La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

2. La migración interna

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Entre 1930 y 1950 la inmigración externa había dejado de ocupar un papel central en la configuración de la Argentina y su lugar fue ocupado por las migraciones internas. A diferencia de los primeros, estos migrantes –muchos de ellos indígenas- no pasaron a engrosar la clase media sino los estratos más bajos, y se incrementaban más que cualquier otro sector social constituyendo la oferta de mano de obra no calificada
[1].

Las migraciones internas produjeron algunos fenómenos no previstos: las ciudades del interior perdieron población joven y potenciaron su decadencia económica, mientras que aquellas ciudades que recibieron los flujos migratorios debieron enfrentarse con la carencia de infraestructura para sobrellevar el proceso y no pudieron evitar el conflicto social que el hacinamiento provoca. Muchos indígenas seducidos por la posibilidad de mejores ingresos, dejaron sus señoríos tradicionales para trabajar en los emprendimientos criollos. La “nueva” vida debilitó sus raíces; muchos de ellos perdieron sus hogares y sus roles tradicionales (dimensión social e histórica) a cambio de un trabajo precario (dimensión económica)[2].

San Salvador de Jujuy, 13 de Mayo de 2009. Pedro Segura reunido con integrantes de la Federación Gaucha Jujeña.

Integrantes de la Federación Gaucha Jujeña solicitaron al vicegobernador Pedro Segura la eximición de impuestos que gravan la realización de eventos folklóricos, que, según dijeron, restan un aporte significativo para las organizaciones tradicionalistas. Asimismo, los visitantes consideraron la necesidad de una legislación que proteja a las comunidades gauchas, tal como existe con las comunidades originarias. "Nuestras instituciones cumplen un rol muy importante en lugares donde no existen centros vecinales y centros de participación vecinal, y necesitan de ingresos de los festivales", dijo Darío Portal, titular de la Federación.

En resumen, los elementos identitarios de la Argentina podrían ser abordados a partir de cuatro grupos básicos.

Criollos: Hijos de españoles nacidos en las Indias coloniales, no mestizo. Impulsaron el proceso de independencia en pos de la libertad económica, apoyada fuertemente en la actividad ganadera, pero nunca renegaron de su cultura europea, aunque le dieron perfiles y elementos propios..

Gringos: Entre 1880 y 1920 llegan a la Argentina italianos Se sumaron a ellos: judíos, polacos, franceses, ingleses, etc., no hablan castellano. Dominaron el comercio en las ciudades y se extendieron al campo, desarrollando especialmente la agricultura

Gaucho: (del término quechua huacho que significa huérfano, hijo de nadie) fue fruto del mestizaje en la región rioplatense, su origen está vinculado a las singulares condiciones políticas, históricas y económicas de su medio. Sin sentido racial sino cultural, la abundancia de ganado y la ausencia de toda propiedad le permitieron inicialmente vivir sin trabajo fijo o designio empresario: carneaba una res en el campo, se le saca el mejor trozo que se cuece en el asador y el resto se deja abandonado en el campo... el caballo le daba rápida movilidad, el cuero le proporcionaba recado, botas, riendas, sombreros, petaca, cama y habitación. Esta abundancia hizo al gaucho hospitalario. Sus descendientes -después del "alambrado civilizador"- se vieron arrinconados en las zonas difusas de los suburbios.

Indígenas: El indígena participa de la composición de la sociedad civil argentina, sin embargo su condición de sojuzgado social y económico lo ha "escondido" y le ha quitado visibilidad. Muchas veces -y aún hoy- es asimilado a poblaciones vulnerables y  no concluye con ser definido, ni definirse con perfil propio y caracterizado. Ello así por no ser unívoca su realidad social y su relación política con el Estado -ora nacional, ora provincial, ora municipal- con el que convive. Debiéndose tener en cuanta, además, que a la hora de definirlo no es uno sino muchos los pueblos contenidos en la argentinidad o ser nacional.

Así, si el siglo XIX y la primera mitad del XX significó -para los pueblos indígenas- la pérdida de sus tierras en aras de un “desarrollo” agro-industrial al que no podían comprender, ni acompañar; la segunda mitad del siglo XX representó su marginación e invisibilización: asimilados o negados por la evolución social, los “momentos” políticos que pretendieron su rescate y reivindicación no lograron ponerlos nuevamente de pie en el escenario nacional y su nombre permaneció asociado al desplazamiento y la postergación. No pocos ciudadanos indígenas argentinos ocultaron su identidad durante la lucha por la sobre vivencia económica en las grandes ciudades, o la olvidaron para enrolarse en una igualdad homogénea y “civilizada”. La mayoría de ellos se incorporaron a las uniones de trabajadores en el período de Perón, se sumaron a la lucha por mejoras sociales y económicas y en muchos casos no recuperaron jamás su identidad indígena abiertamente. No debe dejar de ser apuntado que muchos fueron asistidos por misioneros que desde su evangelización emprendieron una tarea de contención espiritual modificando creencias, costumbres y organizaciones; el perfil de no pocas comunidades indígenas tiene integrado el perfil de estas Iglesias y su abordaje debe prever este punto si no se quiere incurrir en erróneas o incompletas imágenes.

Durante el período, en el nordeste del país se destacaron las acciones de[3]:

La Iglesia Anglicana: Se establece desde 1838 y en 1914 comienza su tarea misionera entre los indios matacos distantes a ocho leguas de Embarcación en la Salta. Esta se llamó misión Chaqueña y desde allí en 1927 partió una expedición con el objeto de explorar posibilidades de comenzar una obra similar sobre el río Pilcomayo.- Se funda San Andrés en el extremo Oeste formoseño extendiendo poco a poco su influencia por la zona entre comunidades aborígenes que se radican en esa,quienes durante gran parte del año se dedicaban a la caza y a la pesca.- Alfredo Lace y Collin Smith fueron quienes dieron inicio a la tarea misional, para ello primero estudiaron sus costumbres y el idioma de los aborígenes debiendo reducir variadas lenguas a formas gramaticales.- El idioma era la primera gran dificultad con la que se encontraban estos predicadores, por ello Ricardo Hunt elaboró una gramática que fue publicada en la Universidad de Tucumán y Tomás Tebboth elaboró un diccionario toba-castellano.

En 1952 fue producido y publicado el Nuevo Testamento en lengua mataca, porciones en lengua toba y varios himnos en mataco, toba, churupì y chorotí. Esta es una tarea única de alto valor científico porque abarca investigaciones y estudios antropológicos y lingüísticos de los primeros habitantes de la región chaqueña. Posteriormente se extendió a los tobas y se fundo una misión en Sombrero Negro, desde donde se fueron extendiendo los establecimientos hasta el territorio boliviano. En la actualidad abarca además la administración, la alfabetización la enseñanza de oficios, medicina y enfermería.-

La Iglesia Pentecostal: En su investigación el profesor Prieto nos relata que cuando John Dring llega desde Inglaterra en 1935 toma contacto con los misioneros anglicanos y emprende su camino a Estanislao del Campo, Pozo del Tigre, Las Lomitas e Ibarreta, y llega luego de pasar el Bermejo a Castelli en el interior de la Provincia del Chaco. A Clorinda llega en 1938 y desde allí recorre las zonas aledañas de Laguna Blanca, Naineck, Riacho He-He, Tacaaglè en su intento de tomar contacto con los tobas.- Se instala en El Espinillo y desarrolla sus actividades con los blancos y aborígenes de la zona enseñando a leer y escribir, también se ocupa de la atención sanitaria y de los actos de culto y evangelización. Para 1944 compran el local de la actual iglesia Gracia y Gloria de la ciudad de Formosa. En 1958, luego de 20 años de misionar en el interior, el pastor y su familia se radican el la capital de la provincia. La actual Escuela Nº 95 de Subteniente Perín fue construida y donada al Consejo Provincial de Educación.-

La Iglesia Adventista: La acción de Alejandro Cecotto y Pedro Gemetro, en un principio aislada, inicia  el estudio y reflexión de la Biblia y posteriormente se vio compartida con los adventistas de otros lugares del país. En 1919 Cecotto ingresa al Colegio Adventista del Plata (en Paraná) y egresa en 1922 como Bachiller en Tecnología, y se desempeña desde entonces en distintos lugares del país.- Para 1958 existía ya en Formosa una congregación adventista al frente de la cual estaba el reverendo Marcelo Pidoux.

 


NOTAS:


[1] La industria pasó a ocupar el lugar que antes tenía la agricultura; para 1953 la mitad de la población, trabajaba en la industria, mientras que sólo el veinte por ciento lo hacía en la agricultura

[2] Una de esas “ocasiones”  se dio entorno de los ingenios y las refinerías de azúcar. En 1947 miles indios Pilagá, Toba y Wichí, llegados a esos centros de producción, fueron despedidos de sus trabajos y empujados a marcharse del área. Después de varios meses de vagar hacia al este, llegaron al (en aquellos tiempos) territorio nacional de Formosa y pidieron ayuda a las autoridades en la ciudad de Las Lomitas. La entrega de Buenos Aires llegó pero después de tan injustificada demora que el alimento estaba en malas condiciones y muchos se intoxicaron y enfermaron. Sin asistencia médica, empezaron a morir. Los cadáveres  no fueron admitidos en el cementerio de la pequeña localidad, por lo que los indígenas los quemaron, de conformidad con sus viejas tradiciones, en el monte más cercano. Estos rituales se mantuvieron por días: el sonido de los tambores no se detenía y las piras funerarias llameaban más altas cada noche, fue entonces cuando la sociedad civil y militar del lugar cayó en el pánico y en la noche del 10 octubre centenares de indios desarmados fueron rodeados y atacados por la Gendarmería de Frontera. Actualmente, las tres etnias demandan una indemnización al gobierno nacional, pidiendo al tribunal que, si les fuera concedida, los montos sean administrados por un fondo especial en beneficio de sus comunidades. Zapiola, Luis Matanza de Rincón Bomba. 2004 Ver en sección Doctrina.

[3] Prieto A.H. Trascendencia de los pueblos de Formosa a través de la fe cristiana http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi98/FormosaylaFe/introduc.htm

 

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