La leyenda de Quetzalcoatl. Diego Rivera. Palacio Nacional México D.F.

       
 


       por Dra. Teodora ZAMUDIO

  

pueblo Yagán/Yámana

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Los yáganes o yamanás forman parte de una serie de pueblos que ocuparon los ambientes más agreste y más fríos del mundo como es la Tierra del Fuego y que se agrupan bajo la denominación genérica de fueguinos.

Se supone que llegaron a estas tierras tras cursar el Estrecho de Behring (que separa a América del Norte con Asia) hace más de 30 mil años, siguiendo a las manadas de mamuts y bisontes. Durante milenios poblaron el continente americano en sucesivas oleadas adaptándose a los diversos ambientes.

Lakupa le kipa (la última mujer yagán) 

 

Distribución geográfica: Estos nómades canoeros ocuparon desde la margen norte  del canal Beagle hasta el Cabo de Hornos. Se han encontrado restos arqueológicos en la Isla de los Estados y se especula que han navegado hasta las lejanas islas Diego Ramírez. La ocupación en el Beagle data desde el 4.000 A. de C. aproximadamente.

Siguiendo al historiador magallánico Mateo Martinic Beros, y coincidente con el testimonio de Rosa Yagán, dada la amplitud del territorio ocupado por este pueblo, se distinguieron cinco parcialidades Yagán, distribuidos cardinalmente.

Wakimaala, ubicado en Canal Beagle desde Yendegaia hasta Puerto Róbalo, incluyendo Isla Ambarino, el Canal Murria e Isla Hoste.
Utamaala, al este de Puerto Williams y la Isla Gable hasta las islas Picton, Nueva y Lenox.
Inalumaala, en el Canal Beagle, desde la punta Divide hasta el Brecknock
Yeskumaala, ubicado en el archipiélago del Cabo de Hornos.
Ilalumaala, desde Bahía Cook, hasta el falso Cabo de Hornos.

Grupo lingüístico: A los "Yamanas" se los puede dividir en cuatro grupos al presentar dialectos distintos, pero todos ellos guardan patrones culturales similares. Estos fueguinos fueron los más estudiados a lo largo del tiempo ya que entre ellos se centró la actividad de los misioneros anglicanos y luego fueron descriptos sumamente bien por el padre Martín Gusinde. 

 
 
ALFABETO DE LA LENGUA YAGÁN
(los sonidos son gentileza de: Facultad de Ciencias Sociales - U. de Chile)
Fonema Descripción y variantes Grafema Nombre Ejemplos
/a/ Central, baja A a a

amái = chaura
ákis = erizo
ánan = canoa
álamo = cuñado

/æ/ Anterior, baja Æ æ æ æstépa = canasto
aftæks = tizón
mæpi = junquillo
//

Alveopalatal africada sorda

Ch ch che chíli = ola
chelaé = zorro
kachúin = cholga
/e/ Anterior, media E e e estía = centollón
ekóle = uno, un
we = hígado

//

Central, media Ö ö e peipi löm = sol
töskási = congrio negro
wönúsi = bisnieto

/f/

Labiodental fricativa sorda

F f ef wáfa = llamarse
taflá = gordo
káluf = uña
/h/ Fricativa glotal H h ha hái = yo
halajélla = los dejo (despedida)
húka = anzuelo
/i/ Anterior alta I i i ílan = viento sur
ilói = jote
is = costillas
iskín = atrás
/j/ Aproximante alveopalatal J j jot jaks = blanco
jechéla = perro
júich = tijerita (ave)
/k/ Oclusiva velar sorda K k ka kachúin = cholga
káitek = luz, resplandor del sol o luna
kuluána = abuela

kipahúchi = popa
/l/ Lateral alveolar L l el löm = sol
lufkié = lechuza
kalána = astil de arpón
káluf = uña
tælla = ojo
/m/ Nasal bilabial M m em masákon = suegro
mæpi = junquillo
áma = lobo marino común
kampéipi = dos
/n/ Nasal alveolar N n en nítral = aguja
nælla = clavo de bote
náif = cuchillo
pékan = playa
táun = témpano
/o/ Posterior redondeada media O o o ofkís = orejas
oahúchi = proa
aoéa = arpón de un diente
póila = hervir
/p/ Oclusiva bilabial sorda P p pe pána = pato lile
pékan = playa
póila = hervir
péipi = bebé
Pušak
i = leña
/r/ Vibrante simple R r ar kárpo = cormorán
ítar = viento este
tulöpur = rodilla
// Cacuminal retrofleja Rh rh erh tærhna = humareda
jáurh = recién
awárha = maucho

wárho = cueva
wankárha = bicho

/s/

Fricativa apicoalveolar sorda S s es sápa = sangre
sö = tú

síma = agua
sóspe = olla
ásu = marea alta
askíla = carámbano

/Š/

Fricativa alveopalatal sorda Š (Sh sh) sha šapakúta = alegre
šhóun = cochayuyo
šúša = pingüino
úsha = cuello
kášuš = nariz
jéška = isla
/t/ Oclusiva alveolar sorda T t te tapeá = mamá
tælla = ojo

tulöpur = rodilla
/u/ Posterior redondeada alta U u u umašamái = calafate
utála = bajo
túrha = puerta
látuš = pierna
ánku = lapa
/w/ Aproximante bilabiovelar W w wáu wáni = mentón
wárhu = mucho
wáta = antes
wilóila = salteador (ave)
wönúshi = bisnieto
weléiwa = niño
/x/ Fricativa velar sorda X x xa xálichi = hacha
xon = aquí
xíxa = canal
wexatána = huairavo
akáinix = arcoiris

Vivienda y Vestimenta: Uno de los aspectos por los que más llamaron la atención era que prácticamente vivían desnudos, algunos usaban un cubresexo y en ocasiones portaban un cuero de lobo marino puesto sobre el cuerpo cubriendo el lado de donde provenía el viento. Se desplazaban en forma bastante continua con su canoa de un punto a otro trasladando a toda la familia, perro, utensilios, armas, algo de comida e incluso el fuego en el centro de la canoa. Este era cuidado en extremo dado que no era seguro poder prender nuevamente un fuego en el nuevo emplazamiento de su choza si encontraban la madera mojada. Algunos autores sostienen que llevaban el fuego para calentarse mientras navegaban y para comer algún bocado; muestra a las claras que los que escribieron eso poco conocen de náutica. 

Recursos y Costumbres relativas a su economía: Esta cultura, con gran dominio de los recursos marítimos, una dieta bien adaptada y una embarcación realizada inteligentemente con las precarias herramientas que disponían y con los elementos que le brindaba la naturaleza hizo su irrupción aproximadamente en el 4.000 a.C. 

Los hombres yaganes, los indígenas más australes del mundo, cazaban mamíferos marinos, como el lobo de mar, mientras que en tierra capturaban aves con lazos. Las mujeres se dedicaban principalmente a la recolección de mariscos.

Poseían arco y flecha pera para la caza que ellos realizaban les rendía mayor utilidad el arpón. Tanto para la caza de lobos marinos, con punta desmontable unida por un tiento, como para la caza de guanacos que consistían en arpones de punta fija. También usaban simples garrotes para la caza de pingüinos y lobos marinos en la costa. Usaban hondas y lazos para la captura de aves. La pesca la realizaban con una línea, desprovista de anzuelo, y cebo en el extremo. El pez que mordía era rápidamente extraído del agua de un tirón y tomado con la mano. 

Para extraer centollas y bivalvos tenían largas horquillas de dos y tres puntas y desde la canoa se dedicaban a esta tarea. La diferencia de mareas y la costa rocosa hacen de la recolección de mariscos una tarea sencilla. 

Canoa yagán - Museo MArítimo de Usuhaia (Argentina)La frágil y simple canoa para los ojos de un desentendido en la materia puede semejar a un canasto lleno de ramas o pensar que se trataba de un armazón revestido con corteza. No hay nada más lejano a la realidad. Si bien es cierto que la corteza es frágil, el tratamiento por ellos dado la comparan al mejor terciado marino brindado por la naturaleza. Su calafateo con algas, musgos, arcilla e inclusive grasa, hace que las costuras sean prácticamente impermeables. La barba de ballena y el cuero de lobo marino en tientos solucionaban sus problemas de costura y las trenzas de juncos reemplazaban a los cabos, tanto para fondear como para amarrar cerca de la costa sobre las algas. 

Su remo en forma de espadilla es perfecto para remar sobre los grandes bancos de algas (cachi yuyos) que rodean la costa o estén en los bajo fondos. En sí las pruebas realizadas demostraron que la navegación sobre estas algas era perfecta, deslizándose la canoa sobre aguas tranquilas y dándole al remo un mayor empuje sin que se enganche dada su forma. Con viento a un largo soplo, de popa o de través, se necesitaba remar de un lado con remadas muy espaciadas dejando la espadilla como timón. Esto produce una navegación serena con altas posibilidades de acercarse a presas en el agua. 

Rasgos físicos y sociales: Su contextura física los hacía muy diferentes a los Selk'nam (u onas, sus vecinos del norte) y si bien eran fuertes y de gran musculatura su estatura no pasaba los 1,60 metros, en el caso de los varones, y sus piernas eran algo endebles en comparación del resto del cuerpo.

En cuanto a su forma de vida, era común que se casasen jóvenes y en ese momento de adquirir la independencia construían su primer canoa, ayudados por el resto del grupo familiar, del tamaño de sus necesidades. A medida que la familia se engrosaba, sea por hijos o por una segunda esposa la canoa se construía de mayor tamaño. En cuanto a la vida familiar era normal la bigamia e inclusive la poligamia. Muchas veces se trataba de una parienta viuda o la hermana  de la esposa o una mujer mayor la que prestaba sabios consejos. 

Con hábitos nómades solían reunirse dos o tres familias y en ciertas ocasiones, como el varamiento de una ballena, varias mas pero esto era solo circunstancial. Las casas de ramas y palos se construían rápidamente y tomaban una forma cónica o abovedado. Tapaban las mayores entradas de viento con cueros y trozos de corteza. Al cabo de unos días, cuando la montaña de deshechos era grande, la abandonaban. La naturaleza se encargaba de degradar los restos de alimentos, y la choza estaba apta para una nueva ocupación. Estos sitios fueron llamados concheros dado que desde la puerta de las chozas o debajo de los voladizos de los acantilados se acumulaban un gran número de cáscaras de cholgas y mejillones que consumían como dieta complementaria. Fue debido a estas altas concentraciones de valvas que en un primer momento se pensó que solamente consumían mariscos. 

Cosmología y religión: Los Yamanas contaban con "shamanes" (médicos-hechiceros) con dotes sobrenaturales. Podían controlar el clima, hablar con los espíritus, curar, matar, conseguir comida , en definitiva el control del bien y del mal en la eterna dualidad de los "shamanes"; eran buenos y malos según el momento. Se alcanzaba ese grado según la edad y el prestigio era muy importante. 

Tenían distintas ceremonias siendo las principales la del "shiehaus", que debían pasar los adolescentes de ambos sexos para ser adultos, y el "kina" reservado a los varones, donde luego recién eran considerados hombres. Los cantos eran monótonos y las danzas también. 

Se adornaban con collares y usaban pintura roja, blanca y negra, según las ocasiones. Todos estos puntos tenían importantes significados simbólicos. 

Cuando alguien moría era enterrado o quemado e inmediatamente se abandonaba el lugar y no se lo volvía a nombrar. No han sido comprobados casos de antropofagia pero si se sabe que el zorro no era consumido por ser un devorador de carroña, inclusive desenterraba a los muertos. 

Las peleas con otros grupos dialectales existían y funcionaba la venganza si algún miembro de la familia era herido o muerto por extraños; ésta podía estar pendiente por mucho tiempo hasta que se lograba cumplir. 

Problemas que afectaron a las comunidades desde el punto de vista económico, político, cultural y/o medioambiental: El primer contacto con los europeos ocurrió en 1520 cuando Hernando de Magallanes descubrió el estrecho que lleva su nombre. Al observar las enormes fogatas que hacían los onas en las riveras del estrecho le dio el nombre de Tierra del Fuego.

Diversos corsarios, marinos e investigadores realizaron viajes por la zona en los siglos siguientes. El más importante, por la imagen mundial que dio de la zona, ocurrió en 1826. En esa fecha llegó a la zona la fragata Beagle, comandada por Robert Fitz-Roy, que transportaba al científico Charles Darwin.

Es interesante ver los censos del pueblo Yamana: Según Thomas Bridges en 1884 había contabilizado unos 1.000 indios de los cuales 213 eran hombres, 314 mujeres y 413 niños. Esto incluye a toda la región y estimó, a su vez, que la población total para mediados de siglo podría haber sido de unos 3.000 habitantes. Las epidemias comenzaron con el asentamiento de los primeros europeos mucho antes de 1884. 

Más interesante es la cifra que da para pocos meses después que, luego de una epidemia de sarampión entre octubre y diciembre de 1884, muere la mitad. Para 1886 el censo realizado por Bridges es de 397 personas. Este es uno de los motivos por los cuales decide dejar de actuar como misionero. 

En 1897 se realiza un censo en la Municipalidad de Ushuaia que arroja el número de 110. Para el Reverendo Lawrence el número no sobrepasa los 100 en 1913. El padre Gusinde estimó la población en 50 para 1945 y nuestro Censo Indígena de 1966, da la cifra de "2". Los motivos pueden ser muchos, pero la conclusión una sola: la total incompatibilidad del Yamana con la "civilización" europea. 

Lo que casi no se da en ninguna región del mundo hoy se puede hallar en Tierra del Fuego: lugares deshabitados que, ocupados por los primitivos fueguinos fueron desalojados por los europeos para luego abandonarlos al no poder adaptarse a ellos. Casos como el de Península Mitre y cientos de islas desiertas con restos arqueológicos a flor de tierra, nos muestran claramente que ellos sí sabían como vivir en ellos. 

Luego, en las últimas décadas del siglo pasado, las concesiones auríferas chilenas y la explotación ganadera convocaron a un importante volumen de europeos, muchos de los cuales simplemente usurparon las tierras de los indígenas.

El rumano Julius Propper adquirió una criminal fama por sus cacerías de nativos, que él hacía fotografiar con mucho orgullo.

Seis yacimientos de los canoeros que poblaron la costa sur de Tierra del Fuego hace 6200 años fueron hallados por un grupo de antropólogos en el terreno donde una empresa invertirá $ 26 millones para construir un shopping .

Ushuaia. La Nación, 19 de febrero de 2007 Por Silvio Bocchicchio

Diez estudiantes de la carrera de antropología de las universidades nacionales de Buenos Aires, Olavarría y La Plata, guiados por los antropólogos Martín Rodríguez y Ernesto Piana realizan por estos días una excavación de urgencia y rescate del material enterrado en el lugar. "Estamos sacando la radiografía y por ahora no podemos saber qué hay ni desde cuándo", aclaran los profesionales, aunque estiman que los restos habrían sido producidos dentro de los últimos 2000 años por los grupos que erraban desnudos a lo largo de la costa fueguina, a pie y en canoas hechas con cortezas de lenga. Los yacimientos son depósitos de valvas, brasas, restos de piedra tallada y, con algo de suerte, pueden contener puntas de flechas y otros objetos. "Parece sólo basura, pero a nosotros nos provee de información de alta calidad para determinar costumbres, dieta y hasta la temperatura del Beagle hace miles de años", subraya Piana.

Los objetos rescatados en cuarenta y cinco jornadas de trabajo de doce horas cada una, a la intemperie, serán estudiados en el laboratorio del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), como parte del proyecto de relevamiento de restos humanos costeros encarado por el autor del libro Antropología de la región del canal Beagle , junto a su colega Luis Orqueda. "En el 1.A hay reparo del viento", dice Rodríguez, director de campo de la excavación, y Piana guía al cronista de La Nación por un sendero marcado en el pasto hasta detrás de una roca, para quedar guarecidos del viento que sopla sin descanso. "Son sitios perturbados por el hombre, pero la mayor parte está en buen estado de conservación", explica.

Los antropólogos trazan una grilla de un metro cuadrado sobre el terreno por explorar; cavan y juntan con cepillos y palas el material de interés en bolsas, rotuladaos con la cuadrícula a la que pertenecen. Luego lo pasan por una zaranda (trabajo reservado para los días de lluvia) y guardan los objetos libres de tierra.

El trabajo está financiado íntegramente por la empresa a cargo de la construcción del edificio de 25.000 metros cuadrados, en cumplimiento de una ley provincial que protege el patrimonio histórico. Se trata de un caso positivo de articulación entre inversores y organismos científicos, en una provincia donde sobran los casos de destrucción de restos históricos. Acciones similares protagonizaron Vialidad Provincial, que desvió la traza de una ruta para salvar 67 yacimientos; el Instituto de Vivienda, que esperó el rescate de un sitio antes de construir una planta potabilizadora, y el hotel Los Yámanas , al desplazar unos metros el edificio para conservar los enterratorios situados cerca de la entrada, según recuerda Piana.

Unos 1200 yacimientos relevaron los científicos en la costa fueguina, 218 dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego. El 88% de estos vestigios se encuentra a una distancia de alrededor de 200 metros de la costa y 25 metros de altura, según precisó Piana, la máxima voz científica sobre la cultura de estos grupos que el hombre blanco identificó como yámanas, hace unos 200 años.

La presencia humana en la costa sur de Tierra del Fuego e islas adyacentes hasta el Cabo de Hornos tiene más de seis milenios. "Si se escribiera la historia de esta gente en un libro de 620 páginas, los yámanas ocuparían las últimas diez hojas", grafica.

Los canoeros desaparecieron como etnia hace un siglo por acción del hombre blanco. Erraban por la costa en grupos familiares de 8 a 15 personas en busca de alimento.  Eran cazadores y recolectores, de estatura baja, aunque de torso ancho. El lobo marino era la base de su sustento, aunque también comían mejillones y, en ocasiones, ballenas, aves y guanacos. Habitaban en chozas hechas con ramas de árboles trenzadas, y construían utensilios, arpones y herramientas los con huesos de lobo, ballenas y valvas. La mujer estaba sometida al predominio del hombre.

Fuentes.  Museo Marítimo de Usuhaia (Argentina) - UNIVERSIDAD DE CHILE FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

 

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