabilidad, es decir que la invasión ha sido de tribus que no están en paz con el Gobierno Nacional.

“Art. 22º. Igualmente quedará sin efecto el presente tratado y romperá la paz, cuando alguna de las partes contratantes faltase a lo estipulado en los contratos anteriores y siguientes y no diese en el término de dos meses una explicación satisfactoria sobre su conducta.

“Art. 23º. El Gobierno Nacional ofrece indulto de la vida a todos los cristianos refugiados en Tierra Adentro que quieran volver a sus hogares, en la inteligencia de que los que no acepten, si bien no podrán ser reclamados por el Gobierno Nacional quedarán sujetos a las penas de la ley en todo tiempo.

“Art. 24º. El pago y la entrega de todo lo que se estipula en los artículos anteriores se hará en el Fuerte Sarmiento sobre el Río 5º, interviniendo el Jefe de las Fronteras Sud y Sud Este de Córdoba. Los caciques Mariano Rosas y Baigorria  mandarán sus representantes a recibir el sueldo que el Gobierno Nacional les asigna, el ganado y raciones de entretenimiento que deben distribuirse entre sus respectivas tribus. Los capitanejos, lenguaraces y escribientes vendrán en persona o mandarán sus apoderados.

“Art. 25º. Los caciques Mariano Rosas y Baigorria a nombre de sus respectivas tribus no podrán ahora ni en ningún tiempo hacer cesión o venta, ni de las tierras que ocupan actualmente ni de las que llegasen a ocupar más al Sud en lo sucesivo a ninguna nación o tribu de indios extranjeros.

“Art. 26º. El Gobierno Nacional permitirá si lo desean los caciques Mariano Rosas y Baigorria  enarbolar en sus botas la bandera nacional azul y blanca, y al efecto les regalará dos banderas nacionales.

“Art. 27º. En caso de invasión extranjera, los indios de Mariano Rosas y de Baigorria y todos sus dependientes se declaran aliados del Gobierno Nacional ecomprometiéndose a empuñar las armas en defensa de la República, en cuyo caso el Gobierno Nacional les dará armas, pago y alimento.

“Art. 28º. En caso de que alguna de las otras tribus que están actualmente en paz con el Gobierno Nacional se sublevasen contra éste, los caciques Mariano Rosas y Baigorria se comprometen a prestarle ayuda hasta someterlas.

“Art. 29º. El presente tratado durarácinco años a contar desde el día en que se haga su canje y podrá ser renovado por mutuo convenio de las partes contratantes.

 “Art. 30º. La ratificacion del presente tratado se hará a más tardar un mes y medio a contar de la fecha, y el canje de las ratificaciones se hará en el Río 4º.

“Art. 31º. El presente tratado le ha sido leído y explicado por su lenguaraz José, el capitanejo Achauentro representante del cacique Mariano Rosas; lo mismo que a los representantes de Baigorria, Ramón y Yanquetruz, y en fe de que las partes contratantes estén conformes, firman al pie de éste (dos de un tenor) por el Gobierno Nacional, el coronel Don Lucio V. Mansilla, y a nombre de cada uno de los referidos caciques lenguaraz y Baigorria, Juan de Dios San Martín, en el Fuerte de Sarmiento a los veinte y dos del mes de enero del año del Señor de mil ochocientos setenta.

L.V. Mansilla

Por los caciques, Juan de Dios San Martín

Por mí y el cacique Baigorria, Mariano Rosas

“Los capitanejos abajo firmados con plenos poderes de los caciques Mariano Rosas y Baigorrita para celebrar un tratado de paz con el Gobierno Nacional declaramos estar conformes con todos los artículos estipulados en el  presente tratado y certificamos ser autógrafa la firma del cacique Mariano Rosas que va al pie de él.

A ruego del capitanejo Achauentro por no saber firmar, José María Chaliariga

A ruego del capitanejo Caiupán, Juan de Dios San Martín

A ruego del capitanejo Guichal por no saber firmar, J. Martinez

A ruego de  Liconao Cabral por no saber firmar, J. Maidana

A ruego del capitanejo Guencecal por no saber firmar, Casto S. Barros

A ruego del capitanejo Milaqueo por no saber firmar, Mariano Argüeles

A ruego del capitanejo Masques por no saber firmar, Fr. Vicente Burela

A ruego de Guanaquedo por no saber firmar, Juan de Dios San Martín

A ruego de Penjeán por no saber firmar, José Ma Chabarriga

A ruego del capitanejo Guenoqueo por no saber firmar, Fr. Vicente Burela

“Como testigo de todas ls conferencias de que el Coronel Mansilla ha explicado la letra y el espíritu de cada artículo a los indios quienes están conformes en un todo con ellos, firmé el pie en virtud de estar encargado por los caciques Mariano Rosas y Baigorria para representarlos y aconsejarlos al mejor arreglo del presente tratado.

Doy fe  Fr. Miguel Vicente Burela Febrero 4 de 1870.

 

La “excursion a los indios ranqueles” de Mansilla para allanar los problemas de la ejecucion

De regreso en la Villa Mercedes el jefe expedicionario pasó un informe a Arredondo sobre las alternativas del viaje. Sus conclusiones fueron las siguientes:

 “1º La generalidad de los indios desea la paz por instinto de propia consevación, por temor de ser invadidos tarde o temprano y porque han adquirido necesidades que no pueden satisfacer sino estando en contacto pacífico con los cristianos.

“2º Que estas dos tribus representan una población como de 10.000 almas, inclusive unos 1.000 cautivos grandes y chicos, más bien menos que más, y 1.200 a 1.400 indios de pelea.

“3º Que son crueles, que tienen algunos hábitos de trabajo, que están muy mezclados con los cristianos y que la empresa de reducurlos completamente, cristianizarlos y civilizarlos, conquistando sus brazos para el trabajo, ni es ardua ni es larga desde que la República esté en paz y pueda tener sus fronteras bien guarnecidas.

“4º Que para conseguir estos fines con más facilidad, es necesario cortar el comercio con los indios chilenos mismos, que se hace anualmente en caravanas que no bajan de 50 inviduos y cuyo comercio es fomentado por los fronterizos del Sud de Chile. Este comercio es el que durante muchisimos años ha influido en la repetición de los malones. Juzgue V.S. los beneficios que él representa para los que lo hacen, con sólo el siguiente dato: los chilenos venden una cuarta de aguardiente por 5 vacas y un par de espuelas de plata de 20 onzas por 20 vacas. Los indios tienen dos grandes pasiones: la embriaguez y la chafalonía.

“5º Mariano Rosas mandará el 1º de mayo al Fuente Sarmiento a recibir las raciones que V.S. ha ordenado contratar. Le ha explicado que es un anticipo que el Gobierno hace, y que cuando el Congreso haya votado los fondos debidos se les entregará el primer trimestre con arreglo al contrato.

“6º Mariano Rosas se considera en paz y con derecho a los beneficios del tratado desde que el Presidente de la República lo aprobó y firmó.

“7º Me ha hecho presente la necesidad de aplazar hasta que la paz esté perfectamente cimentada, la ejecución de los artículos referentes a la venta de tierra, por la resistencia que en sus desconfianzas y por sus ideas tradicionales ponen los indios al negocio.

“8º Me ha pedido verificar paulatinamente la entrega de los 25 cautivos y cautivas, 50 por todo, que debe efectuar con arreglo al tratado, alegando, lo que es verdad, que tiene que exigirlos a los capitanejos, y que, representando cada cautivo el valor mínimo de 200 pesos bolivianos, es necesario que palpen primero todas las ventajas y los bienes de la paz.

“9º Me ha hecho presenta la imposibilidad material de que los indios que salgan a bolear anden con pasaporte, por los hábitos andariegos que les son peculiares por las largas distancias en que viven de los toldos de los capitanejos y caciques, y he convenido con él en esto, a ver qué sucede en la práctica.

“10º Me ha pedido que en cada fuerte o villa fronteriza se haga un rancho, para que los indios que salgan a comercio y que no tienen conocidos en cuyas casas alojarse peudan guarecerse: ya se lo he prometido.

“11º Me ha pedido también y se lo he prometido, pues es una pequeñez, que las comisiones vengan trimestralmente a Sarmiento a recibir las raciones, y que se demorarán en aquel punto 4 ó 6 días a los sumo, sean racionadas de carne.

“12º Me ha pedido que para evitar conflictos con los indios que salgan a bolear, no se hagan las descubiertas frente a tan largas distancias, como antes se han hecho en las fronteras de mi mando, y he convenido en ello.

“13º Igualmente me ha pedido si será posible algunas veces, avisando con un mes de anticipación, aumentar la entrega de yeguas y disminuir las raciones de azúcar, etc. He convenido en ello, creyendo que no habría dificultad para el proveedor en cambiar las especies.”

 

Nuevo tratado con los ranqueles

Suscripto en Poitahue el 20 de octubre de 1872

 “El General Dn. José Arredondo Comandante General de las Fronteras del Córdoba, San Luis y Mendoza, representante de Exmo. Gobierno Nacional, y los Caciques Mariano Rosas y Manuel Baigorria, por la otra parte, que reconocen y acatan, como miembros de la República Argentina, la soberanía y autoridad de la Nación, han convenido un tratado de paz sólido y duradero bajo las siguientes estipulaciones.

“Artículo 1º. Queda solemnemente acordado que existirá por siempre paz y amistad entre los pueblos cristianos de la República y las tribus Ranquelinas y éstos aseguran por este tratado fidelidad hacia el Gobierno y Pueblo de la Nación y el Gobierno de la República les promete igualmente protección fraternal.

“Artículo 2º. El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Mariano Rosas ($150) ciento cincuenta pesos bolivianos y ($100) cien pesos bolivianos al cacique Epumer; y ($7) siete pesos bolivianos a un trompa de órdenes, ($15) quince pesos bolivianos a un lenguaraz del referido cacique Mariano Rosas.

“Art. 3º El Gobierno Nacional pagará mensualmente al cacique Baigorrita ($150) ciento cincuenta pesos bolivianos, ($7) siete pesos bolivianos a un trompa de órdenes, y ($15) quince pesos bolivianos a un lenguaraz del referido cacique Baigorrita.

“Art. 4º El Gobierno Nacional asignará mensualmente a los caciques Ramón y Yanquetruz ($50) cincuenta pesos bolivianos y quince pesos bolivianos mensuales al lenguaraz de cada uno de los dos caciques.

“Art. 5º El Gobierno Nacional entregará a los caciques arriba mencionados cada tres meses dos mil yeguas, para repartir entre ellos y sus capitanejos.

“Art. 6º El Gobierno Nacional entregará a los caciques arriba mencionados cada tres meses (1.500) libras yerba, (1.000) mil libras tabaco, (500) cuadernillos papel, (750) setecientos cincuenta libras de harina, (500) quinientas libras de azúcar blanca, (200) doscientas libras de jabón y (2) pipas aguardiente.

 “Art. 7º Cada cacique arriba mencionado entregará dos cautivos. Los R. R. Padres Fray Tomás Ma Gallo y Moisés Alvarez, comisionados para celebrar estos tratados, arreglarán los medios de cambiar nuestros cautivos cristianos por los cautivos indios que tenemos y se da autorización a los comisionados para que traten de obtener la entrega de los demás cautivos que haya en los toldos por una remuneración de cien pesos bolivianos por cada uno.

“Es de necesidad que la tribu de Mariano Rosas se sitúe con sus toldos más acá en una de las lagunas que él elija, para poder atenderlos mejor. Y es tambien obligación de los caciques principales mandar todos los meses dos capitanejos con diez indios a esta Comandancia General para los casos en que ofrecieren mandar chasques a los caciques &a.

“Artículo 9º. Los caciques Mariano Rosas y Baigorria prestarán toda la proteccion y amparo a los sacerdotes misioneros que fuesen a tierra adentro, con el objeto de propagar el cristianismo entre los indios, castigando severamente al que no les tributase el debido respeto.

“Artículo 10º. Los caciques Mariano Rosas y el cacique Biagorria se obligan a perseguir a los indios gaucho ladrones quitándoles sus bienes y repartiéndolos indios pobres y honrados que observen con fidelidad este tratado de paz.

“Artículo 11º. El cacique Mariano Rosas y el cacique Baigorria se obligan a entregar a los desertores y criminales que se refugien en Tierra Adentro a las autoridades del país que los reclame, y también por su parte el Gobierno Nacional entregará todo indio que habiendo cometido una muerte o robo en Tierra Adentro, se refugie entre los cristianos, y sea reclamado por alguno de los caciques estipulantes.

“Artículo 12º. Ningún cristiano podrá ir a Tierra Adentro sin recabar de las autoridades militares fronterizas un pasaporte, que explique el objeto de su viaje, y los caciques Mariano Rosas y Baigorria se obligan aprehender a los cristianos que infrinjan esta artículo, quitándoles las mercaderías que lleven para negociar, prendas o caballos y dando cuenta al Jefe de la Frontera mas inmediata.

“Artículo 13º. Ningún indio podrá venir Tierra Adentro sin pasaporte de su correspondiente cacique, expresándose por cuánto tiempo viene licenciado y con que fines, y las autoridades militares fronterizas podrán arrestar a los infractores de este artículo, avisando a los caciques.

“Artículo 14º. Los indios solo podrán traer a vender ganado orejano. Toda compra o venta de ganados deberá hacerse en los fuertes fronterizos con intervención de la autoridad militar. Para las demás compras o ventas de cualquier género que sean, los indios podrán pasar la línea de la frontera, llegando hasta donde puedan vender con más provecho. Los caballos, mulas o yeguas de marcas conocidas o desconocidas en que vengan los indios no les serán quitados por ninguna autoridad civil ni militar y sólo podrán venderlos a los que fueron sus dueños.

“Artículo 15º. A la primera invasión grande o chica de las tribus de Mariano Rosas y Baigorria, y demás que les estén subordinados, el presente tratado quedará sin efecto, rompiéndose la paz por el Gobierno Nacional si no se recibiese explicaciones satisfactorias de su inculpabilidad, es decir, de que la invasión ha sido de tribus que no están en paz con el Gobierno Nacional.

“Artículo 16º. Igualmente quedará sin efecto el presente tratado y romperá la paz, cuando alguna de las partes contratantes faltase a lo estipulado en los contratos anteriores y siguientes y no diese en el término de dos meses una explicación satisfactoria sobre su conducta.

“Artículo 17º. El Gobierno Nacional ofrece indulto de la vida a todos los cristianos refugiados en Tierra Adentro que quieran volver a sus hogares, en la inteligencia de que los que no lo acepten, si bien no podrán ser reclamados por el Gobierno Nacional quedarán sujetos a las penas de la ley en todo tiempo.

“Artículo 18º. El pago y la entrega de todo lo que se estipula en los artículos anteriores se hará en Villa de Mercedes. Los caciques Mariano Rosas y Baigorria  mandarán sus representantes a recibir el sueldo que el Gobierno Nacional les asigna, el ganado y raciones de entretenimiento que deben distribuirse entre sus respectivas tribus. Los capitanejos, lenguaraces y escribientes vendrán en persona o mandarán sus apoderados.

“Artículo19º. En caso de invasión extranjera, los indios de Mariano Rosas y de Baigorria y todos sus dependientes prestarán todo su apoyo al Gobierno Nacional comprometiéndose a tomar las armas en defensa de la República, en cuyo caso el Gobierno Nacional les dará armas, pago y alimento.

“Artículo 20º. En caso de que alguna de las otras tribus se sublevasen contra el Gobierno Nacional, los caciques Mariano Rosas y Baigorria se comprometen a prestar el auxilio que se les requiera hasta someterlos.

“Artículo 21º. Este tratado durará seis años a contar desde el día en que se haga su canje y podrá ser renovado por mutuo convenio de las partes contratantes.

 “Artículo 22º. Los Reverendos Pdres Fray Tomás Ma Gallo y Moisés Alvarez quedan encargados de hacer la ratificación del presente tratado, así como todo lo demás conveniente. A ruego del cacique Dn. Manuel Baigorria el comisionado firmó este tratado en Poitagua (sit) a 20 de octubre de 1872 – Juan de Dios San Martín- A ruego del cacique Yaquentruz, por no saber firmar- Hilarión Nicolay- Como comisionado del General Arredondo firmó este tratado de paz en la misma fecha del mes y año- Fray Moisés Alvarez- Fray Tomás Ma Gallo- A ruego del cacique Mariano Rosas por no saber firmar, firmó ele scribiente este tratado en Leubucó a 24 de octubre de 1872- Martí J. López- A ruego del cacique Epumer Rosas por no saber firmar, firmó el escribiente este tratado en Leubucó a 24 de octubre de 1872- Gregorio Camargo- Como comisionado del Gral. Arredondo firma este tratado de paz en la misma fecha del mes y año- Fray Moisés Alvarez- Fray Tomás Gallo”.

 

Tratado entre el gobierno nacional y el araucano Lemunao o Limanao

firmado en Buenos Aires el 13 de octubre de 1869

“El Gobierno Nacional Argentino por una parte y por la otra la Comisión del Cacique Limonao, compuesta de sus dos hijos Hechinal y Mariano Ruiz, enviados expresamente por el mencionado Cacique a celebrar el presente tratado han convenido en los artículos siguientes:

“1º El Cacique Limonao con toda su tribu se declara súbdito Argentino, y reconoce en el Gobierno General el dominio y soberanía que tiene en todo el territorio de la República, que se comprende por la parte oriental de los Andes hasta terminar en el Estrecho de Magallanes.

“2º No reconoce otro Cacique y su tribu ningún dominio ni autoridad en los Caciques Calfucurá y Renqué, ni en ningún otro Cacique natural del país o de Chile, titulándose dueños de los territorios pertenecientes a esta República de una y otra banda del Río Negro, la Isla de Choelechoel, el Río Neuquén y el Limay.

“3º Como tales súbditos argentinos, el Cacique y toda su tribu formarán una Colonia agrícola militar, sea en Choelechoel o mas aproximado a Patagones donde el Gobierno Nacional le designe; y formarán el pueblo con los elementos que el Gobierno les facilite, bajo la dirección del ingeniero que mande al efecto.

“4º El mencionado Cacique y su tribu admitirán y obedecerán a un Comisario intendente que el Gobierno mandase para regentear la Colonia, y también admitirán uno o mas Sacerdotes que les enseñen la religión cristiana; uno o mas maestros de escuela que eduquen y enseñen a los niños de ambos sexos y a una o mas personas peritas que les enseñe la agricultura.

“5º El mencionado Cacique y su tribu declarados que sean súbditos argentinos, harán el servicio militar de frontera como Guardias Nacionales, contra toda invasión e indios ladrones, o de otro poder extranjero, poniéndose a las órdenes del Comandante del punto, o del que el Gobierno mandase, y harán este servicio con sus gentes de armas en sus propios caballos.

“6º En caso de invasión de indios ladrones o de chilenos que se introduzcan a robar a este lado de las cordilleras, territorio Argentino, el Cacique Limonao y su tribu se comprometen a expedicionar hasta el desierto en persecución de los invasores, y atacarlos donde les diesen alcance, se entiende a las órdenes del jefe que dirija la expedición.

“7º Poblados que estuviesen, antes o después de formado el pueblo, el Cacique Limonao y su tribu se ocuparán de labrar la tierra con los elementos que el Gobierno les proporcione.

“8º El Gobierno General por su parte reconoce y declara súbditos argentinos al Cacique Limonao y a toda su tribu, en los mismos términos y condiciones que expresan los artículos anteriores, y les concede todos los privilegios que las leyes del país acuerdan a los Guardias Nacionales.

“9º Les dará un área de campo en propiedad, suficiente para toda la tribu, donde el terreno sea mas a propósito para el cultivo y para la cría de ganados, como también mil ovejas, trescientas vacas, dos tercios yerba y dos barricas azúcar.

“10º Cada año les mandará el Gobierno un vestuario completo de Cacique y diez vestuarios de capitanejo completos, para que sean distribuidos uno para cada uno de los hijos del Cacique y el resto de los capitanejos.

“11º Si el Cacique y su tribu cumplen fielmente con todo lo que se le ha expresado en los artículos anteriores y que ellos lo prometen, el Gobierno les asignará un sueldo mensual al Cacique y cada uno de sus hijos mayores, así como a sus capitanejos principales y esto tendrá lugar cuando ya establecida la Colonia, sea informado el Gobierno, del exacto cumplimiento de todo lo tratado.

“En fe de lo cual en el Palacio de Gobierno, en Buenos Aires, a trece de octubre de mil ochocientos sesenta y nueve, se firma el presente tratado por el Excmo. Señor Ministro de Guerra y Marina, ante los testigos que firman y a ruego de la Comisión Limonao el jefe encargado de las tribus, habiéndose hecho dos de un tenor.

D.F. Sarmiento M - de Gainza”.

 

Negociaciones de Julian Murga con Miguel Linares y con Calfucura

“1º. La facultad de fundar y construir un pueblo de la misma localidad en que estamos establecidos. Esta gracia se extenderá hasta costear el Exmo. Gobierno su tratado pues V.S. bien sabe que no tenemos medios de pagar esa operación. Se nos concederá gobernados sin embargo conforme a nuestras costumbres como ahora, hasta que contraídos ciertos hábitos en esta vida nueva, estemos mas preparados para otras innovaciones que nos acerquen cada vez más hasta ponernos al nivel de los demás pueblos de la provincia y en este caso de ejercer los mismo derechos que los ciudadanos bajo la ley común.

“Una concesión en estos términos parece no tener inconveniente alguno. Si lo hubiera se habría sentido ya, pues vivimos en medio de poblaciones argentinas sin que de aquí resultan tropiezos como a V.S. le consta. Al contrario desde luego se nos impusieran otras condiciones sería dar aura a que cualquier espíritu turbulento quisiese tomar pretexto para tentar novedades perjudiciales. A favor de esta tolerancia nuestra tribu va poco a poco refundiéndose en la población cristiana, que lo son mis hijos y que tengo en casa y residencia temporal en la parte del sur de este pueblo.

“2º. Que el Exmo. Gobierno dote nuestro pueblo de una escuela. Mucho de mis compañeros hablan castellano, que es mi lenga tan natural para mí como lo es la de los indígenas. Esta escuela contribuiría poderosamente no sólo a adelantar nuestra civilización, sino también la de los pueblos naturales en general. Si el Exmo. Gobierno llevase una generosidad bien entendida hasta hasta hacer construir un local algo extenso, ella vendría a ser un Colegio de los indígenas del Sur.

V.S. conoce nuestras relaciones de partesco y de amistad con muchas tribus que nos confiarían sus hijos, y a las que se los pediríamos para su enseñanza y adelanto. A V.S. le consta cuánto resisten entregarlos para este fin a nadie; pero a nosotros no lo repugnaría por la comunidad de origen. Yo creo Sr. Coronel que los gastos que esto requiriese serían muy provechosos y productivos por consideraciones que V.S. no desconoce. Podríamos quizás ensanchar los efectos de esta medida hasta convertirla en medio eficaz de traer el camino de la civilización a tanta población indígena, hoy sumida en los errores del atrás y la miseria. Nadie puede afirmar que no saldrán de este plantel grandes hombres que arrancados a la vida bárbara empleen lo que valen en traer sus pueblos a la civilización. Mi condición que puedo llamar aventajada ha hecho que llegue a mi noticia quién es el Presidente Suáres de México, y quiénes han sido el Presidente Santa Cruz de Bolivia y aun el Presidente Gamarra del Perú”.

 

Articulos preliminares de paz ajustados con los comionados de Calfucura

En Bahia Blanca el 6 de diciembre de 1870

 “En Bahía Blanca, a seis de diciembre de 1870, reunidos el Sr. Coronel D. Julián Murga, comandante en la Frontera Costa Sud, Bahía Blanca y Patagones y los capitanes Millahuan y Platero, comisionados por el cacique D. Calfucurá, siendo presentes los ayudantes del Señor Coronel, el comisario D. Felipe Caronti y los capitanes Pascual Marianito Linares, vista la carta de amistad que el cacique General D. Juan Calfucurá, ha dirigido al Sr. Coronel Murga y después de algunas explicaciones correspondientes al objeto de esta misiva, se ha convenido en lo siguiente:

“1º. Olvido completo de lo pasado, sin reclamos de ninguna clase, bajo la condicion, de que la buena paz ha de seguir de nuevo franca y leal, entre el Gobierno Nacional y el Cacique General Don Juan Calfucurá.

“2º. El Cacique General D. Juan Calfucurá, se compromete en no permitir que se haga efectiva ninguna invasión por los indios que dependen de él, y a dar aviso toda vez que se prepare alguna, sin su consentimiento.

“3º. El Sr. Coronel Comandante de esta Frontera, se va a empeñar para que el Gobierno Nacional siga otra vez con el tratado de paz que tenía antes establecido acordándoles las raciones uqe antes recibían para serles entregadas si es posible, aquí mismo en Bahía Blanca, punto el más cercano y propio, para que las comisiones vengan a recibirlas, y esto para secundar el deseo del misma Cacique General. Con este objeto, el Sr. Coronel pasa a Buenos Aires para arreglar definitivamente con el Gobierno Nacional, las condiciones correspondientes.

“4º. Estos preliminares de paz tendrán fuerza de verdadero tratado, al regreso a este punto del Sr. Coronel Murge, que será más o menos entre 20 ó 30 días.

“5º. Mientras tanto, todos lso indios de Calfulcurá, podrán venir libremente a Bahía Blanca, por cualquier comisión o a negocio, quedándoles abierto el camino sin dificultad ninguna, y donde una comisión de vecinos nombrados al efecto, los atenderá hasta el regreso del Sr. Coronel, bien entendido, que por parte de ellos no habrá invasión ninguna.

“Hecho en la Casa habitación del Sr. Coronel D. Julián Murga, comandante de esta Frontera, hoy día de la fecha arriba expresada; y para constancia firman el Sr. Coronel; y a ruego de los capitanes Millahuán y Platero, los Sres. D. Diego M. Lara y D. Jorge Liddle, y el comisario D. Felipe Caronti funcionando como secretario, A ruego del capitán Millahuan, Diego M. Lara. A ruego del capitán Platero, Jorge Liddle, Felipe Caronti, secretario.”

 

Convenio de cooperacion entre el coronel Francisco de Elia y el cacique pampa Cipriano

En Azul del 9 de octubre de 1872

“1º. De conformidad general acordaron los caciques y capitanejos que se hallaban presentes, nombraron como su jefe principal al cacique Cipriano Catriel. Manifestando todos hallarse conforme; y que los indios que se encontraban independientes a su mando, en lo sucesivo se someterían a la autoridad de dicho cacique, y el que así no lo hiciere no sólo se consideraría rebelde, sino enemigo del Gobierno de la Nación.

“2º. Por aclamación general y de acuerdo todos los caciques y capitanejos nombraron como su segundo jefe, al cacique Calfuquir; poniéndolo en ese momento en posesión de su cargo.

“3º. Se estipuló de común acuerdo y con la parobación de todos los caciques presentes quienes se prestaron muy gustosos de cooperar a la defensa y resguardo de la frontera, quienes prestarán toda clase de auxilio que esté a su alcance al Jefe de ella cuando lo necesite; reconociéndolo como representante del Gobierno Nacional; como también prestarle su cooperación en cualquier eventualidad; pidiendo a su vez al cacique Catriel al infrascripto [Elía] le preste su influencia moral y material para someter a aquellos caciques que con alguna parte de indios desaprobasen el pacto estipulado; y al mismo tiempo hacerles conocer que cuenta con la protección del Gobierno, que tienen que obedecerle y respetarle, y poder también capturar capitanejos e indios, que desde algún tiempo anterior han estado causando graves perjuicios en los intereses fronterizos; como asimismo para repeler cualquier invasión exterior.

“4º. Convinieron también que el cacique Catriel investiría la autoridad de cacique principal de todos los indios (por corresponderlo el derecho de reinado) desde el fallecimiento de su padre Juan Catriel, habiendo sido reconocido siempre por tal, a excepción de Manuel Grande, Ramón Lopez, Cachua y Chipitruf, que anteriormente han pertenecido a Calfucurá, pero desde esta fecha quedan bajo las inmediatas ordenes de Catriel como todos los demás. Y que en cualquier ocurrencia debe entenderse directamente con el Comandante general de frontera; prohibiendo a todos los caciques hacerlo parcialmente.

“5º. Queda desde esta fecha, queda establecida entre la autoridad que representa el infrascripto y el cacique Catriel a armar todos los indios bajo sus inmediatas órdenes y formar un cuerpo mixto de Infantería y Caballería cristiana, para someter al cacique Manuel Grande, por medio de la fuerza si necesario fuese, y cautivar al cacique Ramón López, amparador de desertores y ladrones, como también habérsele justificado el haber cometido un robo, cerca de un mes pasado, en la hacienda la Testamentaria de un finado Gabriel Morán de este partido.

“6º. De común acuerdo quedó establecido que todos los ladrones serían sometidos a prisión, y castigados según el grado de culpabilidad que se le hallase a cada uno; como también la entrega de todos los desertores que se encontrasen amparados en los Toldos de algunos caciques y capitanejos.

“7º. Se sancionó por unanimidad que el cacique Catriel convocara a una reunión de toda la indiada, para el día 11 del cte., con el fin de proclamar todos los puntos arriba indicados y preparar los medios de someter al cacique Manuel Grande y la aprehensión del cacique Ramón López con todos sus ladrones.

“8º. Que toda vez que la autoridad civil necesitase la cooperación del cacique Catriel a cualquier objeto de servicio se la prestaría inmediatamente muy gustoso; como igualmente si de algún robo sabía la autoridad perpetrado por algún indio, se lo denunciará; que en el acto haría aprehender al autor y lo entregaría al Juez de Paz (que estaba presente) para que le diera el castigo que le corresponda.

“Que en cumplimiento de lo que significan los artículos anteriores se hace seriamente responsable el cacique principal Cipriano Catriel, para la autoridad que representa el infrascripto, contando para esto con el apoyo de sus caciques y capitanejos”.

 

convenio de cooperacion entre el coronel Francisco de Elia y el cacique pampa Cipriano

 En Azul del 15 de octubre de 1872

“1º. Los indios se comprometen a desarmarse quedando en poder del cacique Catriel las lanzas para armar la indiada cuando el Jefe de la frontera lo crea conveniente.

“2º. En caso de invasión las indiadas amigas operarán en conjunto con las fuerzas de la frontera bajo las órdenes del Jefe de la frontera.

“3º. Se dará a Catriel una fuerza de 50 hombres cristianos, los cuales permanecerán armados en la toldería de Catriel, y será la única fuerza armada que haya en las tolderías, no pudiendo armarse otras de las indiadas si no con orden del Jefe de la frontera o el Juez de Paz del Azul.

“4º. El cacique Catriel es reconocido por el Gobierno Nacional como el cacique principal de todas las tribus, y todos los de más caciques bajo sus ordenes.

“5º. Todo indio que cometa un robo o se le encuentre animales robados, será entregado a la autoridad para que se le aplique la pena que sea de justicia.

“6º. El 15 de noviembre se presentarán en el Azul todas las indiadas para saberse el número de lanzas que tienen, y entonces entregarán una lista nominal de todos los nombres de los indios, para que la autoridad pueda saber el nombre de todos ellos.

“7º. Los indios se comprometen a perseguir a los desertores de la división, y además en caso de invasión, las descubiertas que se tengan que hacer serán compuestas de mitad cristianos y la mitad de indios.

 

Tratados del teniente coronel Liborio Bernal con Quempil y Jaucamil

Celebrados en Carmen de Patagones el 1º de agosto de 1872

“Los caciques Quempil y Jaucamil deseando establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno de la República Argentina y deseando éste prestarle todo el apoyo y protección que le sea posible de manera que todo redunde a favor y seguridad del país, han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los artículos siguientes, que se prometen solemnemente y se obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad.

“Art. 1º. Las tribus e indiadas de los caciques Quempil y Jaucamil y los amigos de él podrán venir libremente a comerciar en el pueblo del Carmen y en cualquier otro pueblo de la República Argentina y sus personas como también los animales que conduzcan o que lleguen a adquirir legítimamente serán completamente respetados y protegidos. De igual modo, todo habitante de la República Argentina que quiera comerciar con dichas tribus e indiadas podrá hacerlo libremente y su persona como también los animales y efectos que conduzcan o que lleguen a adquirir legítimamente serán completamente respetados y protegidos.

“Art. 2º. Habiendo dispuesto el Gobierno de la República Argentina explorar el Río Negro, los caciques Quempil y Jaucamil se comprometen a prestar todos los auxilios que les sean posibles, los que serán debidamente remunerados y pagados por el gobierno.

“Art. 3º. Los caciques Quempil y Jaucamil se obligan a estar siempre prontos con sus indiadas para proteger y apoyar la defensa de Patagones obrando a las órdenes del Comandante del punto y según las instrucciones que de él recibieren.

“Art. 4º. Quedan obligados los caciques Quempil y Jaucamil a transmitir al Gobierno de Patagones y a cuantas autoridades les sean posibles toda noticia que adquieran acerca de invasión o movimiento de indios enemigos.

“Art. 5º. Los caciques Quempil y Jaucamil reconocen al sargento mayor Don Miguel Linares como cacique y jefe de los campos y serán indios enemigos de los caciques Quempil y Jaucamil todos los indios que sean enemigos del Gobierno.

“Art. 6º. En caso que el Gobierno de la República Argentina resolviese atacar o expedicionar contra los indios enemigos, están obligados los caciques Quempil y Jaucamil a ponerse en campaña con todos sus indios; debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que les comunique el Jefe o autoridades que el Gobierno designe al efecto.

“Art. 7º. El Gobierno se obliga a darles anualmente: cien yeguas al corte – diez arrobas de azúcar – seis arrobas de yerba – cuatro arrobas de tabaco – una resma papel y un vestuario para cada cacique.

“Y en fe de todo lo que queda pactado, se formarán dos ejemplares iguales firmados por los caciques Quempil y Jaucamil y por el Teniente Coronel Don Liborio Bernal, Comisionado por el Superior Gobierno para formular tratados con los indios; habiendo concurrido como testigo el sargento mayor Don Miguel Linares en Patagones a 1º de agosto de 1872.

“Por el cacique Quempil por no saber firmar, lo hizo a su ruego el Sr. Dn. Manuel B. Alvares – fiormado Manuel B. Alvares.

“Por el cacique Jaucamil por no saber firmar, lo hizo a su ruego el Sr. Dn. Juan P. Córdoba – firmado Juan Paolo Córdoba – firmado Liborio Bernal.

“Por el sargento mayor Dn. Miguel Linares por no saber firmar, que concurrió como testigo a este arreglo – firmado Nicolás Antonio Sosa.

 

Segundo arreglo:

“El caciques Juan Nancuchendo deseando establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno de la República Argentina y deseando éste prestar a dicho cacique todo el apoyo y protección que le sean posibles; de manera que todo redunde a favor y seguridad del país en general, han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los artículos siguientes; que se prometen solemnemente y se obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad.

“Art. 1º. Las tribus e indiadas del cacique Juan Nancuchendo, y los amigos de él podrán venir libremente a comerciar en el pueblo del Carmen y en cualquier otro pueblo de la República Argentina y las personas como también los animales y efectos que conduzcan o que lleguen a adquirir legítimamente serán completamente respetados y protegidos. De igual modo, todo habitante de la República Argentina que quiera ir a comerciar con dicha tribus e indios podrá hacerlo libremente y su persona como también los animales y efectos que conduzcan o que lleguen a adquirir legítimamente serán completamente respetados y protegidos.

“Art. 2º. Habiendo resuelto el Gobierno de la República Argentina explorar el Río Negreen todo su curso, el cacique Juan Nancuchendo se compromete a prestar todos los auxilios que les sea posibles, los que serán debidamente remunerados y pagados por el gobierno.

“Art. 3º. Si el Gobierno de la República Argentina determinase ocupar algún punto militar, en la costa del Río Negro, el cacique Juan Nancuchendo se compromete a prestar todos los auxilios que le sean posibles, los que serán debidamente remunerados y pagados por el Gobierno.  

“Art. 4º. El cacique Juan Nancuchendo se obliga a estar siempre pronto con su indiada para proteger y apoyar la defensa de Patagones obrando a las órdenes del Comandante de este punto y según las instrucciones que de él recibiese.

“Art. 5º. Queda obligado el cacique Juan Nancuchendo a transmitir al Comandante de Patagones y a cuantas autoridades le sea posibles toda noticia que adquieran acerca de intento de invasión o movimiento de indios enemigos.

“Art. 6º. El cacique Juan Nancuchendo, reconoce al cacique Miguel Linares por amigo del Gobierno y Jefe de los campos; y serán indios enemigos del cacique Juan Nancuchendo, todos los indios que sean enemigos del Gobierno.

“Art. 7º. En caso que el Gobierno resolviese atacar o expedicionar contra los indios enemigos, está obligado el cacique Juan Nancuchendo a ponerse en campaña con todos sus indios; debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que les comunique el Jefe o autoridad que el Gobierno designe al efecto.

“Art. 8º. Llegado que sea el caso, del artículo anterior, el cacique Juan Nancuchendo, los Capitanes y Soldados de que se componga su Tribu, recibirán mientras dure la campaña los sueldos que está fijados para los indígenas, y serán además, alimentados por cuenta del Gobierno; para todo el cual, serán revistadas cuando el Gobierno lo disponga.

“Art. 9º. El cacique Juan Nancuchendo, gozará el sueldo de su clase; debiendo revistar en las listas de la Tribu del Cacique Linares. 

“Art. 10º. El Gobierno se obliga, por su parte, a darle cada seis meses trescientas vacas al corte, cuatrocientas libras de azúcar, trescientas libras de yerba Parnanguá, doscientas libras de tabaco negro en rama, cuatro damajuanas de jinebra y dos resmas papel de hilo, a más se la dará un vestuario fino para el Cacique y seis regulares para los Capitanes, constando cada uno de ellos de un sombrero, un poncho, un chiripá, un pañuelo de seda, una camisa, un calzoncillo, y un par de botas. Esto lo recibirá anualmente y en fe de todo lo que queda pactado, se formarán dos ejemplares de un tenor los que serán firmados por el Comisionado del cacique Juan Nancuchendo Guenul y por el Teniente Coronel Don Liborio Bernal, Comisionado por el Superior Gobierno para formular tratados con los indios. Habiendo concurrido como testigos los Sres. Don Mariano Larrazábal y Dn. Ignacio León, en Patagones a ocho de octubre de mil ochocientos setenta y dos.

“Guenul por no saber firmar hizo una señal de cruz +

Liborio Bernal –Testigo Mariano Larrazábal Ignacio León.

 

Tratado con los pehuenches

 “Habiedo sido invitado por el cacique Caepé para entrar en tratados a fin de disminuir los males que resultan de la guerra que hace tres años existe entre las fuerzas de la frontera de la República y las tribus que viven en el desierto, a consecuencia de las intrigas y trabajos hechos por el caudillo Pedro Pérez y otros que se hallan en igual caso que él;considerando además el malestar que de esto resulta tanto para las tribus como para los paisanos que viven fuera de frontera y en vista de la invitación, olvido y perdón de lo pasado que pide elk expresado cacique, propone las bases siguientes contando con la aprobación del Sr. Gral. Arredondo y del Exmo. Gobierno Nacional.

“1º. El cacique Caepé y los seis subordinados que lo acompañan, mandarán a este punto una comisión de los capitanejos o personas de su confianza dándoles desde ya la seguridad de no ser ofendidos y guardarles todas consideraciones y garantías acostumbradas a esta clase de enviados, corriendo por cuenta de esta Comandancia la mantención de los comisionados del cacique Caepé durante estén en San Rafael en tratados.

“2º El cnel. Segovia se obliga por su parte a no hospitalizar con las fuerzas de su mando a ninguna de las tribus que viven en las Barrancas, Rio Grande, Neuquén y demás durante estén en tratados.

“3º El cacique Caepé se obliga por su parte a no permitir se dé malón a los arreos que por este tiempo pasan por el ´plancho`, ´Cajón Grande` y otros pasos de la Cordillera al Sud ni a ninguna de las propiedades de los estancieros que están fuera de la frontera, dando aviso inmediatamente a esta Comandancia de cualquier otra invasión  que venga de las indiadas de más adentro y siendo responsable de cualquier acto de esta clase que cometan sus mocetones.

“4º También se compromete al cacique Caepé a entregar a esta Comandancia a los cristianos gauchos que aún existen en esas tribus, como prueba de su buena fe y de que desean realmente el vivir en paz, prohibiéndoles inmediatamente todos salteo que quieran hacer o el que pretendan escaparse.

“5º Tanto el cnel. Segovia como el cacique  Caepé o los demás que lo acompañan permitirán ir y venir a individuos que quieran negociar siendo uno y otros obligados el guardar el respeto a los negociantes.

“6º Tanto de la tribu del cacique Caepé como de los seis caciques que están a sus órdenes entregarán en San Rafael a los cautivos y cautivas que tengan en su poder, sin excepción alguna, obligándose el cnel. Segovia a hacer otro tanto con los que existan de esas tribus en la provincia de Mendoza.

“Estas bases son bajo las cuales se puede arribar a un tratado formal y para lo cual empleará  el cnel. Segovia, jefe de la frontera de Mendoza, toda su influencia para con el Exmo. Gobierno Nacional y con el Sr. Gral. Arredondo para q sean aceptadas, hasta que se celebre el tratado en forma con las instrucciones que reciba”

 

1º -Texto

San Rafael del 27 de agosto de 1872-

 “En la villa de San Rafael a los veinte y siete días del mes de agosto del año de mil ochocientos setenta y dos, Don Ignacio M. Segovia, Coronel y Comandante en jefe de la Frontera Sud de Mendoza, en representación del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina por una parte, y por la otra el cacique Juan Agustín Ferrada  y Vilo, comisionado principal de las tribus Pehuenches que viven en las Barrancas y a este lado del río Neuquén; el capitanejo José Caepé en representación de su padre el cacique principal Caepé; el capitanejo Necull y el lenguaraz principal Miguel Castro por parte del cacique  Tranaman; el capitanejo Manuel Barros por la del cacique  Udalman, entrando también en el convenio que sigue los caciques Juan Millalén (a) Juan Chico y Chenquel, aunque no haya este último mandado su representante por hallarse ausente pero respondiendo por su buena fe el cacique Juan  Agustín Ferrada y Vilo quien provisoriamente lo representa; convinieron en el siguiente tratado de paz, cuyo fiel cumpliendo garantizan formal y solemnemente ambas partes.

“Art. 1º Desde hoy en adelante los caciques y capitanejos arriba expresados y que firman el presente tratado por sí o según sus representados, se comprometen a mantener y hacer mantener a sus tribus la más completa paz con el Gobierno y Pueblo de la República Argentina; y por su parte el Gobierno Argentino se compromete a proteger y amparar la residencia tranquila y permanente de dichos caciques, capitanejos y sus tribus en el territorio que actualmente poseen, hasta la margen derecha del río Grande o Colorado.

“Art. 2º En el terreno intermedio de la línea de frontera y el límite fijado para residencia de las tribus, el Jefe de la Frontera podrá establecer los fortines que juzgue convenientes y en el caso de establecerse algún poblador de una u otra de las partes contratantes fuera de la línea se requerirá licencia escrita del Jefe de la Frontera.

“Art. 3º Los permisos para bolear en ese territorio serán igualmente dados por el Jefe de la Frontera, a quien dará aviso previo el cacique de salir sus indios a ese objeto y en este caso se fijará el número de los que vayan.

“Art. 4º Los cautivos o prisioneros que al tiempo de ratificar estos tratados se encuentren en poder del Jefe de la Frontera o en el de los caciques y sus tribus se entregarán recíprocamente sin cargo alguno.

“Art. 5º Los caciques y capitanejos quedan solemnemente obligados a entregar al Jefe de la Frontera a los desertores o grupos de soldados armados que vayan a asilarse entre ellos a sus tribus debiendo el expresado Jefe de la Frontera satisfacer los gastos de la remisión y hospedar (con generosidad) a los individuos que vengan desempeñando esta Comisión; prestando para ello el auxilio que fuese necesario.

“Art. 6º El gobierno Nacional se compromete a hacer respetar la ocupación del terreno fijado para residencia de las tribus, en el cual podrán vivir pacíficamente bajo el amparo del Gobierno y en el caso de ser alguna vez desconocida la autoridad del cacique principal Caepé por una parte de los indios, el Jefe de la Frontera cooperará a restablecer la obediencia de los indios a su cacique considerándose como enemigo común la tribu que se rebelase.

“Art. 7º El gobierno Nacional costeará la educación elemental, primaria de doce jóvenes indígenas (escogido entre los hijos de los caciques y capitanejos y siendo este numero permanente) debiendo completar su enseñanza con un año de agricultura práctica en la Escuela Nacional de este ramo de Mendoza.

“Art. 8º Se delcara libre entre las tribus y las poblaciones de la República todo comercio lícito con tal que las personas que lo ejerzan se presenten comunidas de un pasaporte de autoridad competente que justifique su procedencia y buena fe para facilitarle las relaciones con las tribus amigas se establecerán tres postas: una situada en Barrancas y bajo la dirección del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, la otra en Chenqué, ésa a cargo del lenguaraz principal Miguel Castro, y la tercera en la junta de los ríos Atuel y Salado a cargo ésta de una persona mandada por el Jefe de la Frontera. Los diez y ocho caballos que harán el servicio de estas postas serán entregados con este fin por la Comandancia de Fronteras.

“Art. 9º Los caciques se comprometen a no dejar pasar por su territorio ninguna invasión dirigida contra las poblaciones de la República Argentina y a dar aviso de cualesquiera otra que aunque no deba pasar por su territorio, tenga noticias de que se dirige contra las referidas poblaciones, cooperando con sus armas a las ordenes del Jefe de la Frontera para impedir o castigar con la invasión.

“Art. 10º Los caciques signatarios de este tratado reconocen la soberanía de la República Argentina sobre todo el territorio de la República y el Gobierno Argentino reconoce a las tribus del cacique principal Caepé y sus subordinados la posesión tranquila de las tierras que ocupan hasta el límite fijado por el Art. 1º mientras el presente convenio de paz (sic).

“Art. 11º El Gobierno Argentino se compromete a dar anualmente un sueldo de doscientos pesos bolivianos al cacique principal Caepé, ciento sesenta pesos al cacique Tranaman, ciento sesenta pesos al cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, ciento cuarenta pesos al cacique Udalman, ciento cuarenta al cacique Juan Millialén (a) Juan Chico. Al cacique Chenquel podrá declararse con sueldo anual de ciento treinta pesos una vez que se presente al Jefe de Frontera y acepte las condiciones del presente tratado de paz y manifieste estar dispuesto a cumplirlas.

“Art. 12º Los capitanejos, lenguaraces, etc de las tribus aliadas tendrán los siguientes sueldos:

“Tribu del cacique Caepé – Capitanejo José Caepé por año $72 – Id. Masucha Id. 72”

“Tribu del cacique Tranaman – Capitanejo Necull por año $72 – Id. Lincomán Id. 72”

“Tribu del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo – Capitanejo Antonio Vilo por año $72 – Id. Juan Dios Vilo Id.72”

“Tribu del cacique Udalman – Capitanejo Miguel Barros por año $72 – Id. Pablo Manquené Id. 72”

“Tribu del cacique Juan Millialén (a) Juan Chico – Capitanejo Manuel Huinchuman por año $72-

“Tribu del cacique Chenquel – Capitanejo Huinhular por año $72

“Lenguaraces principales – Mariano García por año $60 – Miguel Castro””” 60 – un escribiente”””60

“Lenguaraces segundos – Lincón Maturano por año $55 – Maiquehuén”””55

“Comisario en las “Barrancas” – Mauricio Gómez por año $50”

 

2º -Texto

San Rafael del 27 de agosto de 1872-

 “En la villa de San Rafael a los veinte y siete días del mes de agosto del año de mil ochocientos setenta y dos, Don Ignacio M. Segovia, Coronel y Comandante en jefe de la Frontera Sud de Mendoza, en representación del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina por una parte, y por la otra el cacique Juan Agustín Ferrada  y Vilo, comisionado principal de las tribus Pehuenches que viven en las Barrancas y a este lado del río Neuquén; el capitanejo José Caepé en representación de su padre el cacique principal Caepé; el capitanejo Necull y el lenguaraz principal Miguel Castro por parte del cacique  Tranaman; el capitanejo Manuel Barros por la del cacique  Udalman, entrando también en el convenio que sigue los caciques Juan Millalén (a) Juan Chico y Chenquel, aunque no haya este último mandado su representante por hallarse ausente pero respondiendo por su buena fe el cacique Juan  Agustín Ferrada y Vilo quien provisoriamente lo representa; convinieron en el siguiente tratado de paz, cuyo fiel cumpliendo garantizan formal y solemnemente ambas partes.

“Art. 1º Establécese por ambas partes como límites territoriales, la actual línea de fronteras, pudiendo las tribus amigas ocupar hasta la margen derecha del río Grande o Colorado; y considerándose como actual línea de fronteras de parte de la República Argentina todos los terrenos situado a este lado de los ríos Atuel y Salado, como línea de la frontera de Mendoza.

“Art. 2º El terreno que se extiende entre amabas líneas es considerado como campo neutral, pudiéndose ser poblado y trabajado por la gente de ambas partes contratantes; observándose en este caso la medida siguiente: el Sr. Comandante en Jefe de la Frontera Sud de Mendoza expedirá una licencia por escrito a la persona que quisiere ocupar una parte del campo neutral; bien sea para la labranza o el cuidado de ganados, para residir en esos terrenos, dicha licencia es indispensable y sirve de salvo conducto; de parte de las tribus amigas se hará lo mismo para que sean respetados los individuos que vienen de sus territorios.

“Art. 3º Si en el campo se encuentran partidas de boleadoras o negociantes de ambas partes se considerarán en todo y por todo como amigos prestándose mutuamente el apoyo que pudieran necesitar unos y otros y evitarán de todo modo cualquier incidente que pudiere turbar la tranquilidad y buena armonía entre las tribus amigas y los vecinos de esta Provincia.

“Art. 4 Nadie puede salir a bolear o afuera de los límites ya mencionados sin ser provisto de su pasaporte, sea de parte de esta comandancia en Jefe, o de parte de las tribus amigas. El que contraviniere a esta disposición y cayese en mano de la autoridad de una o de otra parte será considerado como malhechor y castigado según lo disponen las leyes vigente entre ambos contratantes.

“Art. 5º Para mantener el orden en el campo neutral se nombrarán dos comisarios, de aquellos reconocidos como honrados y trabajadores, que residirán en dicho campo; uno lo mandarán las tribus amigas y el otro será nombrado por parte del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina o su encargado en esta frontera.

“Estos comisarios revisarán con toda prolijidad los pasaportes y licencias que presentan los individuos que desean trabajar en el campo neutral o quieren pasar de esta Villa a las Barrancas o viceversa. Dichos comisarios se ayudarán recíprocamente en el cumplimiento de sus deberes: es decir, se prestará uno al otro si se ofrece la fuerza necesaria para capturar malhechores o reducir a prisión personas sospechosas que anduviesen en esos campos. Sobre todos estos dos funcionarios buscarán siempre estar en las mejores relaciones uno con el otro para cumplir fielmente con su poder.

“Art. 6º Los cautivos tanto cristianos como indígenas, que se encuentren en la actualidad en carácter de tales y que voluntariamente quieran regresar a sus hogares serán mutuamente entregados por amabas partes para efectuarlo.

“Art. 7º Se concede un indulto general a todos los acusados políticos o desertores o vecinos de esta Provincia que se hallen asilados entre las tribus amigas, si esos se presentan con una salvo conducto de los caciques amigos y que no hayan cometido crímenes que deban ser juzgados por las leyes vigentes, quedando excluido de este indulto hasta resolución del Superior Gobierno Nacional, el titulado coronel Hayala, Pedro Pérez, Jesús Sosa, Isaac Torres, Nicasio Fuentes y Jerónimo Guzmán.

“Art. 8º Declárese libre entre ambas partes todo comercio lícito, con tal que las personas que lo ejerzan se presenten a las autoridades locales munidos de un pasaporte de las suyas respectivas que justifique su procedencia y buena fe; quedando obligadas una y otras autoridades donde tenga lugar el comercio a garantir y proteger a los negociantes contra bandas de ladrones u otras personas que pretendieran hacerles violencia como puediera suceder con individuos que conduzcan arreos de ganado de esta República a la de Chile o los que vienen de aquellas con mercaderías por caminos situados al Sur del Planchón.

“Art. 9º Nómbrase por parte del Sr. Comandante en Jefe de la Frontera Sud de Mendoza, comisionado para proteger a lso negociantes y demás ciudadanos argentinos, de las tropelías y arbitrariedades que puedan cometer individuos de las tribus amigas en la persona de los mesionados que van de este punto a esas tribus por cualquier motivo a o asunto de negocio, al individuo Mauricio Gómez por inspirarle este la suficiente confianza para desempeñar el expresado empleo. Por parte de las tribus amigas de las Barrancas representadas por el cacique Ferrada y Vilo se reconocerá como comisionado en este departamento al Comandante de la Guardia Nacional, Capitán Don Juan de la Cruz Pérez por ser éste el designado por ellas para desempeñar el designado empleo.

“Art. 10º Para facilitar las relaciones con las tribus amigas se establecerán tres postas, teniendo cada una seis caballos a su disposición para despachar sus chasques: la de una situada en las Barrancas bajo la dirección del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, la otra en el lugar denominado Chenquecó, al cargo del lenguaraz principal Miguel Castro y la tercera en la junta de los ríos Atuel y Salado, y será atendida por una persona mandada a este efecto en dicho paraje por el señor Comandante en Jefe de la Frontera de Mendoza. Los diez y ocho caballos que harán el servicio de posta serán entregados con este fin por esta Comandancia en Jefe al Cacique Ferrada.

“Art. 11º Establecese entre ambas partes una alianza ofensiva y defensiva, con las obligaciones y para los casos siguientes: por parte de las tribus amigas se comprometen a no dejar pasar por su territorio ninguna invasión  dirigida contra poblaciones de la República Argentina y a dar oportuno aviso de cualquier otra que aunque no deba pasar por su territorio, tengan noticia de que se dirige o intenta serlo contra las referidas poblaciones: las mismas tribus declaran que se mantedrán rigurosamente neutrales en el caso de guerra civil en la República Argentina; pero se comprometen a desarmar y dar parte inmediatamente a las autoridades argentinas de todo grupo o fracción armada que se albergue en sus tolderías o territorio, sea cualquiera el objeto o pretexto como en otro tiempo lo hizo Pedro Pérez.

“Art. 12º El Gobierno Argentino por ser parte se compromete a prestarles el auxilio de la fuerza Nacional para el caso de que alguna de las diversas tribus subordinadas actualmente al cacique principal Caepé se revelasen contra él, o que algunas de las colindantes que no le estén subordinadas le declarasen la guerra con motivo de impedirles el paso por su territorio para invadir la República Argentina.

“Art. 13º Si las fuerzas del Gobierno Nacional Argentino tuvieren que batirse contra tribus que se sublevasen contra él, los caciques comprendidos en este tratado cooperarán con las fuerzas nacionales contra dichos enemigos.

“Art. 14º El Gobierno Argentino se compromete a dar anualmente un sueldo de doscientos pesos bolivianos al cacique principal Caepé, ciento sesenta al cacique Tranaman, ciento sesenta al cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, ciento cuarenta al cacique Udalman, ciento cuarenta al cacique Juan Millialén (a) Juan Chico. Al cacique Chenquel podrá declararse con sueldo anual de ciento treinta pesos una vez que se presente a esta comandancia en Jefe, bien sea él o su representante a manifestar que acepta las condiciones del presente tratado de paz y está dispuesto a cumplirlas.

“Art. 15º Los capitanejos, lenguaraces y comisarios de las tribus aliadas tendrán anualmente los sueldos que se expresan en la adjunta lista.

“Art. 16º Comprométese a si mismo a mandar entregar cada seis meses en al margen derecha del río Malalgüe al representante del cacique Caepé o a cualquiera otro de las tribus amigas, que pueda justificar su misión con destino a ser distribuido del modo más equitativo entre todas las tribus amigas que entran en estos tratados las siguiente:

“Para los caciques: azúcar blanca, cinco arrobas (5 a) Yerba misionera, cinco arrobas (5 a) Tabaco tucumano, seis arrobas (6 a) Papel, ochenta y cinco cuadernillos (80 cs) Jabón, dos arrobas (2 a)

“Para capitanejos y lenguaraces: azúcar, ocho arrobas y media (8 1/2 a) Yerba, ocho arrobas y media (8 1/2 a) Tabaco, once arrobas (11 a) Papel, ciento y treinta y cinco cuadernillos Jabón, cinco arrobas (5 a)

“Para los mocetones: azúcar, cuarenta arrobas (40 a) Yerba, cuarenta arrobas (40 a) Tabaco, cuarenta y ocho arrobas (48 a) Papel, seiscientos cuadernillos (600 cuads)

Jabón, veinticinco arrobas (25 a) Y cinco barriles de aguardiente (5 barriles) Y diez barriles de vino (10 barriles)

“También se entregarán anualmente doscientas yeguas a las tribus amigas o sean cien cada seis meses.

“Art. 17º La entrega de los arribas mencionados artículos se hará después de ratificado el presente tratado por el Superior Gobierno de la República de una parte y por el cacique Caepé de otra en representación de las tribus amigas; lo que se efectuará en el término de tres meses contados desde la fecha en que se ha firmado el presente tratado, en consideración de la grande distancia que hay de este punto hasta la Capital de la Nación, residencia de ese S.E. el Sr. Presidente de la República Argentina; y ambas partes se comprometen a no ejercer entre sí el menor acto de hostilidad durante los tres meses señalados para la ratificación de esos tratados.

“Art.18º Después de aprobado y ratificado los presentes tratados si el cacique principal Caepé o algunos de los caciques amigos quisiesen se les construya un edificio para capilla cristiana y escuela en un paraje que ellos determinaran para que se cristianen y eduquen bajo esta Religión algunos niños o que los caciques y capitanejos quieran mandar a sus hijos a que se eduquen en los colegios nacionales de la República; todos los costos para uno y otro caso se harán por cuenta del Gobierno Argentino, proveyendo en el primer caso de preceptores y capellanes y de todos los útiles necesarios a uno y otro establecimiento; y en el segundo a la mantención, vestuario y demás necesidades de los jóvenes que entren a educarse en los colegios nacionales.

“Art. 19º El Gobierno Argentino se compromete también a dar al cacique principal Caepé y a los demás caciques amigos comprendidos en estos tratados, en calidad de regalo un vestuario completo correspondiente a su categorías. También se les regalará a estos mismos, por esta sola vez como gracia y como prueba de la buena disposición en que el Gobierno Nacional se haya para con ellos una montura completa de buena calidad.

“Art. 20º Los vestuarios de paisanos que se dan a los capitanejos presentes y que asisten a la celebración de los tratados de paz de la fecha, a si mismo que las cien yeguas que se entregan al cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo para ser distribuidas entre los caciques amigos son una gracia especial que hace el Gobierno Argentino a los dichos caciques.

“Art. 21º El presente tratado durará por el término de cinco años contados desde la ratificación del mismo; pudiendo luego de concluido este término renovarlo, según convenga a una u otra parte.

“Y para constancia de la buena fe y gran interés con que los representantes de ambas partes han desempeñado su cometido en los presentes tratados, firmaron en la fecha arriba mencionada en la Sala de despacho del Sr. Comandante en Jefe de la Frontera Sud de Mendoza, dos de un tenor para el mismo fin = En representación del Exmo. Gobierno Argentino, el Comandante en Jefe de esta Frontera = (firmado) = Ignacio M. Segovia = A ruego del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, representante de las tribus Pehuenches de las Barrancas y de este lado del río Neuquén por no saber firmar = (firmado) = Manuel Ventura = A ruego de José Caepé en representación de su padre el cacique principal Caepé, por no saber firmar = (firmado) Ramón M. Rodríguez = A ruego del capitanejo Necull y del lenguaraz principal Miguel Castro, en representación del cacique Tranaman por no saber firmar = (firmado) = Joaquín Díaz Rodomar = A ruego del capitanejo Manuel Barros, en representación del cacique Udalmam por no saber firmar = (firmado) = Casiano Vargas = A ruego del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo y en representación de los caciques Juan Millialén (a) Juan Chico y Chenquel = (firmado) = Manuel Ventura”.

 

Tratado definitivo

En el Hueco de Curileo el 24 de mayo de 1873

“En la villa de San Rafael a los veinte y siete días del mes de agosto del año de mil ochocientos setenta y dos, Don Ignacio M. Segovia, Coronel y Comandante en jefe de la Frontera Sud de Mendoza, en representación del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina por una parte, y por la otra el cacique Juan Agustín Ferrada  y Vilo, comisionado principal de las tribus Pehuenches que viven en las Barrancas y a este lado del río Neuquén; el capitanejo José Caepé en representación de su padre el cacique principal Caepé; el capitanejo Necull y el lenguaraz principal Miguel Castro por parte del cacique  Tranaman; el capitanejo Manuel Barros por la del cacique  Udalman, entrando también en el convenio que sigue los caciques Juan Millalén (a) Juan Chico y Chenquel, aunque no haya este último mandado su representante por hallarse ausente pero respondiendo por su buena fe el cacique Juan  Agustín Ferrada y Vilo quien provisoriamente lo representa; convinieron en el siguiente tratado de paz, cuyo fiel cumpliendo garantizan formal y solemnemente ambas partes.

“Art. 1º Desde hoy en adelante los caciques y capitanejos arriba expresados y que firman el presente tratado por sí o según sus representados, se comprometen a mantener y hacer mantener a sus tribus la más completa paz con el Gobierno y Pueblo de la República Argentina; y por su parte el Gobierno Argentino se compromete a proteger y amparar la residencia tranquila y permanente de dichos caciques, capitanejos y sus tribus en el territorio que actualmente poseen, hasta la margen derecha del río Grande o Colorado.

“Art. 2º En el terreno intermedio de la línea de frontera y el límite fijado para residencia de las tribus, el Jefe de la Frontera podrá establecer los fortines que juzgue convenientes y en el caso de establecerse algún poblador de una u otra de las partes contratantes fuera de la línea se requerirá licencia escrita del Jefe de la Frontera.

“Art. 3º Los permisos para bolear en ese territorio serán igualmente dados por el Jefe de la Frontera, a quien dará aviso previo el cacique de salir sus indios a ese objeto y en este caso se fijará el número de los que vayan.

“Art. 4º Los cautivos o prisioneros que al tiempo de ratificar estos tratados se encuentren en poder del Jefe de la Frontera o en el de los caciques y sus tribus se entregarán recíprocamente sin cargo alguno.

“Art. 5º Los caciques y capitanejos quedan solemnemente obligados a entregar al Jefe de la Frontera a los desertores o grupos de soldados armados que vayan a asilarse entre ellos a sus tribus debiendo el expresado Jefe de la Frontera satisfacer los gastos de la remisión y hospedar (con generosidad) a los individuos que vengan desempeñando esta Comisión; prestando para ello el auxilio que fuese necesario.

“Art. 6º El gobierno Nacional se compromete a hacer respetar la ocupación del terreno fijado para residencia de las tribus, en el cual podrán vivir pacíficamente bajo el amparo del Gobierno y en el caso de ser alguna vez desconocida la autoridad del cacique principal Caepé por una parte de los indios, el Jefe de la Frontera cooperará a restablecer la obediencia de los indios a su cacique considerándose como enemigo común la tribu que se rebelase.

“Art. 7º El gobierno Nacional costeará la educación elemental, primaria de doce jóvenes indígenas (escogido entre los hijos de los caciques y capitanejos y siendo este numero permanente) debiendo completar su enseñanza con un año de agricultura práctica en la Escuela Nacional de este ramo de Mendoza.

“Art. 8º Se delcara libre entre las tribus y las poblaciones de la República todo comercio lícito con tal que las personas que lo ejerzan se presenten comunidas de un pasaporte de autoridad competente que justifique su procedencia y buena fe para facilitarle las relaciones con las tribus amigas se establecerán tres postas: una situada en Barrancas y bajo la dirección del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, la otra en Chenqué, ésa a cargo del lenguaraz principal Miguel Castro, y la tercera en la junta de los ríos Atuel y Salado a cargo ésta de una persona mandada por el Jefe de la Frontera. Los diez y ocho caballos que harán el servicio de estas postas serán entregados con este fin por la Comandancia de Fronteras.

“Art. 9º Los caciques se comprometen a no dejar pasar por su territorio ninguna invasión dirigida contra las poblaciones de la República Argentina y a dar aviso de cualesquiera otra que aunque no deba pasar por su territorio, tenga noticias de que se dirige contra las referidas poblaciones, cooperando con sus armas a las ordenes del Jefe de la Frontera para impedir o castigar con la invasión.

“Art. 10º Los caciques signatarios de este tratado reconocen la soberanía de la República Argentina sobre todo el territorio de la República y el Gobierno Argentino reconoce a las tribus del cacique principal Caepé y sus subordinados la posesión tranquila de las tierras que ocupan hasta el límite fijado por el Art. 1º mientras el presente convenio de paz (sic).

“Art. 11º El Gobierno Argentino se compromete a dar anualmente un sueldo de doscientos pesos bolivianos al cacique principal Caepé, ciento sesenta pesos al cacique Tranaman, ciento sesenta pesos al cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo, ciento cuarenta pesos al cacique Udalman, ciento cuarenta al cacique Juan Millialén (a) Juan Chico. Al cacique Chenquel podrá declararse con sueldo anual de ciento treinta pesos una vez que se presente al Jefe de Frontera y acepte las condiciones del presente tratado de paz y manifieste estar dispuesto a cumplirlas.

“Art. 12º Los capitanejos, lenguaraces, etc de las tribus aliadas tendrán los siguientes sueldos:

“Tribu del cacique Caepé – Capitanejo José Caepé por año $72 – Id. Masucha Id. 72”

“Tribu del cacique Tranaman – Capitanejo Necull por año $72 – Id. Lincomán Id. 72”

“Tribu del cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo – Capitanejo Antonio Vilo por año $72 – Id. Juan Dios Vilo Id.72”

“Tribu del cacique Udalman – Capitanejo Miguel Barros por año $72 – Id. Pablo Manquené Id. 72”

“Tribu del cacique Juan Millialén (a) Juan Chico – Capitanejo Manuel Huinchuman por año $72-

“Tribu del cacique Chenquel – Capitanejo Huinhular por año $72

“Lenguaraces principales – Mariano García por año $60 – Miguel Castro””” 60 – un escribiente”””60

“Lenguaraces segundos – Lincón Maturano por año $55 – Maiquehuén”””55

“Art. 13º El Gobierno Nacional mandará entregar cada seis meses para ser distribuido del modo más equitativo entre todas las tribus amigas que entran en estos tratados lo siguiente:

“Para los caciques: Azúcar blanca, cinco arrobas (5 a) Yerba misionera, cinco arrobas (5 a) Tabaco tucumano, seis arrobas (6 a)

Papel: ochenta y cinco cuadernillos (80 cs) Jabón, dos arrobas (2 a)

“Para capitanejos y lenguaraces: Azúcar - ocho arrobas y media (8 1/2 a) Yerba - ocho arrobas y media (8 1/2 a) Tabaco - once arrobas (11 a) Jabón - cinco arrobas (5 a) Papel - ciento y treinta y cinco cuadernillos

“Para los mocetones: Azúcar - cuarenta arrobas (40 a) Yerba - cuarenta arrobas (40 a) Tabaco - cuarenta y ocho arrobas (48 a) Jabón - veinticinco arrobas (25 a) Papel - seiscientos cuadernillos (600 cuadllos) Cinco barriles aguardiente (5 barriles) Y diez barriles de vino (10 barriles)

“También se entregarán anualmente doscientas yeguas a las tribus amigas, o sean cien cada seis meses. La entrega de estos artículos se hará a comisiones debidamente autorizadas por los caciques.

“Art.14º También se entregará al cacique principal Caepé y a lso demás Caciques amigos comprendidos en estos tratados, en calidad de regalo, un vestuario completo correspondiente a sus categorías y cada dos años una montura completa de buena calidad.

“Art. 15º Si después de ratificados los presentes tratados el Cacique principal Caepé o alguno de los demás Caciques quisiesen se les construyese un edificio para capilla cristiana y escuela en un paraje que ellos determinen de acuerdo con el Jefe de la Frontera, los costos que la obra demande será por cuenta del Gobierno Nacional proveyendo de capellán y preceptores y los útiles necesarios al establecimiento.

“Art. 16º La ratificación del presente tratado de paz tendrá lugar dentro de los tres meses siguientes al día que sea firmado por los Comisionados, e inmediatamente después se hará la primera entrega de los artículos determinados en él.

“Art. 17 El presente tratado durará por el término de cinco años y tendrán un ejemplar de él cada uno de los caciques para su mejor inteligencia; y si durante todo este año los Caciques y sus tribus permanecen sumisos y obedientes a la Autoridad Nacional podrá renovarse con mayores ventajar para ellos mismos: pero si por el contrario faltasen a algunas de sus cláusulas o se trajese alguna invasión a las poblaciones de la República por indios de las tribus en el comprendidas el jefe de la frontera suspenderá inmediatamente las entregas de artículos y pagos de sueldos, suspendiéndolo en sus efectos, miestras no se den por los caciques explicaciones satisfactorias.

“Art. Adicional. El Gobernador de Mendoza intervendrá en el recibo y entrega a los indios de los artículos que se les fijan por ese tratado, nombrando al efecto una comsión de vecinos que presencie aquella operación e inspeccione los artículos.

“En el lugar denominado Hueco de Curileo, a veinticuatro días del mes de mayo de mil ocho setenta y tres, ante mí Cacique principal Caepé todos los demás Caciques del tratado en presencia de los testigos que lo fueron y se hayaron presentes, con buena fe en forma legal dijeron, que se ratificaban a lo ante dicho; y se obligan a cumplir todo lo que expresan los artículos del tratado de paz, hecho en la Villa de San Rafael a veintisiete días de Agosto del pasado año; para mejor certidumbre y seguridad firmaron a su ruego los testigos que suscriben = A ruego del Cacique principal Caepé por no saber firmar y como testigo = Lucas Becerra = A ruego del Cacique Tranaman por no saber firmar y como testigo = Mauricio Maraboley = A ruego del Cacique Juan Agustín Ferrada y Vilo por no saber firmar y como testigo = José de la Cruz Osez = A ruego de [cacique] Udalman por no saber firmar y como testigo = Anselmo Osez = A ruego del Cacique Juan Millialén o Juan Chico por no saber firmar y como testigo y a ruego del Cacique Chenquel representado por el Cacique Caepé, por no saber firmar y como testigo = Jaime A. Ibáñez = testigo, José Nonato Dias = testigo: Francisco Quintana.

 

Tratado con Jose Feliz Purran

Celebrado en San Rafael el 11 de agosto de 1873

“En la villa de San Rafael, a los once días del mes de agosto del año de mil ochocientos setenta y tres; Don Ignacio M. Segovia, Coronel y Comandante en jefe de la Frontera Sud de Mendoza, en representación del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina por una parte, y por la otra el Capitanejo Yancuchén y Mocetón Milliapam en representación del Cacique principal Purrán; Capitanejo Antinal en representación del Cacique Llancaqueo; Capitanejo Antrú y Mocetón Clayan en representación del Cacique Aillal; convinieron en el siguiente tratado de paz.

“Artículo 1º Desde la fecha de la notificación de los presentes tratados de paz, que ambas partes se comprometen guardar fiel y solemnemente, los Capitanejos arriba mensionados que firman el presente tratado de paz por sí y por los Caciques que representan, se comprometen a mantener y hacer mantener a sus tribus la más completa paz con el Gobierno y pueblo de la República Argentina; y por su parte el Gobierno de la República Argentina se compromete a proteger y amparar la residencia tranquila y permanente de dichos caciques, capitanejos y sus tribus en el territorio que actualmente poseen, hasta la margen derecha del río Neuquén.

“Artículo 2º Siendo reputado como neutral, por los tratados celebrados con las tribus del Cacique Caepé, el campo intermedio de la línea de fronteras hasta la margen izquierda del río Grande, está convenido con el citado Cacique y su tribu, que el Jefe de la Frontera podrá establecer los fortines que juzgue convenientes; y en el caso de establecerse algún poblador de una u otra de las partes contratantes en el expresado campo neutral, será con licencia por escrito precisamente por el Jefe de la Frontera, en todo lo cual también convienen el Cacique Purran y sus subordinados.

“Artículo 3º Los permisos para bolear en ese territorio serán igualmente dados por el Jefe de la Frontera, a quien dará aviso previo el cacique de salir los Indios a ese objeto y en este caso se fijará el número de los que vayan.

“Artículo 4º Los cautivos o prisioneros que al tiempo de ratificar estos tratados se encuentren en poder del Jefe de la Frontera o en el de los caciques y sus tribus se entregarán recíprocamente sin cargo alguno.

“Artículo 5º Los caciques y capitanejos quedan solemnemente [dice: solamente] obligados a entregar al Jefe de la Frontera a los desertores o grupos de soldados armados que vayan a asilarse entre ellos o sus tribus, debiendo el expresado Jefe de la Frontera satisfacer los gastos de la remisión y hospedar (con generosidad) a los individuos que vengan desempeñando esta Comisión; prestando para ello el auxilio que fuese necesario.

“Artículo 6º El gobierno Nacional se compromete a hacer respetar la ocupación del terreno fijado (al Sud del Río Neuquén) para residencia de las tribus, en el cual podrán vivir pacíficamente bajo el amparo del Gobierno y en el caso de ser alguna vez desconocida la autoridad del cacique principal Purran por una parte de los indios, el Jefe de la Frontera cooperará a restablecer la obediencia de los indios a su cacique, considerándose como enemigo común la tribu que se rebelase.

“Artículo 7º El gobierno Nacional costeará la educación elemental, primaria de diez y ocho jóvenes indígenas (escogidos entre los hijos de los caciques y capitanejos y siendo este número permanente) debiendo completar su enseñanza con un año de agricultura práctica en la Escuela Nacional de este ramo en Mendoza.

“Artículo 8º Se declara libre entre las tribus y las poblaciones de la República todo comercio lícito con tal que las personas que lo ejerzan se presenten munidas de un pasaporte que justifique su procedencia y buena fe, y para facilitar las relaciones con los Indios amigas, a más de las tres postas ya establecidas en la junta de los ríos Atuel y Salado una, otra en Chenquecó y la tercera en las Barrancas, se establecerá una cuarta en la costa del Río Neuquén ene el paraje más apropósito que más adelante se fijará y al cargo de una persona de la confianza de los caciques y del Jefe de la Frontera. Los seis caballos con que debe habilitarse esta posta serán entregados por la Comandancia en Jefe de la Frontera.

“Artículo 9º Los caciques se comprometen a no dejar pasar por su territorio ninguna invasión dirigida contra las poblaciones de la República Argentina y a dar aviso de cualesquiera otra que aunque no deba pasar por su territorio, tenga noticias de que se dirige contra las referidas poblaciones: cooperando con sus armas a las ordenes del Jefe de la Frontera para impedir o castigar con la invasión.

“Artículo 10º Los caciques signatarios de este tratado reconocen la soberanía de la República Argentina; y el Gobierno Argentino reconoce a las tribus del cacique principal Purran y sus subordinados la posesión tranquila de las tierras que actualmente ocupan hasta el límite fijado por el Art. 1º, mientras dure el presente tratado de paz.

“Artículo 11º El Gobierno de la República Argentina se compromete a dar anualmente un sueldo de doscientos pesos bolivianos al cacique principal Purran, ciento sesenta al cacique Llancaqueo, ciento sesenta al cacique Aillal.

“Artículo 12º Los capitanejos, lenguaraces &c. &c. de las tribus aliadas por el presente tratado, tendrán los sueldos siguientes:

Tribu del cacique Purran

Tribu del cacique Llancaqueo

Tribu del cacique Aillal

Capitanejo Cheuquillan $72

Capitanejo Carriló       $72

Capitanejo Eugue          $ 72

Capitanejo Huequimán  $72

Capitanejo      Antoal         $72

Capitanejo Huaiquillan   $72

Capitanejo Trurreo           $72

 

Capitanejo    Calluvihuel      $   72

Capitanejo Huillical           $72

Capitanejo Maripoll          $72

Capitanejo Tripaiñan          $72

Lenguaraz    Manuel Páez     $60

Escribiente                     $60

 “Todos estos sueldos se abonarán en moneda boliviana.

“Artículo 13º El Gobierno Nacional mandará entregar cada seis meses para ser distribuido del modo más equitativo entre todas las tribus amigas que entran en estos tratados lo siguiente:

“Para los caciques: Azúcar blanca, cuatro arrobas  Yerba misionera, cuatro arrobas

Tabaco tucumano, tres arrobas Papel una resma Jabón, tres arrobas

“Para los capitanejos y lenguaraces: Azúcar siete arrobas Yerba siete arrobas Tabaco diez arrobas Papel ciento veinte cuadernillos Jabón cuatro arrobas

 “Para los mocetones Azúcar ochenta arrobas  Yerba ochenta arrobas  Tabaco noventa y seis arrobas Jabón cincuenta arrobas Papel mil doscientos cuadernillos Diez  barriles aguardiente Y veinte barriles de vino

“También se entregarán anualmente trescientas yeguas a las tribus amigas, o sean cien cincuenta cada seis meses. La entrega de estos artículos se hará a comisiones debidamente autorizadas por los caciques.

“Artículo14º También se entregará al cacique principal Purran y a los otros dos Caciques comprendidos en estos tratados, en calidad de regalo, un vestuario completo correspondiente a sus categorías; y cada dos años una montura completa de buena calidad.

“Artículo 15º Si después de ratificados los presentes tratados el Cacique principal Purran o alguno de los demás Caciques, quisiesen se les construyese un edificio para capilla cristiana y escuela en un paraje que ellos determinen de acuerdo con el Jefe de la Frontera, los gastos que la obra demande será por cuenta del Gobierno Nacional proveyendo de capellán y preceptores y los útiles necesarios para el establecimiento.

“Artículo 16º La ratificación del presente tratado de paz tendrá lugar dentro de los tres meses siguientes al día que sea firmado por los Comisionados, e inmediatamente se hará la primera entrega de los artículos determinados en él.

“Artículo 17º El presente tratado durará por el término de cinco años, y tendrán un ejemplar de él cada uno de los caciques para su mejor inteligencia: y si durante todo este tiempo los Caciques y sus tribus permanecen sumisos y obedientes a la Autoridad Nacional, podrá renovarse para mayores ventajar de ellos mismos: pero, si por el contrario, faltasen a una de sus cláusulas o se trajese alguna invasión a las poblaciones de la República por indios de las tribus en el comprendidas el jefe de la frontera suspenderá inmediatamente las entregas de artículos y pagos de sueldos, suspendiéndolo en sus efectos, mientras no se den por los caciques explicaciones satisfactorias.

“Artículo adicional. El Gobernador de Mendoza intervendrá en el recibo y entrega a los indios de los artículos que se les fijan por ese tratado, nombrando al efecto una comisión de vecinos que presencie aquella operación e inspeccione los artículos.

“Y para que conste se firmó el presente por el Señor Comandante en Jefe de la Frontera Sud de Mendoza, Coronel Don Ignacio M. Segovia, en representación del Exmo. Gobierno Nacional de la República Argentina y los enviados arriba mencionados en representación de los Caciques Purra, Llancaqueo y Ayllal.

Ignacio M. Segovia

“A ruego del Capitanejo Yancuchén y mocetón Millapan, representantes del Cacique principal Purran, por no saber firmar y como testigo, Joaquín D. Godomar

“A ruego del Capitanejo Antiual, representantes del Cacique Llancaqueo, por hallarse ausente, por no saber firmar y como testigo: Miguel Mogrovejo

“A ruego del Capitanejo Antín y mocetón Clayan representantes del Cacique Ayllal, por no saber firmar y como testigo, Manuel Ventura”

 

Tratado con los “picunchos” Quempumil, Yancamil y Guenupil o Quempil

En Carmen de Patagones el 1º de setiembre de 1874

 “Los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil deseando establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno de la República Argentina y deseando éste prestarle todo el apoyo y protección que le fuera posible, han convenido ambos en celebrar el convenio de paz comprendido en los artículos siguientes:

“Art. 1º Los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil se obligan a venirse a poblar la costa del Río Colorado en el paraje que el Jefe de Patagones les indique, debiendo traer, por lo menos, cuatrocientos cincuenta indios de lanza y a más con sus familias.

“Art. 2º Quedan los caciques mencionados obligados a hacer la defensa de Patagones y Bahía Blanca cuando el Jefe se la ordene.

“Art. 3º Es obligación de los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil hacer descubiertas sobre los campos de salinas grandes para saber cuando intenten invadir.

“Art. 4º Son enemigos de los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil todos los indios que sean enemigos del Gobierno y nunca rehusaran pelearlos cuando se les ordene.

“Art. 5º Si el Gobierno resolviese hacer alguna expedición contra indios enemigos, los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil, están obligados a ponerse a las órdenes del Jefe de Patagones, o del que el Gobierno nombre con ese objeto.

“Art. 6º El Gobierno por su parte se obliga a darles la mantención igual a la de los soldados del ejército, a pagarles el sueldo que está designado para los indígenas, dos vestuarios para todos en el año, a designarles un campo para ellos, y si estos quisiesen trabajar, les dará herramientas de agricultura y semillas. Y en fe de lo que queda pactado, se formarán dos ejemplares del mismo tenor, firmados por el teniente coronel D. Liborio Bernal, y por los caciques Quempumil, Yancamil y Guenupil, habiendo concurrido como testigos, el presbítero D. José Ma Blasco y D. Benito Crespo, y de parte de los caciques, el ciudadano chileno D. Elías Bernal. En Patagones a 1º de setiembre de mil ochocientos setenta y cuatro = firmados = Liborio Bernal = + = El cacique Cuempumil por no saber firmar hizo una señal de cruz y firmó a su ruego Juan G. Díaz = + = El cacique Guenupil por no saber firmar hizo una señal de cruz y firmó a su ruego Gabriel Delvalle = + = El cacique Yancamil por no saber firmar hizo una señal de cruz y firmó a su ruego Domingo Benedetti = José Ma Blasco testigo = Benito Crespo = Elías Bernal.

 

Convenio entre Nicolas Levalle y Juan Jose Catriel

El 1º de setiembre de 1875  

"El Comandante en Jefe de Frontera Sud Coronel D. Nicolás Levalle, plenamente autorizado y en representación del Excmo. Gobierno Nacional, y Juan José Catriel, Jefe de la tribu amiga en su representación, á primero de Setiembre de mil ochocientos setenta y cinco, reunidos en el "Fuerte Lavalle por mutuo convenio, y teniendo a la vista las bases estipuladas por S.E. el Sr. Ministro de la Guerra a fin de celebrar este convenio, han convenido en lo siguiente:

"Art. 1° Juan José Catriel con su tribu, desde este momento se pone a las órdenes del Excmo. Gobierno Nacional, en la condición de Guardia Nacional movilizada, él y su tribu, quedando en consecuencia sujeto a las leyes militares y a las órdenes inmediatas de los jefes que les estén dictadas por el Gobierno, sin restricción alguna.

"Art. 2° Juan José Catriel, desde el momento de firmar el presente convenio, gozará de su haber como Jefe de la tribu, así como cada uno de los de ella, gozará el que le corresponda según su clase, con arreglo a lo que está presupuestado por los demás cuerpos del ejercito.

"Art. 3° Juan José Catriel y su tribu, debiendo uniformarse y entrando a ser desde hoy fuerza regular a las órdenes del Gobierno, y debiendo en consecuencia usar uniforme, este ha quedado acordado de la manera siguiente: para Jefes y oficiales bombacha grana o chiripá y blusa o camiseta con las insignias de su clase; y para la tropa, chiripá azul, camiseta poncho, sombrero con divisa que indicará la superioridad y bota. En cuanto al racionamiento, por el momento seguirán recibiendo las raciones de la manera que las han recibido hasta aquí, o serán racionados diariamente como las demás tropas del gobierno, según lo exija la mejor manera de alimentarse, o como mejor convenga según lo exijan las necesidades del servicio.

"Art. 4º El Gobierno pondrá a disposición del cacique general Catriel: 1° Agrimensores para medir y delinear los campos, a donde debe situarse su tribu – 2° Instrumentos de labranza y semillas – 3° Y todos los demás elementos necesarios para construir elementos en su nuevo campamento - El Gobierno Nacional por sí o de acuerdo con el de la Provincia, para entender a cambio del cacique general de los Jefes de familia o caciques, las escrituras de terreno o campos cuya propiedad les será reconocida.

"Art. 5° El cacique Juan José Catriel, tan pronto como el Jefe de la frontera Sud ponga a su disposición los elementos necesarios para trasladarse al nuevo campamento, lo hará.

"Art. 6° El presente convenio será duradero y para siempre; y en fe de lo cual firmaron el Comandante en Jefe de la frontera en representación del Excmo. Gobierno Nacional y Juan José Catriel cacique general de la tribu amiga por si y en su representación obligándome de la manera mas seria al fiel cumplimiento de este convenio en el fuerte Lavalle a primero de Setiembre de mil ochocientos setenta y cinco.

Nicolás Levalle

Por autorización del cacique general Juan José Catriel, por no saber firmar - Nasario Iranzo".

 

Convenio de paz celebrado con Melicura

En patagones el 21 de setiembre de 1875

 “El cacique Melicurá, deseando establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno de la República Argentina y deseando éste prestarle todo el apoyo y protección que les fuera posible, han convenido ambos en celebrar el convenio de paz comprendido en los artículos siguientes:

“Artículo 1º El cacique Melicurá, se obliga a venirse a poblar la costa del río Negro, en el paraje que el Jefe de Patagones le indique debiendo traer por lo menos setenta indios de lanza y armas con sus familias.

“Artículo 2º Queda el cacique Melicurá obligado a hacer la defensa de Patagones cuando el Jefe se lo ordene.

“Artículo 3º Es obligación del cacique Melicurá, hacer descubiertas sobre el campo de Salinas Grandes para saber cuando intentan invadir.

“Artículo 4º Son enemigos del cacique Melicurá, todos los indios que sean enemigos del Gobierno y nunca rehusará pelearlos cuando se le ordene.

“Artículo 5º Si el Gobierno resolviese alguna expedición contra indios enemigos el cacique Melicurá, está obligado a ponerse a las órdenes del Jefe de Patagones o del que el Gobierno nombre con ese objeto.

“Artículo 6º El Gobierno por su parte se obliga a darle la mantención igual a la de los soldados del Ejército, a pagarle el sueldo que está designado para los indígenas, dos vestuarios para todos en el año, a designarles un campo para ellos y si éstos quisiesen trabajar les dará herramientas de agricultura y semillas. Y en fe de lo que queda pactado, se formarán dos ejemplares del mismo tenor firmados por el tte. Cnel. D. Liborio Bernal y por el cacique Melicurá, habiendo concurrido como testigos el Pbro. D. José M. Blasco y auxiliar pagador D. Marcos J. Lavalle.

“En Patagones a veinte y un de setiembre de mil ochocientos setenta y cinco.

Liborio Bernal

El cacique Melicurá por no saber firmar hizo una señal de la cruz +

José M. Blasco Adolfo E. Escalada Marcos J. Levalle”.

 

Convenio entre Cerri y el tehuelche Maripan

En bahia blanca en agosto de 1875

 “El comandante militar de esta Frontera y el cacique Marinan han convenido en lo siguiente:

“El referido cacique acompañado de todos sus indios que pasarán tal vez de doscientos con sus respectivas familias, vendrán a establecerse sobre la costa de Sauce Chico del otro lado en el punto Superior Gobierno estime conveniente, cediéndole para que puedan tener sus pastoreos, seis leguas de campo.

“Darle igualmente la madera para edificar sus cabañas que precisamente tendrán la forma de pueblo, alguno arados y palas y colocar allí mismo un fortín con alguna fuerza nacional para protegerlos y vigilarlos.

“Entregarles cada trimestre trescientos animales vacunos al corte en pie en cada doscientos indios de lanza con familia.

“Cada año un poncho paño, un sombrero, un chiripá, y una muda de ropa para los indios de pelea y una manta para cada familia.

“Cada trimestres una cuarterola aguardiente, veinte arrobas azúcar, veinte arrobas yerba, diez arrobas tabaco, cuatro arrobas jabón y dos resmas papel hilo.

“Un sueldo para el cacique principal Marinan y para cada capitanejo que tenga a sus órdenes más de veinte y cinco indios de lanza, cuyo sueldo cereal que el Superior Gobierno a bien designar.

“Pasarán revista todos los primeros de [mutilado]

“Harán el servicio extraordinario que el Jefe de la frontera disponga, y se presentarán al mismo en caso de invasión con sus caballos y lanzas para combatir con los invasores sean ellos cualesquiera, y además vigilar la parte que corresponde a esta frontera.

“Si el número de indios alcanzase a cuatrocientos, las raciones que se les entregue serán dobles de lo que expresa este contrato.

“Ningún indio se separará de su campo sin el competente permiso del Jefe de la frontera.

“Todos los artículos tendrán fuerza y vigor sólo cuando sean aprobados por el Exmo. Gobierno Nacional.

“Los indios con su cacique y familias vendrán a establecerse en el punto que el Superior Gobierno le indique, un año después de aprobado este convenio.

Daniel Cerri.

 

Petitorio de Manuel Namuncura

Del 3 de mayo de 1875

“Tratado de paz del cacique gral. Dn Manuel Namuncurá con el Superior Gobierno de la Nación Argentina.

“El día 3 de mayo de 1875 se ha dado lectura de todos los escritos recibidos en los arreglos de paz dando publicidad ante todos los caciques de la oferta de los arreglos de paz recibidos por la persona de Dn. Francisco Pío Iturria (sic) por Bahía Blanca y dado publicidad a los escritos recibidos en la misma fecha por la comisión del cacique Dn. Manuel Grande encabezada por el capitán Francisco Díaz con relación a los arreglos de paz dirigidos por el Jefe de la Frontera del Oeste. Dn. Hilario Lagos presenciados por todos los caciques que a continuación se expresan:

“Cacique Gral .                      Dn. Manuel Namuncurá

“          1º         Dn. Alverito Reumay

“          “          Dn. Juan Morales Catricurá

“          “          Dn. Bernardo Namuncurá

“          “          Dn. Juancito Calfucurá

“          “          Dn. Leficurá

“          “          Dn. Mariano Cariman

“          “          Dn. Benito Pichicurá

“          “          Dn. Juan Blanco

“          “          Dn. Ferreira Carlipan

“          “          Dn Justo Sinecura

“          “          Dn. Juan Miel

“          “          Dn. Vicente Villaguayqui

“          “          Dn. Sinqui

“          “          Dn. Necolual

“          “          Dn Nancucheo

“          “          Dn. Guenupan

“          “          Dn. Pichinancuvil

“          “          Dn. Gabriel Guirriu

“          “          Dn. Curuhal

“          “          Dn Villacomes

“          “          Dn. Higañaneo

“          “          Dn. Cayupil

“          “          Dn. Coñoluan

“          “          Dn. Juhicafil

“          “          Dn. Curuentro

“          “          Dn. Hepel

“          “          Dn. Llanquelén

“          “          Dn. Juincané

“          “          Dn. Pallinao

“          “          Dn. Blanguelé

“          “          Dn. Cayuqueo

“          “          Dn. Epuñán

Cacique          2º         Dn. Guenuqueo

“          “          Dn. Perueho

“          “          Dn. Catrimañ

“          “          Dn. Antemill

“          “          Dn. Quinepan

“          “          Dn. Pieh Necol

“          “          Dn Lefian

“          “          Dn. Calderón

“          “          Dn. Catrenao

“          “          Dn. Blanquillo

“          “          Dn. Sincopan

“          “          Dn. Llanqueman

“          “          Dn. Praimañ

“          “          Dn. Vullical

“          “          Dn. Naguelual

“          “          Dn. Carinao

“          “          Dn. Abelino

“          “          Dn. Clahuan

“          “          Dn. Faustino Guaychuquir

“          “          Dn Melín

“          “          Dn. Ancatén

“          “          Dn. Paillanao

“          “          Dn Cotar

“          “          Dn. Quiñugual

Cacique          1º         Dn. Cañumil

“          2º         Dn. Gorosito

“          “          Dn. Villanher

“          “          Dn. Ponse

“          “          Dn. Guenchulaf

“          “          Dn. Quiñenao

“          “          Dn. Pantaleón

Cacique          1º         Dn. Villagüeque

“          2º         Dn. Querenal

“          “          Dn. Lefihueque

“          “          Dn. Paillao

“          “          Dn. Callfueque

“          “          Dn. Huichal

“          “          Dn. Lluiqui

“          “          Dn Vallapañ

“          “          Dn. Cayupi

Cacique          1º         Dn. Hanhenher

“          “          Dn. Marillan

“          “          Dn. Painín

“          “          Dn. Benanuo

“          “          Dn. Piehipil

“          “          Dn. Paztú

“          “          Dn. Turá

Cacique          1º         Dn. Pichún

“          2º         Dn. Andrés

“          “          Dn. Lienquén

“          “          Dn. Necol

“          “          Dn. Piehihuehal

“          “          Dn. Curuleu

Cacique          1º         Dn. Guichanher

“          2º         Dn. Tapayo

“          “          Dn. Nagüepan

“          “          Dn. Rain

“          “          Dn. Comehueneho

“          “          Dn. Melimañ

“          “          Dn. Güenchuleu

“          “          Dn. Paineu

“          “          Dn. Coluhinea

“          “          Dn. Manquinao

“          “          Dn. Lehumer

Cacique          1º         Dn. Vicente Pissén

“          2º         Dn. Pueluhan

“          “          Dn. Lefnó

“          “          Dn. Catrinao

“          “          Dn. Pichi Pissén

“          “          Dn. Pichi Pinas

“          “          Dn.  Collu

Cacique          1º         Dn. Nagüelpayún

“          2º         Dn. Necolpan

“          “          Dn. Heñaigüen

“          “          Dn. Llancao

“Todos estos caciques constituyen cargo con sus capitanes no expresados y fueron aceptados los tratados de paz con gratitud según las condiciones siguientes =

“Art. 1º El cacique gral Dn. Manuel Namuncurá por su posición pide que la línea de fortines que se halla en su punto permanece no sea movida más afuera por ser lindera con los campos heredados de su posición (sic) y que consta haberlos defendido por sus antecesores: Carué, Arroyo del Pescado y del Pihué y del Sauce y Güeminir y Puhan.

“Art. 2º El cacique gral. Dn Manuel Namuncurá pide un racionamiento por separado del art. 2º para los caciques Juan Morales Catricurá y Dn. Cañumil por Bahía Blanca, y al cacique Dn. Reumay Alverito otro racionamiento por separado por la frontera del Oeste, y al cacique Dn. Vicente Pissén otro racionamiento por separado por parte de la frontera del Norte, y para lo mismo cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá juntamente con su secretario Dn. Bernardo Namuncurá y el cacique Dn. Leficurá racionamiento por separado por parte de la frontera Sur.

“Art. 4º El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá pide una asinuación (sic) de un sueldo para su misma persona y para la persona de su secretario el cacique Dn. Bernardo Namuncurá y para el secretario Dn. Manuel Freire que subsiste en su estado, y para el cacique Dn Alverito Reumay y para el cacique Dn. Juan Morales Catricurá y para el cacique Dn. Leficurá.

“Art. 6º (sic) El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá pide que el Superior Gobierno Nacional cumpla las condiciones entabladas en este contrato y no se tenga origen de hacer invasiones grandes como las dos invasiones grandes hechas últimamente por culpa del gral. Rivas, del cacique Catriel y de Santiago Abeldano [Avendaño] que han dado origen en las dos invasiones usurpando de las raciones que el Superior Gobierno Nacional estimaba pasarle.

“Art. 5º (sic) El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá que el racionamiento para su personal  y los caciques de su mando sea medianado  por su persona misma y la de su secretario Dn. Bernardo Namuncurá  en la distribución entre sus caciques y presenciada por una persona comisionada por orden del Superior Gobierno Nacional para que tome conocimiento en la distribución del racionamiento.

“Art. 7º El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá pide que el racionamiento del cacique Dn. Morales Catricurá juntamente con el cacique Dn. Cañumil sea medianado por la persona Dn. Francisco Pío Iturria por Bahía Blanca y el racionamiento para el mismo cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá y el cacique secretario Dn. Bernardo Namuncurá y el cacique Dn. Leficurá sea medianado por la persona Dn. Matías Minana por el Azul y el racionamiento para el cacique Dn. Alverito Reumay sea medianado por el jefe de la frontera del Oeste, por el Nueve de Julio.

“Art. 8º El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá pide que las asinuaciones expresadas en el art. 4º sean acompañadas cada persona con sus grados correspondientes y sus despachos.

“Art. 9º El gral. (sic) Dn. Manuel Namuncurá pide que el jefe de la frontera Costa Sud, Cnel. Dn. Nicoás Levalle  mande a un oficial en comisión del Superior Gobierno Nacional, juntamente con un capitán en comisión de la tribu del cacique Curiecú con relación al Superior Gobierno Nacional para entenderse en los arreglos de paz comprometiéndose a mandar por su parte a una persona de su confianza la de su secretario Dn. Bernardo Namuncurá ante el Superior Gobierno Nacional para  quedar definidos y firmados los tratados de paz.

“Art. 10º  El cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá pide que a estos tratados sean dados en publicidad por la prensa dando una prueba de amistad para con los jefes de las fronteras y con el Superior Gobierno Nacional; previniendo que el cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá espera unas fuerzas de indiadas fronterizas de Chile que en brves dias deben llegar a este punto y a según sean aceptados los tratados en el Superior Gobierno de la  Nación Argentina entrarán en tratados los caciques aliados de que espera el cacique gral. Manuel Namuncurá de lo que estima quedar al respecto de los tratados con el Superior Gobierno Nacional.

“Art. 11º El cacique Dn. Manuel Namuncurá que todos los indios que se han ido por la fuerza con los caciques Rainunqueo, Tripalaf y Marilef y quieran de su voluntad regresar a su campo presentándose ante su persona les permita salir en libertad el Superior Gobierno Nacional; comprometiéndose a recibir al cacique gral. Dn. Manuel Namuncurá a todas las personas que estimen ir a visitarlo conduciendo algún obsequip de que estima mucho esas visitas y también espera que el Superior Gobierno Nacional ponga en libertad a todos los indios que hayan sido tomados por las fuerzas de la administración pasada y se hallan bajo las órdenes del Superior Gobierno Nacional sean puestos en libertad; previniendo que en el Chaco se hallan unos cuantos y Martín García se halla Manquean y unos cuantos más”. Por Manuel Namuncurá firmó Bernardo.

 

Instrucciones de Alsina a Cerri a inciar arreglos

 “1º Que, según las circunstancias, pida a Namuncurá que mande comisionados a él mismo se traslade adonde aquél se encuentra; 2º Acompañarle copia del tratado que e hizo; 3º Que, sin manifestarle interés, toque el punto de la venta de Carhué; 4º Que haga cuanto le sea posible para evitar cualquier rompimiento hasta fines de febrero, aunque para ello sea necesario cumplir el tratado en cuento a una parte del racionamiento; 5º Que procure allanar o hacer desaparecer los inconvenientes que opone Namuncurá a la expedición del mayor Melchest.”

 

Carta de Cerri al Cacique General

 “Yo tengo en mi poder las bases del tratado que antiguamente hizo su señor padre con el Superior Gobierno, y todas las instrucciones para hacer los arreglos con U., y estoy también autorizado para precipitar a entregarle el racionamiento, desde el día en que se firmen dichjos tratados; pero si U. no me manda una Comisión importante que sepa habalr castellano, leer y escribir; es inútil que mande caciquillas o capitanejos con quienes no me es posible entenderme, y que también no viene competentemente autorizado por U. para arreglar o quitar a los artículos del tratado que obra en mi poder, y estipulado entre su padre y el gral. Rivas”.

“En el año 1848 – dijo más adelante – vino su padre a Salinas Grandes y pidió licencia al Gobierno gral. Rosas para ocupar y poblar a Salinas Grandes; haciendo un tratado en el mes de octubre del mismo año, por el que el Comandante Don Pedro (sic) Rosas, en representación de su hermano el general, le concedió el permiso pedido por Calfucurá para poblar a Salinas […] Salinas Grandes, siempre ha sido el punto donde la gente de Buenos Aires sacaba sal […] si el Superior Gobierno no ha poblado Salinas, ha sido porque no le ha gustado ese campo, pues mandó a poblar más lejos, el punto llamado Lini-Calel o Lin-Calel, a donde hizo cortar y quemar ladrillos, edificar casas, hacer acequias, un molino de agua, hacer zanjas y plantar higueras, membrillos y duraznos, frutos éstos que Uds. Comen sin saber quien ni cuándo se plantaron, y que pertenecen, sin embargo, al Superior Gobierno, con quien se enojan Uds. Porque creen que él les quiere comprar una propiedad que es de él y de nadie más.

“Ahora en vista de estas líneas históricas, verán Uds. Que les conviene mucho arreglar pronto los tratados que con tanta generosidad les ofrece el Superior Gobierno, recibir sus raciones y dejarse de alegar derechos que no tienen aquí en nuestra tierra, sino en Chile, adonde han nacido”.

 

Tratado de paz con los ranqueles

Adicion del 8 de marzo de 1876, en Rio Cuarto

“Río 4º Marzo 8/876.

“Adición al tratado de paz celebrado en el mes de octubre de 1872, entre el Exmo. Gobierno de la Nación y las tribus Ranquelinas.

“El gral D. Julio A. Roca, en representación del Exmo. Gobierno de la República, y el cacique Cayupan, en representación del cacique Manuel Baigorria, sirviendo de intermediario y garante el cacique Mariano Rosas, representado por su sobrino Chancalito, todos con las facultades necesarias al efecto, han convenido en lo siguiente:

“Artículo primero. Queda en todo su vigor el tratado celebrado entre el Exmo. Gobierno y Manuel Baigorria en octubre de 1872.

“Artículo segundo. La tribu de Baigorria volverá a recibir los mismo subsidios que el citado tratado les acuerda.

“Artículo tercero. El cacique Baigorria se obliga a entregar doce cautivos cristianos en el art. 5º del tratado de octubre de 1872; debiendo hacerse en igual forma al cacique Mariano Rosas.

“Artículo quinto. El cacique Mariano Rosas garante el cumplimiento de los presentes artículos y el anterior tratado, por parte del cacique Baigorria, obligándose a hacerlos efectivos en caso necesario con todos los elementos de que pueda disponer.

Julio A. Roca

A ruego Chancalito por no saber firmar, Artemio Grarnal

A ruego de Cayupan, por no saber firmar, José Chalcurvía”.

 

Tratado de paz con Epumer Rosas y Baigorrita

Concluido en Buenos Aires el 24 de julio de 1878

 “Tratado de paz. Acordado por el Exmo. Gobierno Nacional a las tribus indígenas que encabezan los caciques Epumer Rosas y Manuel Baigorria, concluído en 24 de julio de 1878[1].

“S.E. el Señor Ministro de la Guerra, General Dn. Julio A. Roca, bajo la inteligencia de que los expresados Caciques y tribus reconocen y acatan como miembros y habitantes de la república Argentina la Soberanía Nacional y Autoridad de su Gobierno, ha convenido en lo siguiente:

Por cuanto ha sido concluido en esta Ciudad de Buenos Aires, un tratado entre el Teniente Coronel Dn.Manuel J. Olascoaga, comisionado al efecto por parte del Gobierno, y los Caciques Cayupan y Huenchugner (a) Chaucalito, como representante el primero del Cacique principal Manuel Baigorrita de Poitagüe y el segundo del Cacique de igual clase Epumer Rosas de Lebucó, cuyo tratado es a la letra como sigue:

“Artículo 1° Queda convenido que habrá por siempre paz y amistad entre los pueblos cristianos de la República Argentina y las tribus Ranquelinas que por este convenio prometen fiel obediencia al Gobierno y fidelidad a la Nación de que hacen parte y el Gobierno por su parte les concede protección paternal.

“Artículo 2° El Gobierno nacional en consideración a lo arriba expresado y mientras los Caciques contratantes cumplan y hagan cumplir fielmente lo aquí estipulado asigna al Cacique Epumer Rosas (150 B) ciento cincuenta pesos bolivianos al mes; cien pesos bolivianos (100 B) también mensuales al Cacique Mariano hijos, Epumer chico. Asigna también mensualmente (7 B) siete bolivianos para un trompa, (15 B) quince pesos bolivianos a un escribiente y quince a un lenguaraz para cada uno. Asigna así mismo al Cacique Huenchugner (a) Chaucalito (50 B) cincuenta bolivianos y (15 B) quince bolivianos para su lenguaraz.

“Articulo 3° El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Manuel Baigorrita (150 B) ciento cincuenta pesos bolivianos (7 B) siete pesos bolivianos para un trompa y quince para su lenguaraz.

“Artículo 4° El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Cayupan (75 B) setenta y cinco pesos bolivianos y quince pesos bolivianos a su lenguaraz, asigna así mismo al Cacique Yanquetruz Guzmán (50 B) cincuenta pesos bolivianos y quince pesos bolivianos a su lenguaraz.

“Artículo 5° El Gobierno Nacional acuerda a los dos Caciques principales arriba mencionados, para repartir entre todos los Caciques, Capitanejos y tribus que comprenden este tratado (2.000) dos mil yeguas cada tres meses para su subsistencia.

“Artículo 6° El Gobierno Nacional dará también a los mismos Caciques para la misma aplicación y efecto del Artículo anterior, cada tres meses (750) setecientos cincuenta libras de yerba, (500) quinientas libras de azúcar blanca, (500) quinientas libras de tabaco negro en rama, (500) quinientos cuadernillos de papel, (2000) dos mil libras harina, (200) doscientas libras jabón y dos pipas aguardiente.

“Artículo 7° Es deber de los Caciques arriba mencionados y de todos los Capitanejos que los acompañan, entregar al Gobierno todos los cautivos, hombres, mujeres o niños que asista o lleguen a sus tierras o pagos, bien entendido que si el Gobierno tiene alguna vez conocimiento de que en alguna tribu de las que entran en el presente tratado se ha detenido por fuerza algún cristiano o se ha hecho algún mal o privado de su libertad, hará responsable del hecho al Cacique mas cercano o Capitanejo que lo hubiera consentido, privándoles del sueldo o ración que tuviesen por el tiempo que estime conveniente. Todo lo que se expresa en el presente artículo respecto de los cautivos que así mismo estipulado respecto de los malévolos o desertores cristianos que se asilen o guarezcan entre los indios. Tanto los cautivos como los cristianos malhechores deben ser entregados en el fuerte más inmediato al lugar donde se encuentren; siendo bastante motivo para considerara sospechoso y comprendido en esta estipulación, todo cristiano, de cualquier parte que venga, no teniendo pasaporte o licencia escrita de un Jefe de Frontera.

“Artículo 8° El Cacique Epumer Rosas, el Cacique Manuel Baigorrita, y los demás Caciques nombrados en este tratado darán toda protección y amparo a los sacerdotes misioneros que fueran a tierra adentro, con el objeto de propagar el cristianismo entre los indios o de sacar cautivos. El Gobierno castigará severamente a todo Cacique, Capitanejo o indio que no les tributase el debido respeto y hará responsable al Cacique que consienta a las personas de dichos sacerdotes.

“Artículo 9° Los Caciques mencionados se obligan a perseguir a los indios gauchos ladrones y a entregar los malévolos cristianos con los animales que llevan a tierra adentro, así como también entregar bajo la mas seria responsabilidad a todo negociante de ganado robado que cruce por sus campos y pueda ser capturado por algunos de los Caciques o Capitanejos, conviniendo el Gobierno en recompensar generosamente a los que entreguen en el fuerte más inmediato las personas y haciendas referidas. Así también castigará severamente y hará responsable con sus sueldos y racionamientos a los Caciques y Capitanejos o tribus que amparen o se nieguen a entregar a dichos negociantes o malévolos.

“Artículo 10° S.E: el señor Ministro de la Guerra deseando proteger y hacer respetar a los Caciques que respeten fielmente estos tratados y quieran conservar el orden entre sus tribus, ordenará a todos los Jefes de Frontera aprehendan y detengan todo indio fugitivo que llegue o se encuentre sin licencia o pasaporte de sus respectivos Caciques; y si trajeran animales u otros objetos robados, les sean quitados con cuenta y razón y devueltos al primer reclamo justificado de los referidos Caciques o propietarios; y que así mismo se haga con los cristianos que se hallen en el mismo caso. También ordenará que toda comisión o indios sueltos que vengan a los fuertes o poblaciones cristianas con cualquier negocio o diligencia, trayendo el competente permiso de su Cacique, sean protegidos y respetados en sus personas y bienes y recomendará que se les haga justicia en sus reclamos y quejas con arreglo a las leyes que amparan a todo ciudadano argentino.

“Artículo 11° Queda formalmente estipulado que si uno o algunos indios de los que entran en este tratado, diesen malón sobre cualquier punto de la Frontera o cometiesen robo o asesinato sobre los bienes o personas de algún transeúnte o estanciero, quedará por este solo hecho rota la paz con el Cacique y tribu a que pertenezcan dichos malhechores; y por lo tanto suspendidos los sueldos y racionamientos asignados al Cacique y tribu responsable, hasta que se haga efectiva la devolución de lo robado y el castigo de los criminales. En todo robo o asesinato que se cometa por indio sobre indios, las partes acusadas serán prendidas y aseguradas y resultando criminales serán castigados, con arreglo a las leyes del país, y en cuanto a los animales u objetos robados serán sacados del poder en que se encuentren para devolverlos a sus legítimos dueños.

“Artículo 12° A mas de las concesiones que el Gobierno Nacional hace por este tratado a los Caciques y tribus que él comprende, dispondrá que aquellos Caciques que más se distingan en la conservación del orden y la paz, y muestren dedicación a los trabajos de la labranza y agricultura, como también se presten a la instrucción y civilización de sus hijos, sean obsequiados con alguna gratificación proporcionada al mérito y se les proporcionen algunos efectos, herramientas y útiles que les sirvan para su adelanto y bienestar.

“Artículo 13° En caso de Guerra exterior o invasión de extranjero u ca-mapuches, todos los Caciques o tribus se comprometen a prestar decidido apoyo al Gobierno Argentino; bien entendido que serán muy severamente perseguidos y castigados como traidores a la Patria, los Caciques y tribus que en algún tiempo se sepa haber tenido relación o connivencias con el enemigo.

“Artículo 14° Este tratado durará permanentemente mientras ambas partes le presten cumplimiento y los Caciques y tribus que enteren cuatro años de haberle dado estricto cumplimiento en todas sus partes, se harán acreedores a un aumento proporcional de sueldos y raciones.

“Artículo 15° Este convenio será firmado en prueba de asentimiento, por los Caciques Cayupan y Huenchugner, como representantes el primero del cacique principal Manuel Baigorrita, y el segundo, del igual clase, Epumer Rosas. Lo suscribirá así mismo el Teniente Coronel Dn. Manuel José Olascoaga como comisionado al efecto, con la aprobación del Exmo. Gobierno.

A ruego del cacique Cayupan, Patricio Uribe Secretario de Baigorrita

A ruego del Cacique Huenchugner, Martín Lopez Secretario de Epumer

Testigo Padre Marcos Donati

Manuel Jose Olascoaga

 

Indios del sur que recibian raciones para enero de 1885

La resolución ministerial de 20 de enero de 1885, ordenó que los indios sometidos que no prestaban servicio militar en la frontera sólo recibieran la ración correspondiente a las familias de los cuerpos. Por entonces, los indios del sur que recibían raciones eran los siguientes:

Denominación del cuerpo     Indios   Familiares        Ubicación

Indios presos   181       106       Martín García

Escuadrón “Indios Namuncurá”        145       99        Viedma

Indios Valcheta          100       91            “

Tribus Sayhueuqe        539       884           “    

Esc. Indios amigos (1º Brig., 2º Div.)   73        201       Ñorquín

Esc. Indios auxiliares (2º Brig., 2º Div.) 205       402       Fuerte Gral Roca

Esc. Indios auxiliares (3º Brig., 2º Div.) 164       168       Choele-Choel

Esc. “Ranqueles”         157       82        Villa de Mercedes

Esc. Indios amigos Victorica (2º Brig., 3º Div.)           40        30        (Pampa Central)

Esc “Alsina”     98        115       Gral Acha

Cía. De Baqueanos (3º Brig.,3º Div.)  30        58             “

Totales 1.732    2.236   

Lista de caciques y capitanejos que tienen las diferentes tribus que se encuentran en el rio negro sometidas al gobierno nacionaL

Wintter confeccionó la siguiente “lista de caciques y capitanejos que tienen las diferentes tribus que se encuentran en el rio negro sometidas al gobierno nacional”:

Valentín Sayhueque    16        capitanejo      204       Lanzas,            600       chusma

Juan Nancucheo        7          “          120       “          345       “

Diego Ancatruz          1          “          21        “          40        “

Juan Namuncurá       3          “          32        “          45        “

Ranque-Curá  --          “          7          “          25        “

Curu-Huinca    --          “          14        “          46        “

 

Abandono del sistema de raciones

El 26 de mayo de 1887

Sobre la base de los datos anteriormente expresados el poder ejecutivo, cuyo titular era Miguel Juárez Celman, en acuerdo de ministros, dispuso el 26 de mayo de 1887 lo siguiente:

 “1º Que no es posible que el tesoro atienda indefinidamente  el gasto de sostenimiento de los indios sometidos, en la forma existente de racionamiento en las líneas militares.

“2º Que por ese medio no se consigue ni modificar sus costumbres, ni mejorar su condición, a lo que sólo podría contribuir el trabajo, haciéndolos útiles al resto de la sociedad.

“3º Que a este fin corresponde en justicia, adjudicarles una cantidad de tierra suficiente para que se establezcan, proporcionándoles las semillas y útiles de labranzas necesarios, cesando desde luego el racionamiento que les distribuye, y “Por último, importando esta modificación una economía para el tesoro, al mismo tiempo que un acto de buena administración en prosecución de lo establecido por la Constitución al respecto.

“Por estas consideraciones. El presidente de la República en acuerdo de Ministros Resuelve:

“Art. 1º De las reservas de tierras nacionales al Sud del Río Negro se destinan veinte mil hectáreas (dos lotes) para ser distribuidos y adjudicados a las tribus de indios sometidos, en las condiciones siguientes.

“Art. 2º La distribución se hará proporcionalmente por el gobernador de la Patagonia entre los caciques, capitanejos, familias y allegados, para que se establezcan allí definitivamente; constituyendo sus habitaciones y dedicándose a la labranza, bajo la vigilancia y garantía de las fuerzas nacionales allí establecidas.

“Art. 3º Por el Ministerio de la Guerra se destinará la suma de diez mil pesos m/n ($ 10.000 m/n) para la compra de herramientas, semillas y demás útiles necesarios al establecimientos de estos indios. La distribución de estos objetos deberá hacerse igualmente por el gobernador del territorio, en proporción de la cantidad de tierra adjudicada a cada grupo.

“Art. 4º La adjudicación de los lotes de tierra se hará a perpetuidad, con la condición que no podrán ser enajenados por los indios, sino después de transcurridos veinte años de posesión en las condiciones que establece este acuerdo”.


[1] En el mismo legajo del Archivo de Roca que contiene uno de sus originales hay un cuadernillo, en quince de cuyas hojas están copiados tratados completos y cláusulas sueltas de tratados norteamericanos traducidos al castellano. De su lectura puede inferirse que al menos dos de esos textos fueron la fuente de las cláusulas respectivas del presente: Tratado entre los Estados Unidos y los Chippewas del Mississipi, etc., del 5/7/1864 “Por cuanto ha sido hecho y concluido en la ciudad de Washington Distrito de Colombia el día 7 de mayo del año 1864, un tratado entre Williams P. Dole Comisionado de Negocios Indios y W. Thomson Superintendente de Negocios Indios en la Superintendencia Norte, por la parte de los Estados Unidos, y jefe Chjippewa Qui-we-zance (cueva en el día) y Mis-que-dace (Tórtola) por parte de los Chpewas del Mississipi, Pillager y Lago Winnebagoshish, bandas de los indios Chippewa en Minnesota, cuyo tratado es a la letra como sigue: …” Tratado entre los Estados Unidos y los sénecas, mohawks, onondagas y cayugas del 22/10/1874 “Si uno o algunos indios de los contratantes cometiere robo o asesinato sobre cualquier ciudadano de los E. U., o por uno o algunos de los ciudadanos de E. U. se cometire una falta semejante contra los indios, las partes acusadas serán prendidas y aseguradas y resultando criminales serán castigados con arreglo a las leyes de los E. U. y si robasen caballos se por los indios o por los blancos serán reclamados de los puntos adonde hayan ido, y probado el hecho se sacarán del poder en que se encuentren y castigadas severamente las personas delincuentes…”

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 Dra. Teodora ZAMUDIO