La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

Tratados II - frontera chaqueña

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Desde la revolución de mayo hasta el fin de la época de Rosas

Tratados entre Corrientes y los abispones

Nuevo Tratado entre Corrientes y los abispones

Tratado entre los pueblos de naturales misioneros de San Miguel y Nuestra Señora de Loreto y la provincia de Corrientes

Tratado con las aborígenes de las Misiones occidentales del Uruguay

Proyecto de J. Arenales para un tratado entre una compañía privada y los indígenas del Chaco

 

Tratados entre Corrientes y los abispones

Del 4 y 5 de junio de 1822

El 4 de junio se hicieron las paces entre el padre Fray francisco Arellano y caciques Patricio Ríos, Raimundo y José, asistido por la parte de corrientes Don Vicente Ojeda y Don Domingo Gómez, y por la parte del Chaco, toda la indiada, y las sobredichas paces firmamos.

Se extendió el documento siguiente:

Segundos tratados o convenios, que en clase de ratificación de las paces hechas, ayer se han  celebrado hoy día de la fecha en el pueblo de Santa Lucía; siendo presentes los caciques Raimundo Ríos, Baltasar Melchor Benavides y Bartolomé Crespo en clase de lenguaraz, y todos tres autorizados por los demás caciques dichos convenios, que se hicieron ante el señor gobernador Don Juan José Blanco, el r.p. Fray Francisco Arellano, Don Domingo Gómez y Don Vicente Ojeda, y son los siguientes:

Art. 1 “Se constituyen a no volver a hacer hostilidad ninguna a la provincia y a sofocar a todos los que no quieren obedecerla “

 Art. 2 “Se comprometen a mandar ante este gobierno, a todos los individuos que hayan allá pertenecientes a la provincia u otras, es decir los que no sean del chaco, mandando también a Juan Pir... (mutilado) regildo, Caranduà, y demás perjudiciales”.

Art. 3 “Se constituyen también a entregar a todas las cautivas y cautivos que tienen, y este gobierno se compromete a entregarles todas las familias que están en Itatì, especialmente el mujerio, con prevención de que los varones chicos que haya y quieran quedarse entre nosotros que se queden , siendo del cuidado del gobierno reparar la educación de ellos, por ser lo que más desean los caciques “.

Art. 4 “Que todos ellos se comprometen a privar el que cualquiera indio pase a esta banda, siendo abipón o esté con ellos , sin traer un seña o contraseña que les dará este gobierno para que por ella ser conocidos, y se algún abipón se pillare de esta banda sin la contraseña, el gobierno es dueño de hacer lo que quiera de él , sin ser un agravio a la nación abipona, y lo mismo ellos con los que pasen allá de aquí”.

Cuyos tratados se hicieron el día cinco de junio de mil ochocientos veinte y dos, firmándolos todos los que saben, y los tres abispones que no saben hicieron una cruz en prueba de su comportamiento = firmado; Juan José Blanco = Fray Francisco Arellano = Domingo Gómez = Vicente Ojeda = Hay tres cruces”.

 

Nuevo Tratado entre Corrientes y los abispones

Suscrito en el Rubio el 9 de octubre de 1824

Tratado que se firmó en el Paso del Rubio, frente a Santa Lucía, el 9  de octubre de ese año de 1824. Es el siguiente:

“Reunidos en este paraje titulado Rubio, jurisdicción de corrientes, los caciques de la nación abipona D. Lorenzo Benavides, D. Francisco Cira, y D. José Ignacio Benavides, y el capitán de ejército D. Pedro Ignacio Salinas con facultades amplias del gobierno de la provincia de corrientes, para celebrar los tratados de paz, y unión entre ambas naciones, de unánime consentimiento los realizamos bajo los artículos siguientes:

Art. 1º “Queda consolidada una paz perpetua y unión indisoluble entre ambas naciones, y por consiguiente terminada la guerra y hostilidades entre ellas.

Art. 2 “Los caciques de la unión deberán inmediatamente hacer una aclaratoria de guerra formal contra el cacique Patricio Ríos ,hasta concluirlo, o reducirlo a seguir los presentes tratados.

Art. 3º “Que Inter la consecución de uno u otro de los resultados contenidos en el anterior articulo, deberá permanecer en rehenes uno de los tres caciques de la unión , en el puerto de Goya; cuyo rehén no podrá disolverse  por otra causa alguna ,a menos que ella sea notoria, o inequívoca.

Art. 4º “Quedará allanado el rehén referido en el articulo antecedente, presentándose personalmente el cacique Patricio Ríos al gobierno de la provincia de corrientes, y entrar por el presente convenio.

Art. 5º “Se declara por libre el comercio entre ambas naciones, dando por paso único y preciso el del Rubio frente de Santa Lucía.

Art. 6º “Los negociantes abipones y sus dependientes, no deberán traficar armados, y traerán expresos pasaportes de uno de los tres caciques de la unión; sin cuyo requisito se tendrán por sospechosos, y serán castigados rigorosamente.

Art. 7º “El expendio de sus frutos será en Santa Lucía, y pueblo de Goya únicamente donde se dirigirán escoltados del Paso del Rubio para evitar resultados del resentimiento de algunos vecinos.

 Art. 8 “El gobierno de la provincia de Corrientes cuidará de que en lo más leve no sean ofendidos los abipones traficantes, castigando a los que intentaren con arreglo a la gravedad, y circunstancias del crimen.

Art. 9 “Se permite la extracción de todo efecto mercantil, y frutos del país, a excepción  de pólvora, ganado vacuno, y caballar.

“En estos términos celebramos y formalizamos los presentes tratados protestando su más puntual observancia, e inviolabilidad, y quedan desde luego ratificados; en virtud otorgamos dos de un tenor para constancia en este paraje titulado Rubio en nueve días del mes de octubre de mil ochocientos veinte y cuatro Lorenzo Benavides. Pedro Ignacio Salina.”

 

Tratado entre los pueblos de naturales misioneros de San Miguel y Nuestra Señora de Loreto y la provincia de Corrientes

Del 9 de octubre de 1827

 “En nombre de Dios y de la Patria. Nos, el corregidor D. Jose Ramón yrà, el cacique D. José Ignacio Bayay, y el secretario D. José Ignacio Guayraye, los tres representantes delos pueblos de San Miguel y de nuestra señora de Loreto de Misiones, conducidos como tales enviádos a la presiencia del superior gobierno dela provincia de Corrientes, manifestamos las poderosas causas y fundamentos de nuestra misión, cuales son: el total abandono en que yacen nuestros representados por la falta de auxilios, así en el oreden espiritual como político; en carecer de toda clase de recursos para entablar el orden en aquellos pueblos, cuando aún no se bastan para contribuir a la subsistencia natural de las numerosas familias que comptrende su territorio; la ninguna esperanza qyuen nos asiste de mejorar la existencia política de dichos pueblos, para consultar los medios de seguridad y tranquilidad, únicas capaces de proporcionarnos las ventajas de la agricultura, que por otra parte se les ha hecho ya tan difícil con la alternativa de males y circunstancias terribles, que experimentan a cada paso con el cambio no interrumpido de nuestro régimen interior; y sobretodo las privaciones de todo género que sufrimos con el hambre y desnudez, que tan desgraciadamente nos oprime acrecentando cada vez más nuestras miserias, de que resultan la inmoralidad, el desorden, y las repetidas convulsiones que hacen la amargura de aquellos pueblos, y las desolación de nuestras crecidas familias; en estas tristes circunstancias, habiendo vuelto sobre sí nuestros representados y conocido palpablemente la necesidad de buscar una protección que condolida de sus desdichas y trabajos pueda aliviarlos en los sucesivo, sacándolos del aislamiento, quie los tiene abatidos, y habiéndonos facultado plenamente para procurar este asilo en la benéfica provincia de Corrientes, a cuyo territorio deben pertenecer naturalmente usando de  los poderes que nos corresponden como representantes y diputados al efecto por aquellos pueblos, hemos convenido, ajustado y tratado con dicho superior gobierno los siguientes artículos:

Art. 1 “Los pueblos de San Miguel y Nuestra Señora de Loreto, quedan desde este momento bajo la inmediata dependencia de la provincia de Corrientes, a quien se considera pertenecer con mas inmediación, por los vínculos naturales que los ligan.”

 Art. 2 “El gobierno de Corrientes debe, y es obligado a protegerlos del mismo modo y forma, que se protege a todos los pueblos de la comprensión de su territorio”

Art. 3 “Los dichos pueblos, se someten desde ahora a la obediencia del expresado gobierno, prometiendo cumplir y hacer efectivas cuantas disposiciones emanen de él  sin reservar ordenes de cualquier clase y condiciones que sean.”

Art. 4 “El gobierno de Corrientes nombrará el jefe que deba estar ala cabeza de dichos pueblos, a quien igualmente prestaran la obediencia y sumisión debidas”

Art. 5 “Los presentes tratados, quedan ratificados desde la fecha, debiendo sacarse copias legalizadas, que deberán pasar a poder de cada una de las partes contratantes, para la debida constancia, y demás efectos consiguientes”

Dados y firmados de nuestra mano y nombre, en esta ciudad, capital de la provincia de Corrientes, a los nueve días del mes de octubre de mil ochocientos veintisiete años. Pedro Ferré. José I. Bayay. José Ramón Yrá. José L. Guayrayé”.

 

Tratado con las aborígenes de las Misiones occidentales del Uruguay

Del 19 de abril de 1830

 “El resto de la población que hubo en el territorio que se denominaba de Misiones Occidentales, cansado de andar errante a merced de caudillos temerarios que le proporcionaron miles de males, en vez de la felicidad a la que unámimemente aspiraban deseando establecerse solidamente para vivir en tranquilidad y reportar de ella ventajas que son compatibles con la sociedad: y estando seguros que todo el bien que ambicionan lo pueden encontrar formando parte de la Provincia de Corrientes, cuya situación topográfica les es por muchos títulos preferible: autorizaron a los ciudadanos Don Juan Baltasar Acosta y Don Fernando Arguello para tratar con el gobierno de dicha proviencia el modo y forma de desender al logro de sus razonables pretenciones. Dicho gobierno ( compadecido de los extravios y desgracias inherentes a ellos, que han sufrido estas gentes recomendables por la caridad de argentinos y por los servicios que a la vez hicieron ala patria) deseoso de que tuvieran un lugar fijo que les pusiere a cubierto de los ataques que podían experimeitar por parte de los mismo a quienes por su temperamento no puiede acomodarles la quietud, concedieron facultades a los ciudadanos Don manual Serapio mantillas y Don Juan Mateos Arriola para que reuniéndose con dichos comisionados arreglen los medios de arribar a un objeto por ambas partes tan apetecido. En su consecuencia, reunidos los expresados ciudadanos, después de haber canjeado sus respectivos poderes acordaron lo siguiente:

“En el nombre de la Santísima e indivisible Trinidad.

Art.1 “Los individuos que componen un resto de las misiones occidentales, residentes en las ruinas del antiguo pueblo de la Cruz, en uso de su libertad, y deseando formar parte de la familia correntina, se someten ala autoridad que emana de las leyes que rigen en la provincia de Corrientes.”

Art.2 “El gobierno de esta provincia, considerándolos hijos de la familia Argentina, acepta esta proposición, y los considera desde ahora, como miembros de la provincia que preside, bajo la égida de sus instituciones, y en el pleno goce de los derechos a que pueden aspirar como ciudadanos correntinos.”

Art. 3 “Ellos por su parte, apreciando  altamente estas garantías, prometen   religiosamente, cumplir con todos los deberes a que son obligados, sosteniendo a la autoridad y leyes de la provincia”.

Art.4 “El territorio de la antiguas misiones occidentales queda in statu quo hasta que la nación reunida en congreso resuelva sobre ello.”

Art.5 “No obstante lo expresado en el articulo anterior, depositan los argentinos misioneros el derecho que tiene al territorio en el exmo. Gobierno de Corrientes, para que mantenga la integridad de él , hasta tanto se efectué la reunión deseada de la nación.”

Art.6 “El presente pacto, contenido en los artículos anteriores, y siguiente, será puesto al conocimiento del exmo. Gobierno, y no tendrá fuerza alguna, inter. no sea ratificado por él .”

Art. 7 “Ambas partes contratantes, cada una en lo que le corresponde, se comprometen a guardar fiel y cumplidamente lo que pactado queda, en fuerza de lo cual usando de las facultades concedidas a los que suscriben, así lo prometen, firmando dos ejemplares para el uso de cada una de las partes indicadas en la capital de Corrientwes a diez y nueve de Abril de mil ochocientos treinta, vigésimo de la libertad Argentina. Manuel Serapio Mantilla. Juan Baltasar Acosta. Juan Mateo Arriola. Fernando Arguello.

 

Proyecto de J. Arenales para un tratado entre una compañía privada y los indígenas del Chaco

"1a Que dejarán libre y seguro tránsito a las comunicaciones y convois que se dirijan por tierra o por agua, prometiéndoles a ellos igual seguridad y respeto en todos sus derechos.

"2a Abstenerse de todo robo y pillaje, haciéndoles entender que las ofensas hechas a las provincias vecinas serán vengadas por los colonos; y viceversa las ofensas hechas a éstos vengadas por aquéllas.

"3a Que designen los límites de sus territorios, para reconocerles señores de ellos y garantirles su quieta posesión; pero entendiéndose, que el que los traspase para hacer correrías, será reputado enemigo y sometido a la ley del vencedor.

"4a Que a las tribus que quieran formar pueblos separados y regulares, se les asistirá con lo preciso para su mantención e instrucción hasta que puedan proveer por sí mismos; y que si se agregaren a las colonias, obtendrán ventajas de mayor consideración.

"5a Que se les comprará los terrenos que quieran vender, y se les admitirá al libre comercio.

"6a Que no se les arrebatará violentamente sus hijos y mujeres; ni se les impondrá repartición ni servicios forzados, y que podrán concurrir libremente a las faenas de labranza cuando se los necesite, por sus justos salarios"

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