La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

- 3.2. Conocimiento tradicional

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Biodiversidad y Conocimiento tradicional

Heme aquí subiendo y bajando cerros y buscando lo divino in herbis et lapidibus.

 J. W. Goethe

El Conocimiento Tradicional no es sólo pasado o remoto, es una aptitud viva y actual, reeditada en cada generación, el Conocimiento Tradicional no es producto solamente, es método de conocimiento.

T. Zamudio

Las palabras -biodiversidad - recursos genéticos – conocimiento tradicional- son de uso corriente pero hasta hace poco no tenían una definición legal. Los conceptos en torno de la biodiversidad han sido adoptados en el marco del Convenio de Diversidad Biológica y por la ratificación legislativa señalada son válidos para el ordenamiento interno [ver la Ley nacional 24375]:

diversidad biológica” =  variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas.

recursos biológicos” =  recursos genéticos, los organismos o partes de ellos, las poblaciones, o cualquier otro tipo del componente biótico de los ecosistemas de valor o utilidad real o potencial para la humanidad.

recursos genéticos” =  material genético de valor real o potencial.

Es importante llamar la atención sobre el matiz netamente comercial del concepto dado de los recursos genéticos o biodiversidad: “material de valor real o potencial”, y entender que ello lleva –aunque no de modo excluyente- a su consideración predominantemente económica. ¿Cuáles son los recursos incluidos en la "biodiversidad"?

*           à Información genética sobre:  microorganismos, plantas, animales y seres humanos...

*            à Plantas y animales modificados por el hombre,

*            à (y se asocia a la biodiversidad) el Conocimiento tradicional para la

§         identificación de los recursos genéticos existentes,  y

§         mejora de los recursos biológicos existentes  

Sin embargo, sólo recientemente la sofisticación y la magnitud del Conocimiento Tradicional comienzan a ser comprendidas y valoradas: los pueblos conocen desde tiempo inmemorial el poder de los elementos naturales, no sólo los que se desarrollan en su entorno, y que, depurados, vienen usando para facilitar su modo de vida; ese conocimiento es un modo de “leer” la naturaleza y son capaces de usarlo para “interpretarla” en todos los contextos geográficos. 

Entre 1999 y 2000, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) celebró consultas con los "nuevos beneficiarios" de la propiedad intelectual (los pueblos indígenas y locales) con el objetivo de "determinar y explorar las necesidades, los derechos y las expectativas en materia de propiedad intelectual de los poseedores de conocimientos e innovaciones autóctonos, para promover la contribución del sistema de propiedad intelectual al desarrollo social, cultural y económicos de éstos". Estas consultas dejaron valiosas enseñanzas acerca de los problemas y conflictos a enfrentar. La organización occidental ha sido la propiedad. Durante los siglos pasados, sobre la tierra y luego, sobre el crédito; pero en este nuevo milenio la mayor relevancia patrimonial  está dada por los conocimientos, la información, las ideas. Tal y como ocurrió en el pasado, los Estados estimulan su desarrollo económico con la protección de los bienes que lo posibilita, no es extraño entonces que esos nuevos aires hallen en el sistema de la propiedad intelectual un escenario básico y fundamental de expresión.

La creación intelectual de esta categoría es única, parte de la experiencia de todo un Pueblo y no puede ser dividida o desguazada para “encajar” en las categorías actuales; sin embargo sus “expresiones” pueden ser indicadores que permitan su clasificación interna y hasta su comercialización separada, si así lo permiten los usos y costumbres de su titulares legítimos y lo demanda el interés del mercado.

Esquemáticamente podríamos exponerlo de siguiente modo:

Aprovechamiento económico de la

Principios activos

á

Biodiversidad

â

Servicios ambientales

ä

 

ä

Base de los productos y procesos patentables

 

Base del desarrollo y supervivencia humana

En ambos casos, se depende del

ä

Conocimiento Tradicional

ç

 

è

Es de máxima importancia saber que algunos recursos biológicos pueden ayudarnos mejor que otros.  Por eso un aprovechamiento eficaz de la biodiversidad supone poder contar con los conocimientos de quienes identifican las cualidades y principios de tales recursos: los pueblos o comunidades indígenas y locales.

La biodiversidad es muchas veces producto de las relaciones de la naturaleza con el hombre, quien la adapta para su mayor y mejor utilización intentando conservarla, en garantía de la vida sobre el planeta y la futura provisión de principios activos para el desarrollo de futuras innovaciones. En esta transformación y conservación, también los pueblos indígenas y locales poseen conocimientos valiosos

Los derechos (de propiedad) de los titulares sobre el valor económico de estos conocimientos y resultados deben estar protegidos por imperio del artículo 17 de la Constitución de la Nación Argentina

Propiedad del Conocimiento Tradicional

El Conocimiento Tradicional se manifiesta a través de su exteriorización material en una cosa o en una energía, no puede ser percibido sino por su materialización, la que la hace comprensible y demuestra su aplicación, pero nunca se identifica con ninguna de sus exteriorizaciones, sino que las trasciende. En ello coincide con la caracterización hecha para los restantes –y ya instalados- bienes inmateriales que son objeto de protección de los sistemas de propiedad industrial/intelectual.

El ámbito en el que se reconoce el derecho absoluto de utilización de las creaciones intelectuales es muy distinto de aquél en que se tutela la paternidad del creador; porque los sistemas comunes de propiedad intelectual/industrial:

ü     sólo reconocen determinados tipos de creaciones (invenciones, signos distintivos, modelos industriales, creaciones fitogenéticas, etc.);

ü     conciernen sólo a la creación intelectual objetivamente considerada, al producto de la creación;

ü     se instituyen como consecuencia de un supuesto constitutivo que se relaciona con el de la configuración en bien material de la creación intelectual correspondiente al tipo legalmente considerado: configuración de un bien inmaterial normativamente disciplinado y sólo entonces;

ü     configuran derechos de explotación excluyente

Sin embargo, las cualidades de este Conocimiento Tradicional tienen propiedades que lo distancian y lo distinguen palmariamente, haciendo imposible su reducción al campo de protección de las tecnologías comunes que fincan en la novedad o en la exclusividad su quid atributivo. El derecho de propiedad sobre los conocimientos tradicionales puede ser invocado para cualquier creación intelectual; protege, más precisamente, al acto de creación. El presupuesto de la tutela es, en todo caso, la existencia de una creación intelectual. El Conocimiento Tradicional no necesita ser exteriorizado para poder constituir un bien inmaterial, pero es necesario reclamar la paternidad sobre el mismo mediante su registro/protocolización pues ello:

  • pre-constituye la integración de una prueba irrefutable sobre su origen y propiedad del Conocimiento

  • presupone un examen limitado, pero es facilitador para la disposición de los derechos y para excluir a otros de la disposición inconsulta

Esquemáticamente:

Conocimiento tradicional como una “nueva” categoría
en el sistema de propiedad:

à  

Declarativo
(Reivindicatorio)

Protección + Cese de uso anterior inconsulto desde la inscripción en el registro/protocolo

Protección del consumidor y del creador

            ╠ o        

à

Constitutivo
(Atributivo)

Protección sólo a partir de la inscripción en el registro/protocolo

Protección del creador

Examinador à autenticidad de origen

ê        

Sistema de concurrencia à más de un Pueblo creador

ê        

Efecto de un protocolo firme à denegatoria de otras inscripciones en las demás categorías del sistema de propiedad (como marcas, modelos y/o patentes, derechos de autor) sino hay contrato de Transferencia de Tecnología Tradicional T.T.T. vigente

 

Sujetos de derecho à  TITULARES de

à  

Propiedad

Legitimidad para la percepción de beneficios ?

Distribución equitativa de beneficios

            ╠ y

à

Disposición

Legitimación para el uso y el otorgamiento de licencias ?

Consentimiento informado o fundamentado previo (CIP)

ê        

CONTRATOS

à

Representación del titular

Transferencia de Tecnología Tradicional

à

Acreditación del CIP

(T.T.T.)

à

Distribución de beneficios

 

Contenido del derecho à  OBJETO

à  

Global

Indivisibilidad del objeto ?

Nueva categoría (“sui generis”)

          ╠ abarca

à

Productos y Procesos

Divisibilidad de la expresión ?

Indicadores en el Registro/Protocolo

 

ê                                                                     

Artísticos (p.e. artesanía, diseños y dibujos independientes de su uso textil o cerámico)

Literarios (p.e. personajes, vocablos)

Musicales (p.e. ritmos rituales o festivos)

Científicos (p.e. fórmulas y aplicaciones medicinales, tintóreas)

Tecnológicos (p.e. arquitectura, mejoramiento y domesticación de vegetales y animales)

 El Conocimiento Tradicional –en tanto producto y proceso resultante de las cosmovisiones indígenas- puede ser configurado como bien inmaterial por la norma que ordene su registro/protocolización, y el titular de esa inscripción –el Pueblo o Nación Indígena, legalmente personificado- poseerá todos las prerrogativas comunes a los titulares de otras categorías de los sistemas de propiedad intelectual/industrial. Sin embargo, ello no margina el derecho personalísimo de un Pueblo Indígena sobre sus conocimientos sagrados que quedan fuera de comercio y cuya tutela –así configurados- queda al margen de los sistemas de comercialización.

Poner en marcha estos derechos tan especiales obliga a estudiar, a partir de la plataforma de los requisitos de las actuales, categorías sobre la base de sus elementos caracterizantes del los Conocimientos Tradicionales, esto es:

§        su ámbito y desenvolvimiento cultural

§        la indivisibilidad material impuesta por su origen cultural único e indivisible

§        la descripción de sus expresiones como indicadores de aplicación

Dividirlo o someterlo a moldes extraños a sus distintivas particularidades sería una actitud irrespetuosa de su naturaleza. El derecho ha sido creativo en el pasado para resolver las necesidades de sus usuarios y si se quiere incluir a las culturas indígenas, se deberán incorporar también sus propias realidades. Las que deben ser asumidas y armonizadas pero no borradas, ignoradas o desestimadas.

Otras cuestiones que deberán ser atendidas por la legislación serán: la exención impositiva (protocolización libre de tasas y aranceles); la prueba del otorgamiento del Consentimiento Informado Previo y el registro de los contratos de Transferencia de Tecnología Tradicional

 Biodiversidad

Conocimiento tradicional y científico

 

ADEMÁS VER

http://es.scribd.com/doc/173064703/En-El-Corazon-de-La-Selva

Transferencia de Tecnología Tradicional Indígena

La segunda cuestión es compatibilizar la diversidad cultural planteada por los conceptos de propiedad privada (emergente del orden jurídico vigente) y propiedad colectiva o comunitaria (propia de los pueblos indígenas), para lograr un ámbito de negociación de tales conocimientos en un mercado global que contemple los ordenamientos y costumbres locales que se vienen analizando, por lo que se deberá prever la inclusión de esas codificaciones tradicionales en los sistemas legales vigentes.

Ello no sólo será justo, sino conveniente para el momento contractual en el que se debe lograr el “consentimiento fundamentado previo”. Esas costumbres que imponen desde tiempos muy lejanos una determinada organización interna en cada uno de los pueblos indígenas o locales son la base que permite conocer el modo de obtener ese consentimiento colectivo previo, en el caso de cada cultura tradicional. La naturaleza “de común o compartida” de las innovaciones y creaciones basadas en los conocimientos tradicionales impide identificar en la inscripción registral -propia de los sistemas de propiedad intelectual- a beneficiarios individuales (sean personas físicas, asociaciones  o la suma actual de todas ellas). Los auténticos dueños de esos conocimientos son los Pueblos Indígenas –cada uno de ellos- y no sus miembros o comunidades, separadamente.  Éstos –miembros o comunidades- pueden eventualmente aumentar o desaparecer, lo cual no implicará ineluctablemente la misma suerte para el Pueblo mismo...

La disposición -tanto de los conocimientos tradicionales- está sometida al consentimiento fundamentado previo de la Parte Contratante que proporciona los recursos (genéticos y culturales), a menos que esa Parte decida otra cosa. Por lo tanto, para el acceso a los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales, deberá contarse con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos [ver artículo 8 j) del Convenio sobre la Diversidad Biológica]. La necesidad de obtener el consentimiento fundamentado previo da -a quienes tienen que otorgarlo- la oportunidad de llegar a "condiciones mutuamente convenidas" con quienes solicitan el acceso, y determinar la naturaleza exacta de los beneficios que han de compartirse[1]. Pero el consentimiento fundamentado previo no es sólo un requisito formal.

Este consentimiento debe ser otorgado previa información y sólo después de comprendidos los alcances, los efectos y las implicaciones de la transferencia. Para ello la distancia intercultural debe ser asumida y superada, lo cual supone el entendimiento y el respeto de los valores vigentes en los pueblos proveedores. Se deberán hacer esfuerzos por conciliar –no borrar- intereses y prioridades; por integrar –no desdeñar- instituciones morales y jurídicas de los pueblos indígenas que, aunque más antiguas que las vigentes, no son bien conocidas y han sido ignoradas por siglos. El Convenio sobre la Diversidad Biológica –la ley 24.375 en la Argentina- otorga protección a estos aspectos fundamentales, colocando al Hombre en el centro del sistema.

El derecho a la información posibilita el ejercicio de nuevas facultades a las partes que contratan, a punto tal que es imposible imaginar la vigencia de tales contratos sin la previa información, que permite salvar el marcado desnivel entre ellas[2]

Þ      ¿A qué tiene derecho cada parte contratante?

Þ      ¿Qué se hará con la tecnología tradicional transferida?

Þ      ¿A qué tipo de comercio se dedica quien obtiene el conocimiento tradicional?,

Þ      ¿Qué beneficios/riesgos reportará la transferencia a la comunidad proveedora?

Þ      muchas otras serán en cada caso, las cuestiones que deberán ser informadas para que la decisión sea “fundamentada” sin la cual no será válida ni eficaz.

La información -que debe ser puesta a disposición en forma clara y comprensible, teniendo en cuenta las reales posibilidades culturales de cada uno de los que intervienen en la negociación- se convierte en una herramienta de control para limitar las diferencias económicas y culturales desequilibrantes. 

La figura jurídica medular –en esta instancia- será el “Contrato de Transferencia de Tecnología Tradicional”, que comprende la regulación de la protección, cesión, licencia,  y explotación de los conocimientos tradicionales aborígenes.

La  normativa debe resultar de una expresión clara de la observancia los principios de libre comercio, transparencia en las negociaciones, y libre consentimiento de las partes – suponiendo este último, la existencia del consentimiento fundamentado previo por parte de los pueblos aborígenes que actúan como sujeto licenciante de los conocimientos objeto del negocio jurídico a ser reglado.  

Debe destacarse que la idea crítica sobre la cuál debe asentarse el andamiaje jurídico  -en el marco de un modelo de autonomía de la voluntad- debe considerar  los valores y creencias de los operadores, como el punto de partida moral insoslayable en la determinación de las responsabilidades de las partes involucradas en este tipo de relación jurídica.

Un tercer aspecto es la participación en los beneficios, que no puede –en la mayoría de los casos- reducirse a una compensación económica medida sobre la base de patrones monetarios desconocidos, poco usados o –incluso- contrarios a las culturas indígenas o locales. Antes bien, los instrumentos jurídicos y económicos deben ser aplicados para la efectiva promoción del bienestar de los pueblos proveedores de ese conocimiento tradicional, con especial cuidado para que no destruyan el saber y las costumbres dentro de las cuales se desarrolla y conserva esa biodiversidad.

Episodios que involucran estas capacidades son hoy innumerables pues las modernas biotecnologías posibilitan a los científicos occidentales estar en posición de comprender y aprovechar esos conocimientos tradicionales para una distribución más amplia. El Estado debe entonces prever los resortes legales que garanticen la justa retribución y compensación, a la par que debe crear el ámbito de preservación y conservación de ese conocimiento y el de la futura posibilidad de su continua generación.

Conocimiento Tradicional, Biodiversidad y Espiritualidad Indígena

Muchos de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas tienen justamente origen y desenvolvimiento sobre la base de creencias que han de ser consideradas un derecho a contemplar para poder garantizar en el pleno vigor del desarrollo de aquellos saberes.

El marco normativo nacional ha de garantizar a los pueblos indígenas –mediante la regulación expresa- el derecho a vivir de acuerdo con sus creencias y para ello queda implícito su derecho a desarrollar sus prácticas rituales en sus lugares sagrados y a través de los recursos que a ellas están afectados. La riqueza genética, que hoy se tiene como un valor nacional, no está separada o lejana de tales prácticas espirituales, sino integrada a ellas por lo que proteger la biodiversidad no puede sino partir de proteger esas manifestaciones.

Algunos ejemplos pueden ilustrar el aserto:

Un testimonio andino[3]. Los pueblos originarios de los Andes, tanto quechua-hablantes como Aymaras, conciben la integralidad del medio ambiente, los seres y el desarrollo de la vida. La Madre Tierra o Pacha Mama representa la fuente existencial de vida y deriva de Pacha que significa totalidad, plenitud, el tiempo existencial, el mundo; y Mama que simboliza la maternidad, la fecundidad, la grandeza. Esta totalidad -el mundo- está compuesto por tres dimensiones, Jahua Pacha, Cai Pacha y Ucu Pacha. En el Cai Pacha se encuentran todos los seres, que se interrelacionan en tanto sujetos y de una manera física y espiritual: personas, animales, cerros, plantas, minerales, el agua…tienen vida, tienen espíritu, son sexuados, y experimentan diferentes emociones, sentimientos y pasiones. Todos son hijos de la Pacha Mama. En el Jahua Pacha se encuentran los astros que influencian sobre el Cai Pacha, el sol, la luna, las estrellas, son antiguos dioses, y producen energías y efectos benéficos como la lluvia, el rocío, la luz, el calor, y también maléficas como las heladas, el granizo, el arco iris, el rayo. Todo esto incide sobre los seres humanos, las plantas, y la salud en general. El Ucu Pacha es el mundo subterráneo que se comunica con el Cai Pacha y el Jahua Pacha a través de vertientes, grietas o grutas de montañas y volcanes y mediante las huacas o espíritus de los antepasados o de los lugares.

En el mundo andino se produce un intercambio de influencias y de reciprocidad. Esta continuidad genera un movimiento permanente, expresado en las fases lunares, las estaciones climáticas y los ciclos agrícolas. El concepto de tiempo se asocia al conocimiento como experiencia vivida (pasado) y por vivir (futuro) con la palabra ñaupa que sirve para denominar las dos situaciones en un continuum del tiempo y el espacio. De ahí que el concepto fundamental sea la coexistencia e interdependencia del ser humano con el mundo en su totalidad, sin que pueda darse el dominio sobre la naturaleza con la producción o explotación de la tierra. Ésta, la Pacha Mama, brinda, da y ofrece sus frutos en un continuo y recíproco intercambio con el ser humano.

Las sociedades andinas han mantenido un sistema ritual y ceremonial en el cual toda actividad relacionada con lo agrícola, con la crianza de animales o con la medicina, está precedida de un pedido y una ofrenda a la Pacha Mama y a los espíritus ancestrales, y seguida por ritos de agradecimiento.  Es el caso del  floreo de la papa  o papa chacra taripay en carnaval, y la ceremonia de la papa nueva como agradecimiento; el uywa t’ikachay o floreo del ganado donde llamas, alpacas, ovejas y vacas reciben los honores y las expresiones de gratitud de la familia que la cría y que a su vez es criada por ella en el altiplano. Estos ritos son más vistosos en el sur de los Andes, Argentina, Bolivia y Perú que en los del norte sin embargo aún son practicados sincretizados con festividades católicas.

Testimonios  amazónicos. Los indígenas amazónicos empezaron a manipular y a domesticar plantas desde hace varios milenios, con lo cual han logrado una diversificación de variedades a partir de una especie original, tanto para la alimentación como para la medicina. Este es el caso de la yuca, el maíz, la coca.

Estos conocimientos son transmitidos de generación en generación y muchas veces una variedad específica forma parte ancestral del patrimonio de un clan o grupo. Sucede por ejemplo, con las variedades de la yuca o mandioca, los shamanes son los encargados de conseguir nuevas especies de los seres sobrenaturales cuando las cultivadas se han debilitado. Esto implica el manejo de conocimientos heredados y también  desarrollados empíricamente acerca de la propagación vegetativa de la planta, siempre vinculada con la intervención de lo sobrenatural.

Es el caso de los Machiguenga de Perú[4] donde los shamanes son los encargados de  conseguir de los Sangariite (“los dueños de los claros”, “los seres invisibles”) a través de alucinógenos y negociaciones con estos, distintas y nuevas variedades de yuca y de piri-piri (cyperus), los dos de propagación vegetativa. La yuca es la base de la alimentación y el junco de la medicina. Cada variedad es nombrada de manera diferente, habiéndose detectado más de treinta nombres distintos, además de distinciones tales como el color, la maduración, forma de la hoja, entre otras. El junco piri-piri es utilizado como medicina, para curar dolores de cabeza, partos difíciles, para control de la natalidad, para destrezas en la caza, en la horticultura, entre otros.

Como para muchos grupos amazónicos,  el eje de las festividades y del calendario Achuar vinculado con la recolección es la temporada de la chonta, fruto de la palmera (Guilielma gasipaes) cultivada en los huertos sigue a la temporada de los frutos silvestres (mango, zapote, guaba, distintas palmeras) y la de los frutos tardíos. En relación a la caza y los animales,  existe  “la temporada de los peces, la temporada del desove, la temporada de los huevos de tortuga, la temporada de la grasa del mono lanudo, la temporalidad de las hormigas voladoras, la temporada del capoc”. Este ejemplo es pertinente para la mayoría de los pueblos amazónicos con variantes locales, “cada momento del año se ve marcado por una relación privilegiada del hombre con uno de los campos de la naturaleza: la selva dispensadora de frutos, insectos y caza arborícola o el río, proveedor de peces, tortugas y caza acuática” [5]

 

Propuesta para una Política destinada a Preservar los Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales Indígenas

Por Teodora Zamudio

San Juan, 27 de mayo de 2002.

 De acuerdo con los Tratados Internacionales ratificados por la República Argentina
I Convenio de la Diversidad Biológica (ratificado por ley nacional 24.375) En especial los artículos 15 y 8, inciso j)
I Convenio sobre Pueblos Indígenas y tribales (ratificado por ley nacional 24.071)
y la Constitución de la Nación Argentina, leyes nacionales y provinciales vigentes:
I Constitución de la Nación Argentina, artículo 75, inciso 17 y los artículos 14, y 17.

Constituciones de las Provincias de:
Buenos Aires, artículo 36 inciso 9;
Chaco, artículo 37;

Chubut, artículos 34 y 95;
Formosa, artículo 79
Jujuy, artículo 50;
La Pampa, artículo 6, 2° párrafo.;
Neuquén artículo 23 inciso d);
Río Negro, artículo 42 y
Salta, artículo 5

Ley nacional 23.302

Leyes Provinciales
Chubut
Ley 3657 Creación del Instituto de Comunidades Indígenas
Ley 4013 Creación del Registro de Comunidades Indígenas
Ley 4384 Subprograma integral de mejoramiento en la calidad de vida de las Comunidades Aborígenes.
Formosa
Ley 426 Ley Integral del Aborigen- Decreto Reglamentario 574/86 y modificatorios 10/1986, 138/1987 y 57/1987
La Pampa
Ley 1610 Convenio Ministerio del Interior

Mendoza
Ley 5754 Adhesión a la Ley nacional 23.302
Misiones
Ley 2727 Dirección Provincial de Asuntos Guaraníes - Creación - Comunidades Guaraníes - Deroga Ley 2.435
Río Negro
Ley 2553 Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Adhesión a la Ley nacional 23.302
Salta
Ley 4086 Reservas Indígenas
Ley 6373 Promoción y desarrollo del Aborigen
Santa Fe
Ley 11078 Ley de Comunidades Aborígenes
Tierra del Fuego
Ley 235 Adhesión a las Leyes nacionales 14.932, 23.302 y 24.071
Ley 405 Adjudicación de tierras a las Comunidades del pueblo ONA

Entendiendo que es importante mantener en estricta confidencialidad el acervo tecnológico desarrollado por los Pueblos Indígenas, sobre todo de aquellos aspectos novedosos que proporcionan una ventaja competitiva y que constituyen un aspecto patrimonial de su herencia ancestral, hasta que los Pueblos  Indígenas decidan si se divulgan mediante el privilegio temporal de una patente o un registro de derechos de autor o si se conservan como Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales secretos por su significación sagrada o de otra índole o si se comparten libremente con el resto de las sociedades del mundo, todos o algunos de ellos.

Se propone que:

  1. Se considere Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales Indígenas todos aquellos recursos que se desarrollen o hayan desarrollado dentro de su territorio o región de influencia, salvo prueba en contrario.
  2. Los Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales quedan protegidos legalmente sin necesidad de algún título de propiedad o registro expedidos por el gobierno y los Pueblos Indígenas se reservan los derechos de reclamar por cualquier utilización, reproducción o comercialización que -sin autorización previa- se haya hecho o se haga de ellos.
  3. Los Pueblos Indígenas podrá transmitir sus Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales o autorizar su uso a un tercero, mediante un contrato que incluya una cláusula de confidencialidad que especifique que el tercero tendrá  la obligación de no divulgar los Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales por ningún medio. Los acuerdos otorgados con terceros no inhibirán a los Pueblos Indígenas de continuar sus Prácticas Tradicionales o la explotación doméstica de sus Recursos Tradicionales, toda cláusula en contrario se tendrá por no escrita.
  4. Los Pueblos Indígenas podrán  perseguir a toda aquella persona que, con motivo de su trabajo, empleo, cargo, puesto, desempeño de su profesión o relación de: negocios, académica, sanitaria o de cualquier otra índole, tenga acceso a sus Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales y lo revele sin causa justificada y sin consentimiento del Pueblo Indígena afectado.
  5. Los Pueblo Indígena podrán  perseguir a toda persona física o moral que contrate a un investigador, becario, profesional, asesor o consultor o trabajador que preste o haya prestado sus servicios en o para una Comunidad o Pueblo Indígena, con el fin de obtener sus Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales sin autorización previa del Pueblo Indígena afectado.
  6. Asimismo, los Pueblos Indígenas tendrán  el derecho de perseguir a toda persona física o moral que por cualquier medio ilícito obtenga información que contemple sus Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales.
  7. Sin perjuicio de lo declarado en los párrafos que anteceden, cada Pueblo Indígena adoptará las medidas razonables para mantener la información confidencial que tenga bajo su control como Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales.
  8. Para preservar los Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales Indígenas y otorgar seguridad jurídica a los contratos de acceso a los mismos, la autoridad nacional en cumplimiento de su compromiso para con los Pueblos Indígenas de la República Argentina:
    1. demarcará los territorios de los Pueblos Indígenas dentro de los cuales se desarrollan y preservan sus Tradicionales Conocimientos, Prácticas y Recursos.
    2. proveerá los medios para la sanción legislativa de los códigos constituidos por los Usos y Costumbres de los Pueblos Indígenas. Entre otras conductas e intereses, estos códigos regularán los aspectos concernientes a la disposición, gestión y control de sus Tradicionales Conocimientos, Prácticas y Recursos y la distribución de los beneficos emergentes.
    3. documentará los Conocimientos, Prácticas y Recursos Tradicionales Indígenas en los registros pertinentes -existentes o a crearse-, a fin de establecer la legitimación de uso y propiedad, con el propósito de recopilar y reunir ordenadamente la tecnología propia de los Pueblos Indígenas, crear evidencia de su desarrollo, construir una prueba de "posesión previa" en casos de: patentamiento por terceros, divulgación indebida, transferencia de tecnología.
    4. pondrá en práctica todos los medios posibles para que los Conocimientos, Prácticas y Recursos Indígenas sean manejados en forma segura, confiable y confidencial para evitar que la tecnología indígena pase al "dominio público" sin la autorización previa del Pueblo Indígena  afectado.
    5. impondrá un control de acceso científico y tecnológico al territorio de los Pueblos Indígenas, con el objeto de garantizar el manejo y gestión de los Conocimientos, Prácticas y Recursos Indígenas, evitando conscientemente el "espionaje comercial" sobre tales recursos. 

 


NOTAS:


[1] El término "condiciones mutuamente convenidas" figura en los arts. 15, párr. 4º; 16, pár. 3º; y 19, párr. 2º del Convenio sobre la Diversidad Biológica. El término "mutuo acuerdo", figura en el art. 18, párr. 5° y párr. 4º. La frase “con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos, innovaciones y prácticas” en el art. 8, inc j)

[2] En lo pertinente a la transferencia de conocimientos tradicionales, la normativa debe prestar especial consideración a la brecha cultural entre los Pueblos que suministran y las empresas que  se transforman en adquirentes de  esta particular tecnología. Zamudio, T. Recomendaciones en el Composite Report on the status and trends regarding the knowledge, innovations and practices of indigenous and local communities. Para el Secretariado de la Convention on Biological Diversity. CBD/UNEP 2002-2003. UNEP/CBD/COP/7/INF/37. 2, Junio, 2003 Ver en CD adjunto en sección Doctrina

[3] Calvo, L.. Diversidad cultural y gestión de la biodiversidad en la sociedad boliviana. (Trabajo realizado para la Estrategia Nacional Boliviana de Conservación de la Biodiversidad). Instituto Sociambiental, La Paz. 2002

[4] Russo, Ethan  Machiguenga, an ethnobotanic study of Eastern Peru. 1995

[5] Descola, P. Les cosmologies des Indiens d’Amazonie. La Recherche. 1996. p. 292: 62-67.

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