La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

- 2.1. Naturaleza jurídica

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No existe una definición legal sobre la naturaleza jurídica de la propiedad comunitaria.  Sin embargo, es claro que el derecho a la propiedad comunitaria de los Pueblos Indígenas Argentinos tiene rango constitucional, y constituye un derecho diferente -en especia- a los derechos reales y a los derechos personales establecidos para la propiedad sobre las cosas en el Código Civil; y a los derechos de propiedad industrial sobre las innovaciones y creaciones intelectuales útiles, regulados por las leyes 24.481, 22.362 y el decreto ley 6673/1963, contenidos en el Código de Comercio.

En efecto, es jurisprudencia más que pacifica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación  asignar a la propiedad un sentido amplio, así ha dicho: “Todos los intereses apreciables que un hombre puede poseer fuera de si mismo, fuera de su vida y de su libertad”[1]. La violación de este derecho queda configurado cuando: “...sea  poco o mucho aquello que se quita al propietario por acción de la ley, ya no es posible conciliar a ésta con el artículo 17 de la Constitución Nacional[2]  que ampara la propiedad contra los actos de los particulares y contra la acción de los poderes públicos; que protege todo aquello que  forma el patrimonio del habitante de la Nación, trátese de derechos reales o de derechos personales de bienes materiales o inmateriales, que todo eso es propiedad, a los efectos de la garantía constitucional...” [3].

Por ello no es baladí recordar someramente los contenidos dados a los derechos reales más afines con el objeto sub examine para advertir la incierta naturaleza jurídica de la posesión y especialmente la “propiedad” de los pueblos indígenas sobre sus tierras.

 

Derechos reales afines à

Dominio

Artículos  2506 a 2672

Usufructo

Artículos  2807 a 2947

Uso

Artículos  2948 a 2969

Habitación

Artículos  2948 a 2969

Definición

Es el derecho real de mayor conte­nido; en él la vo­luntad del titular es decisiva res­pecto del destino de la cosa y, por lo tanto, mientras no se lo impida la ley o los derechos de un tercero, puede exclusiva y perpetuamente usar, gozar y dis­poner de la cosa como quiera

El usufructuario puede usar y gozar, pero no disponer de la cosa; inclu­sive, su uso y goce es menos amplio que el del dueño, ya que debe suje­tarse al destino determinado por este último. Es esencial mente temporal e in­transmisible.

Al igual que el usu­fructo, el usuario puede usar y gozar de la cosa pero no en su totalidad, sino sólo en cuanto le sea preciso para satisfacer sus nece­sidades personales y las de su familia.

No es más que el dere­cho de uso cuando recae sobre una casa, dando el derecho de morar en ella.

Con relación al sujeto

Es de uso exclu­sivo por parte de su titular que puede ser tanto persona física como jurídica.

Al igual que el dominio, el uso es exclusivo por parte de su titular, que puede ser persona física o jurídica.

Sólo será de uso exclusivo cuando los frutos del fundo alcancen únicamente para satisfacer las necesidades de su titular y su familia. En razón de las pautas para determinar las mencionadas necesidades (estado de salud, hábitos, condición social, etc.) es que su titular sólo pueden ser personas físicas.

Su uso será exclusivo sí las comodidades de la casa alcanzaran para cubrir las necesidades del titular y su familia. Y al igual que en el uso, por la característica de este derecho, es que únicamente es compatible con titulares que sean personas de existencia visible. 

Con relación al objeto

Es un derecho que recae sobre la cosa propia. Puede ser ejercido sobre una cosa mueble o inmueble, sobre cosa fungible o no,  consumible o no. Pero necesariamente recaes sobre cosas con valor en sí mismas.

Este derecho recae esencialmente sobre cosa ajena. Únicamente puede recaer sobre cosas no consumibles y no fungibles, por cuanto que ellas deben ser restituidas a su dueño. Pero a diferencia del dominio, el usufructo puede recaer sobre cosa con valor en sí mismo o sobre cosas representativas de valor (ej. el usufructo de un crédito).

Al igual que el usufructo, el uso es siempre de cosa ajena. Sólo puede recaer sobre cosa con valor en sí misma, no consumible y no fungible. Dado que de no ser así no se podría restituir la cosa a su dueño.

También en el caso de la habitación, el derecho recae sobre cosa ajena. Únicamente puede recaer sobre una cosa con valor en sí misma, no consumible y no fungible. Ya que otras características no serían compatibles con las   de una casa  Además de no ser así no se podría restituir la cosa a su dueño.

Con relación a la causa

El dominio es el único derecho real perpetuo (de este cuadro). Con excepción de algunas servidumbres, sólo los derechos sobre cosa propia son perpetuos. No se extingue por el no uso, es transmisible y no es forzoso.

Es un derecho que no es perpetuo, pero si puede ser vitalicio (cuando es constituido de esa forma), o sea, durar tanto como la vida del titular. Además es extinguible por falta de uso (tiempo previsto por ley). Es intransferible y no es forzoso.

Ídem usufructo.

Ídem usufructo.

Con relación al contenido

Es el único derecho real perfecto y total,  dado que permite el ejercicio de todas las facultades susceptibles de ser ejercida sobre una cosa. Todos los derechos de este cuadro se ejercen mediante la posesión, los únicos que no se ejercen por la posesión son la hipoteca y las servidumbres.

Típico derecho de goce o disfrute, el cual le permite a su titular obtener directamente de la cosa una utilidad, pero sin llegar a la disposición material ni al uso y goce con alteración de la sustancia o del destino de la cosa. Necesariamente se debe ejercer mediante la posesión.  Además es un derecho imperfecto y de contenido parcial, dado que no se pueden ejercer todas las facultades susceptibles de ser ejercidas sobre las cosas. Sin embargo pueden ser embargados y ejecutados los frutos no percibidos a favor de créditos contra el titular del usufructo

Ídem usufructo.

Con excepción de lo dicho respecto del  embargo y ejecución de los frutos que en este caso no están incluidos en el contendio del derecho

 

Ídem usufructo.

Con excepción de lo dicho respecto del  embargo y ejecución de los frutos que en este caso no están incluidos en el contendio del derecho

 

Con relación a la función

Se pueden clasificar como principales o accesorios en función de la accesoriedad del objeto. Los principales, como el dominio, existen por sí mismos.

Los accesorios, como el usufructo, deben su existencia a la de otro derecho real, cuyo objeto tiene la calidad de principal con relación al objeto del derecho accesorio.

Ídem usufructo.

Ídem usufructo.

Tampoco parecen adaptarse las disposiciones contenidas para los derechos personales emergentes de la locación o el comodato:

Derechos personales afines à

Locación

Artículos 1493 a 1622

Comodato

Artículos 2255 a 2287

Definición

 

Habrá locación, cuando dos partes se obliguen recíprocamente, la una a conceder el uso o goce de una cosa, o a ejecutar una obra, o prestar un servicio; y la otra a pagar por este uso, goce, obra o servicio un precio determinado en dinero. El contrato de locación queda concluido por el mutuo consentimiento de las partes

Habrá comodato o préstamo de uso, cuando una de las partes entregue a la otra gratuitamente alguna cosa no fungible, mueble o raíz, con facultad de usarla.  El comodato es un contrato real que se perfecciona con la entrega de la cosa

 

Derechos del partes

 

Los derechos y obligaciones que nacen del contrato de locación, pasan a los herederos del locador y del locatario.

Enajenada la finca arrendada, por cualquier acto jurídico que sea, la locación subsiste durante el tiempo convenido.

 

El comodante conserva la propiedad y posesión civil de la cosa. El comodatario sólo adquiere un derecho personal de uso, y no puede apropiarse los frutos ni aumentos sobrevenidos a la cosa prestada.  Si antes de llegado el plazo concedido para usar de la cosa prestada, sobreviene al comodante alguna imprevista y urgente necesidad de la misma cosa, podrá pedir la restitución de ella al comodatario.

Deberes de las partes

 

El locador no puede rescindir el contrato por necesitar la cosa para su propio uso, o el de su familia.

El locatario está obligado a limitarse al uso o goce estipulado, de la cosa arrendada, y en falta de convenio, al que la cosa ha servido antes o al que regularmente sirven cosas semejantes

 

El comodatario no puede hacer otro uso de la cosa, que el que se hubiese expresado en el contrato; y a falta de convención expresa, aquél a que está destinada la cosa, según su naturaleza o costumbre del país. En caso de contravención, el comodante puede exigir la restitución inmediata de la cosa prestada, y la reparación de los perjuicios

Extinción

 

Si fuese contratada por tiempo determinado, acabado ese tiempo. Si fuese contratada por tiempo indeterminado concluye a los 10 años

 

Cesa el comodato por concluir el tiempo del contrato, o por haberse terminado el servicio para el cual la cosa fue prestada. Si el préstamo fuese precario, es decir, si no se pacta la duración del comodato ni el uso de la cosa, y éste no resulta determinado por la costumbre del pueblo, puede el comodante pedir la restitución de la cosa cuando quisiere

 

En conclusión, las relaciones de derecho privado que se dan sobre las cosas, están dentro del comercio y afectadas a un régimen de negociación y transmisibilidad, acotado de acuerdo con la finalidad económica tenida en miras por el legislador. La propiedad comunitaria sobre la tierras, aludida en la Constitución de la Nación, en cambio estaría afectada por un régimen totalmente distinto, ya que la propiedad comunitaria posee limitaciones especificas: “… ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos…”, y sin ahondar aquí sobre los motivos por los que se establecen.

Se aconseja leer el dictamen sobre el proyecto de demanda judicial para reclamar la posesión y propiedad indígena sobre las tierras inscriptas en los Registros Inmobiliarios (nacional y provinciales) a favor de personas de carácter privado


NOTAS:


[1] Bourdieu, Pedro Emilio C/ Municipalidad de Capital

[2] Constitución de la Nación Artículo 17- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el art. 4°. Ningún servicio personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal Argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie.

[3] Horta, José c/ Harguindeguy, Ernesto s/ Consignación de alquileres.

 

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